El nuevo BYD Seagull carga del 10 al 70% en 5 minutos. En España, el primer BYD con esa carga será un SUV de 775 CV
BYD ha lanzado hoy en China la segunda generación del Seagull, el modelo del que deriva el Dolphin Surf que se vende en España. Mide 4,2 metros, tiene cinco plazas y motor trasero, y sus tres versiones superiores montan la batería Blade de segunda generación compatible con la carga Flash Charging. Es el BYD más barato con esa tecnología y, pese a crecer 42,5 centímetros, arranca por debajo del precio del modelo al que sustituye.

La cifra que más me interesaba del lanzamiento de hoy era la de carga, y es justo la que BYD se había guardado hasta el último momento. Las tres versiones con batería de 39,2 kWh del nuevo Seagull pasan del 10 al 70% en cinco minutos y del 10 al 97% en nueve, siempre en las estaciones Flash Charging de la propia marca, según recoge CnEVPost con los datos de la presentación en Zhengzhou. Es la misma tecnología que llevan modelos como el Han L, el Tang L o el Seal 08, y que hasta hoy BYD reservaba para coches bastante más caros.
Hace tres días escribí que con 65 u 85 kW, como el Seagull anterior, sería un coche correcto, y que con varios cientos de kilovatios cambiaría el segmento entero. Ha pasado lo segundo. Y eso obliga a revisar alguna de las cosas que hemos contado aquí sobre este coche, que lo haré más abajo.
Cinco versiones y una entrada más barata que la del modelo anterior
El nuevo Seagull se vende en cinco acabados, que CnEVPost traduce como Vitality, Freedom, Comfort, Flying y Smart. Los dos primeros llevan la batería pequeña y no admiten la carga flash. Los tres superiores montan la grande y sí lo hacen.
| Versión | Precio en China | Batería | Autonomía CLTC | Motor | Flash Charging |
|---|---|---|---|---|---|
| Vitality | 65.900 yuanes | 30,1 kWh | 320 km | 85 kW (114 CV) | No |
| Freedom | 72.900 yuanes | 30,1 kWh | 320 km | 85 kW (114 CV) | No |
| Comfort | 75.900 yuanes | 39,2 kWh | 420 km | 95 kW (127 CV) | Sí |
| Flying | 82.900 yuanes | 39,2 kWh | 420 km | 95 kW (127 CV) | Sí |
| Smart | 99.900 yuanes | 39,2 kWh | 420 km | 95 kW (127 CV) | Sí |
Los 65.900 yuanes de la versión de acceso equivalen a unos 8.750 euros al cambio, y la primera versión con carga flash a unos 10.100 euros. Son cifras que sirven para situar el coche en su mercado, no para estimar lo que costaría aquí: en España entrarían la homologación europea, el IVA y, si se importara de China, los aranceles. Lo relevante es la comparación interna. El Seagull anterior, en su versión 2026 lanzada en mayo, partía de 69.900 yuanes. El nuevo es 4.000 yuanes más barato de entrada siendo un coche bastante más grande.
A eso se suman dos incentivos de lanzamiento. Quien entregue un coche usado tiene 3.000 yuanes de descuento en cualquier versión, lo que deja el precio de partida en 62.900 yuanes. Y los compradores de las tres versiones con batería grande que no lo destinen a uso comercial tienen un año de carga gratuita en la red Flash Charging desde la entrega. Es la misma promoción que BYD aplica al resto de sus coches con Blade 2.

