El C-HR+ casi iguala a todo Volkswagen. Toyota ya es la quinta marca en eléctricos en España
Toyota acumula 3.804 matriculaciones de coches eléctricos en España en lo que va de 2026 y es la quinta marca del mercado, por delante de Renault, BMW o Volkswagen. Lo llamativo es cómo lo ha conseguido: casi tres de cada cuatro unidades son un único modelo que ni siquiera se entregaba hace seis meses. Y lo interesante es que todavía quedan cuatro meses y medio para que esta foto se revele definitiva.

Durante años, Toyota ha sido el ejemplo que todo el mundo utilizaba para hablar de la resistencia japonesa al coche eléctrico. Y sigue habiendo motivos para ello, porque su cuota en este mercado es la mitad de la que tiene en el mercado general español. Pero los datos de matriculaciones hasta el 14 de agosto de 2026 cuentan también otra historia, y es que la marca ha entrado en el top 5 de los eléctricos con un producto y prácticamente sin red. De las 78.825 matriculaciones BEV registradas en España este año, Toyota se lleva 3.804, un 4,8% del total.
Un quinto puesto sostenido por un solo modelo
El desglose por modelos es demoledor en su claridad. El Toyota C-HR+ suma 2.756 unidades, el 72,5% de todos los eléctricos que ha matriculado la marca este año. Le sigue el bZ4X con 902 unidades y un 23,7%. Después, ya en terreno testimonial, aparecen las furgonetas: el Proace City Electric con 106 unidades y el Proace Electric con 40.
Dicho de otra forma: si quitamos el C-HR+ de la ecuación, Toyota caería de la quinta posición a la vigésimo cuarta, por debajo de MG, Jeep o Nissan. Toda la presencia de la marca japonesa en el mercado eléctrico español descansa sobre un modelo que empezó a entregarse en marzo de este mismo año.
Ese detalle es el que cambia la lectura del dato. No estamos ante un modelo que lleve ocho meses de calendario acumulando matriculaciones, sino ante uno que ha hecho 2.756 unidades en aproximadamente cinco meses y medio. Son unas 500 unidades al mes, un ritmo que, sostenido hasta diciembre, dejaría al C-HR+ por encima de las 4.500 unidades en su primer año en el mercado.
El C-HR+ contra toda la gama eléctrica de Volkswagen
Para dimensionar bien esa cifra conviene mirarla al lado de la competencia. Volkswagen, con una gama eléctrica completa que incluye ID.3, ID.4, ID.5, ID.7 e ID. Buzz, lleva 2.806 matriculaciones en España este año. El C-HR+, él solo, se queda a 50 unidades de igualar a toda esa familia de modelos.
La comparación se repite hacia abajo. Un único Toyota vende más que todo Citroën en eléctricos (2.696), más que todo Hyundai (2.301), más que MINI (2.110) y más que Skoda (2.100). Y se queda muy cerca de Leapmotor (2.818), que este año está siendo una de las grandes sorpresas del mercado español.
Solo con el C-HR+, y contándolo como si fuera una marca independiente, Toyota ocuparía la novena posición del ranking. Esa es la magnitud de lo que ha hecho un modelo que la marca lanzó tarde, con un planteamiento conservador y sin renunciar públicamente a su discurso multi energía.
Ayuda, claro, el producto. El C-HR+ se apoya en la plataforma e-TNGA y arranca en 36.500 euros, con hasta 609 kilómetros de autonomía homologada y 343 CV en su versión más potente. Es un SUV del segmento C con una carrocería más aerodinámica que la del C-HR híbrido, y llega a un mercado donde ese formato y ese rango de precio concentran buena parte de la demanda.

El bZ4X se ha quedado descolgado
La otra cara de la moneda es el bZ4X. El primer eléctrico de Toyota lleva años en el mercado español y este año firma 902 unidades. En términos absolutos vende, y de hecho hay marcas enteras que no llegan a esa cifra. Pero el contraste con su hermano es claro: el C-HR+ triplica al bZ4X pese a llevar la mitad de tiempo a la venta.
Si se ajusta por meses disponibles, la diferencia se estira todavía más. El bZ4X está haciendo del orden de 120 unidades mensuales frente a las 500 del C-HR+. Es una proporción de más de cuatro a uno, y explica por qué Toyota ha volcado su comunicación en el modelo nuevo.
El bZ4X arrastra el peso de haber sido un lanzamiento problemático, con un arranque comercial complicado y una propuesta que en su momento no destacaba ni en autonomía ni en velocidad de carga frente a sus rivales directos. La actualización posterior mejoró bastante esos puntos, pero el modelo ya había perdido la conversación. El C-HR+ ha llegado con el trabajo hecho y con un nombre que en España significa algo, porque el C-HR híbrido es uno de los coches más vendidos del mercado.
La concentración en un modelo no es casualidad, es una decisión
Aquí está la clave que explica todo lo anterior. Que el 72,5% de los eléctricos de Toyota en España sea un solo coche no es una consecuencia del calendario de lanzamientos, es una estrategia deliberada. Y hay una prueba muy concreta: el Urban Cruiser, su tercer eléctrico y el más asequible de su gama, no se va a vender en España.
El modelo lleva tiempo comercializándose en Alemania, Francia, Italia o Reino Unido, pero la filial española decidió dejarlo fuera del catálogo. El motivo que trasladó la marca fue precisamente el de concentrar todos los esfuerzos en posicionar al C-HR+ como uno de los eléctricos más vendidos del país, reservando para el bZ4X una política orientada a flotas. A eso se suma el riesgo de solapamiento: un B-SUV eléctrico en ese rango de precio habría competido de frente con el propio C-HR+ y con híbridos muy asentados como el Yaris Cross.
Visto con los datos delante, la apuesta ha funcionado. Toyota es quinta en eléctricos con una gama de dos coches en lugar de tres, y su modelo de referencia está a las puertas de igualar a familias enteras de la competencia. Pero esa misma decisión tiene una consecuencia incómoda para lo que queda de año.

