Toyota ha reconocido que la compañía cometió ciertas irregularidades en sus ‘crash test’, y su propio presidente Akio Toyoda se ha disculpado por ello. La firma japonesa inició una investigación en torno a los métodos de prueba y certificación de sus ‘crash test’, las pruebas de choque de sus vehículos, y después de dos años han encontrado irregularidades en siete modelos distintos. Como te comentaba, estos problemas arrancaron hace dos años, con Hino Motors y Daihatsu, y han acabado afectando a la propia Toyota.
Hace dos años surgieron problemas de certificación con Hino Motors y Daihatsu, empresas del Grupo Toyota, así que la compañía inició una investigación interna. Ahora, su presidente Akio Toyoda se ha disculpado por las ‘trampas’ sobre los crash test. Además de disculparse, Toyota ha suspendido la producción de tres modelos, que son los únicos que se mantienen en producción de los siete sobre los que han encontrado irregularidades. Eso sí, los modelos afectados sólo se han vendido en Japón y son el Corolla Fielder, el Axio y el Toyota Yaris Cross. También se cometieron irregularidades sobre el Crown, el Isis, el Sienta y el RX, pero ninguno de estos cuatro está a la venta a día de hoy.

No hay motivos para dejar de usar los coches afectados, ‘cumplen las leyes y reglamentos’
Según las indicaciones de la propia marca, no hay motivos para dejar de usar los vehículos afectados porque no hay problemas de rendimiento que contravengan las leyes y reglamentos. Han publicado un comunicado oficial: ‘Pedimos disculpas sinceras por cualquier preocupación o inconveniente que esto pueda causar a nuestros clientes y a las partes interesadas que han depositado su confianza en Toyota’.
Aseguran desde la compañía que se toman muy enserio el problema descubierto en Toyota, después de haber descubierto problemas de certificación en Hino Motors, Daihatsu y Toyota Industries. Ahora que se conoce más información sabemos que Toyota usó datos inadecuados y desactualizados en pruebas de colisión, así como pruebas incorrectas tanto en el inflado de los airbag y también en los daños que se producen en caso de accidente en las plazas traseras. Se ha podido descubrir además que se falsificaron pruebas de potencia de motor.

Igual que se han aliado con Mazda y Subaru, en esto tampoco están solos porque Mazda ha informado también esta semana de irregularidades parecidas en sus pruebas de certificación. Y también les ha llevado a detener la producción tanto del Mazda 2 como del Roadster. Según las indicaciones de Mazda, se usó un software de control de motor incorrecto. Y en el caso de Mazda también había más modelos afectados por estas irregularidades, pero tres de ellos dejaron de producirse anteriormente y por eso no se han visto afectados.
Toyota ahora se enfrenta al descontento de sus accionistas, que piden un cambio de presidente en la compañía. En un contexto en el que las críticas por su tímida apuesta por el eléctrico son cada vez más frecuentes y más notorias. Sin embargo, a día de hoy siguen pudiendo presumir de ser el mayor fabricante mundial de vehículos y de ser la marca más fiable junto a Lexus.