Qué significa cargar 23 kWh en cinco minutos
BYD no ha publicado la potencia máxima de carga del Seagull, solo tiempos, pero con ellos se puede hacer la cuenta. Del 10 al 70% de una batería de 39,2 kWh son unos 23,5 kWh. Meterlos en cinco minutos exige una potencia media de unos 280 kW. Del 10 al 97% son unos 34 kWh en nueve minutos, lo que da una media cercana a 230 kW. El pico real tiene que estar por encima de ambas cifras.
Esto encaja con lo que ya expliqué al contar cómo funciona el sistema de BYD: no todos sus coches con Blade 2 cargan a 1.500 kW, pero todos comparten los mismos tiempos. Con una batería pequeña, basta mucha menos potencia para llenarla igual de rápido. Por eso un utilitario de 39 kWh puede presumir de los mismos cinco minutos que un SUV de 115 kWh.
Traducido a kilómetros, el 60% de 420 km CLTC son unos 250 km en el ciclo chino. CarNewsChina estimó hace unos días que la batería grande rondaría los 344 km WLTP, así que en cinco minutos el Seagull recuperaría unos 200 km WLTP, si esa estimación se confirma. La propia BYD asegura además que a -30 °C la Blade 2 pasa del 20 al 97% en 12 minutos, un dato que importa mucho en una química LFP, que suele perder bastante velocidad de carga con frío.
Para ponerlo en contexto con lo que se vende aquí, el Dolphin Surf admite 65 kW con la batería de 30 kWh y 85 kW con la de 43,2 kWh, y BYD le da 30 minutos para ir del 10 al 80%. Eso supone una media de unos 60 kW con la batería grande. En cinco minutos, y en el mejor de los casos, recupera algo más de 50 km WLTP.
| Nuevo Seagull (China) | Dolphin Surf (España) | Dolphin (España) | |
|---|---|---|---|
| Longitud | 4.205 mm | 3.990 mm | 4.290 mm |
| Batería | 30,1 o 39,2 kWh | 30 o 43,2 kWh | 60,4 kWh |
| Autonomía | 320 o 420 km CLTC | 220 a 322 km WLTP | 427 km WLTP |
| Carga rápida | 10-70% en 5 min (Flash, solo 39,2 kWh) | 65 u 85 kW máx. | 110 kW máx. |
| Tracción | Trasera | Delantera | Delantera |
Hay una letra pequeña importante. Esos cinco minutos solo se consiguen en las estaciones Flash Charging de BYD. En un cargador rápido convencional, la marca no ha dicho cuánta potencia admite el Seagull, y es la cifra que habrá que vigilar.
Lo que contamos y no se ha cumplido
En agosto, cuando un directivo de la red Ocean de BYD lo presentó en el Salón de Chengdu como Great Seagull, escribí que no era el sustituto del Seagull sino un modelo adicional, con motor delantero y sin Blade 2 ni Flash Charging. Las tres cosas han resultado ser erróneas. BYD lo ha lanzado como segunda generación del Seagull, el motor va atrás y la carga flash está en tres de sus cinco versiones.
Tampoco se ha cumplido lo que escribí hace unos meses, al contar que la mitad de los BYD eléctricos ya montaban la Blade 2 pero los más baratos seguían sin ella. Entonces mi lectura era que BYD usaba la nueva batería como palanca para subir el precio medio, no como argumento de volumen. Con el Seagull, que es su modelo individual más vendido, esa lectura se cae. La Blade 2 llega por debajo de los 76.000 yuanes, cuando hace menos de un mes CarNewsChina daba como noticia que pudiera bajar de los 100.000.