Toyota no tiene refuerzos, y todavía queda un tercio del año
Conviene poner una advertencia grande sobre todo lo anterior. Estos datos llegan hasta el 14 de agosto, y en España el último cuatrimestre concentra habitualmente una parte muy relevante de las matriculaciones anuales, con septiembre y diciembre como meses especialmente fuertes por el cierre de objetivos comerciales y las campañas de final de ejercicio. Queda por delante en torno a un tercio del año, y con él margen más que suficiente para que el ranking se reordene.
Las distancias, además, son estrechas. Toyota aventaja a Renault en solo 163 unidades, un margen que un mes flojo se lleva por delante. Por debajo, BMW está a 689 unidades y Leapmotor a 986, pero la marca china crece a un ritmo que no tiene ninguna de las que la rodean y ya ha firmado el eléctrico más vendido de algún mes de este año.
La diferencia es que casi todas esas marcas tienen cartas por jugar de aquí a diciembre, y Toyota no. Su gama eléctrica en España va a seguir siendo la misma que ahora, con el C-HR+ como único motor de crecimiento y un bZ4X que ya ha demostrado dónde está su techo. Todo lo que consiga la marca en los próximos meses tendrá que salir de un solo modelo que, además, ya ha superado el pico de novedad de su lanzamiento.
El ID. Polo es la carta que puede cambiarlo todo
La amenaza más clara para esa quinta posición viene de Volkswagen. Que la marca alemana esté novena con 2.806 unidades no responde a una falta de demanda, sino a que su gama eléctrica actual no tiene un modelo de gran volumen en el segmento donde de verdad se vende. Y eso está a punto de cambiar.
El Volkswagen ID. Polo es exactamente el coche que le faltaba: un utilitario eléctrico con dos opciones de batería, potencias de 116 a 226 CV, hasta 450 kilómetros WLTP y una gama que arranca en 31.375 euros. Se fabrica en Martorell junto al CUPRA Raval, con el que comparte plataforma, motores y baterías. Y recupera un nombre que en España lleva décadas siendo sinónimo de coche compacto de gran consumo.
El Polo de combustión ha sido durante años uno de los modelos más vendidos del mercado español. Si su versión eléctrica capta aunque sea una fracción de esa clientela, Volkswagen no solo recorta con Toyota, sino que la adelanta con comodidad. Hay un matiz importante, eso sí: la versión realmente asequible, la que hará el volumen grande, tardará todavía en llegar, y en lo que resta de 2026 el impacto será solo parcial.
Y el efecto no se queda en una marca. El CUPRA Raval sale de la misma línea de Martorell y CUPRA está ahora mismo decimoséptima con 1.570 unidades. Cuando la familia de eléctricos pequeños del Grupo Volkswagen entre en velocidad de crucero, el reparto de la parte media de la tabla puede quedar irreconocible respecto a la foto de agosto. La diferencia con Toyota es de fondo: unos llegan con producto nuevo justo en el segmento de mayor volumen, y otros han decidido renunciar precisamente a ese segmento.
Corolla y Yaris eléctricos, la respuesta a medio plazo
Toyota, mientras tanto, ha movido su estrategia hacia un terreno donde el eléctrico deja de ser una línea aparte para integrarse en sus modelos de mayor volumen. El paso más importante es el Corolla, y ya sabemos que la nueva generación prevista para 2028 tendrá versión 100% eléctrica sobre una plataforma multi energía compatible con combustión, híbridos y baterías.
El planteamiento se repite un escalón más abajo, porque el Yaris también tendrá una variante eléctrica en su próxima generación, siguiendo exactamente la misma lógica. Un mismo modelo, un mismo diseño y una misma imagen de marca, con la mecánica como opción y no como categoría separada.
Es un enfoque distinto al de Volkswagen, que mantiene su Polo térmico y su ID. Polo eléctrico como dos productos diferenciados, y también distinto al de las marcas que han creado familias eléctricas paralelas. Toyota apuesta por diluir la frontera, y ahí es donde encaja el rechazo al Urban Cruiser: en lugar de meter un eléctrico más en un segmento saturado, prefiere esperar a poder ofrecer eléctrico dentro de los nombres que ya vende por decenas de miles de unidades. El problema es que 2028 queda muy lejos, y hasta entonces la marca solo tiene el C-HR+ y el bZ4X.

Un quinto puesto que dice tanto del éxito como del retraso
Conviene no perder la perspectiva. Toyota es, año tras año, la marca que más coches vende en España, con una cuota en torno al 10% del mercado total. En eléctricos su cuota es del 4,8%. Es decir, en este segmento Toyota pesa aproximadamente la mitad de lo que le correspondería por su posición general.
Esa quinta plaza provisional es a la vez un éxito y una medida del retraso. Un éxito porque lo ha conseguido con un solo modelo relevante y en cuestión de meses, lo que dice mucho sobre la capacidad comercial de la marca cuando decide entrar en serio. Y una medida del retraso porque marcas como BYD, con 10.936 unidades, o Tesla, con 9.472, están jugando en otra división mientras Toyota apenas empieza.
La pregunta interesante no es si Toyota va a vender eléctricos, porque el C-HR+ ya ha demostrado que puede. Es si podrá sostener esta posición con un único coche mientras llegan el ID. Polo, el Raval y el resto de utilitarios eléctricos europeos, y qué pasará cuando el argumento eléctrico llegue por fin a Corolla y Yaris. En diciembre volveremos sobre estos datos, y no sería raro que la tabla contase algo bastante distinto.



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