Queda una duda que el lanzamiento no ha despejado del todo: si el Seagull de 3,78 metros sigue a la venta en China junto al nuevo. BYD lo presenta como relevo generacional y lo compara con el anterior, pero no ha dicho de forma expresa que el pequeño desaparezca.
Un Seagull que ya no es un urbano
El salto de tamaño es enorme. El nuevo Seagull mide 4.205 mm de largo, 1.810 de ancho y 1.570 de alto, con 2.650 mm de batalla. Son 425 mm más de longitud y 150 más entre ejes que el modelo anterior, y pasa de cuatro a cinco plazas. Frente a las medidas del Dolphin Surf europeo, que ya era más largo que el Seagull chino, son 21,5 centímetros más.
La arquitectura también cambia. El motor pasa del eje delantero al trasero, la suspensión trasera deja el eje torsional por un multibrazo independiente y bajo el capó queda sitio para un maletero delantero de 94 litros. Atrás, con los asientos abatidos, la capacidad llega a 1.380 litros. Es la receta que ya adelantamos al comparar su nueva plataforma con la del Geely E2. El radio de giro se queda en 4,95 metros, una buena cifra para un coche de este tamaño.
Los motores rinden 85 kW (114 CV) o 95 kW (127 CV), frente a los 55 kW del modelo anterior, aunque los dos se quedan en 130 Nm de par, según CarNewsChina. Es una cifra modesta: el Dolphin Surf Active que se vende aquí entrega 175 Nm. El consumo homologado en China es de 9,0 kWh/100 km, que en el ciclo CLTC es una cifra optimista pero que apunta a un coche eficiente.
Por dentro hay una pantalla central de 15,6 pulgadas con el sistema DiLink 150 y el asistente de DeepSeek, asientos delanteros eléctricos con calefacción y ventilación, masaje para el conductor, cargador inalámbrico de 50 W y ocho altavoces. También se puede pedir con LiDAR y el paquete de conducción asistida DiPilot 300, el llamado God’s Eye.
Por qué BYD necesitaba este Seagull
El contexto comercial explica la prisa. El Seagull vendió 529.537 unidades en 2025, pero entre enero y septiembre de este año se ha quedado en 265.901, un 33% menos que en el mismo periodo del año pasado. Parte de esa caída tiene nombre propio: el Geely E2, más grande y con motor trasero, le ha disputado el liderato del segmento en China. Ya contamos que BYD respondió a ese desplome abriendo reservas antes de tener precio.

Las cifras más recientes son algo mejores. En septiembre matriculó 38.650 unidades, un 11,75% más que un año antes, y suma dos meses seguidos de crecimiento interanual. Desde su llegada en abril de 2023 acumula unos 1,55 millones de unidades. La respuesta de BYD ha sido ofrecer más coche por menos dinero y, sobre todo, un argumento que el E2 no tiene: cargar en el tiempo de un repostaje en una red que en China ya cuenta con miles de puntos.
Y en España, qué cambia
BYD no ha anunciado planes para traer este coche a Europa. Lo que sí sabemos es que el Dolphin Surf se queda: la marca acaba de presentar su versión 2026 con cinco plazas, se fabrica en Hungría, lo que le libra de los aranceles a los eléctricos chinos, y en septiembre lideró el segmento A eléctrico en España. Por eso defendí la semana pasada que, si el nuevo Seagull llega, su sitio estaría junto al Dolphin, en el hueco de casi 10.000 euros que hoy separa a los dos eléctricos de la marca.

La carga flash refuerza esa lectura y a la vez la complica. La refuerza porque el gran punto débil del Dolphin Surf para viajar es su carga, y cuando lo probé quedó claro que es un coche pensado para la ciudad y su entorno. Un Seagull que recupera 200 km en cinco minutos no necesita una batería de 60 kWh para salir a carretera. La complica porque en Europa esa ventaja depende de una red que todavía no existe.
En España, el primer BYD con Flash Charging será el Atto 8, un SUV de siete plazas y 775 CV que llega en el primer trimestre de 2027. BYD promete 300 estaciones Flash Charging en España antes de que termine ese año, pero hoy apenas hay alguna en funcionamiento. El mismo día en que la marca pone en China esta carga en un utilitario de unos 10.000 euros al cambio, aquí va a estrenarse en el BYD más grande y potente de la gama. Si BYD cumple su calendario de estaciones, un Seagull con Blade 2 sería el coche que daría sentido a esa red entre quienes compran eléctricos por precio. Si no lo cumple, esos cinco minutos seguirán siendo un dato del catálogo chino.



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