Ir al contenido
Noticias

XPENG me confirma que traerá sus cargadores ultra rápidos a España

XPENG desplegará más de 4.000 puntos de carga rápida en Europa hasta 2028. Le he preguntado directamente a He Xiaopeng, presidente y CEO de la compañía, si España está incluida en ese plan. Y me ha contestado.

La conversación ha sido pública y directa. He Xiaopeng publicó que la carga rápida y una autonomía sólida son los dos pilares que XPENG quiere ofrecer a sus clientes, y que para 2028 la marca desplegará más de 4.000 puntos de carga rápida en Europa. Le pregunté si España también entraba en el reparto. Su respuesta fue breve: «Rest assured». Quédate tranquilo.

Puede parecer poco, pero en el contexto de una marca china que hasta ahora había hablado siempre de Europa en abstracto -y cuyos primeros cargadores propios están apuntando al norte del continente-, tener al máximo responsable de la compañía diciendo que España cuenta es una señal relevante. No es un comunicado de prensa ni una fecha en un calendario, y conviene tratarlo como lo que es, pero tampoco es habitual que el CEO de un fabricante confirme un mercado concreto por escrito.

De dónde sale la cifra de 4.000 puntos

El compromiso de los 4.000 puntos de carga rápida en Europa forma parte de la hoja de ruta que XPENG presentó en su Global Brand Event de Múnich, el mismo acto en el que enseñó al mundo el XPENG L03, su modelo de acceso. Ahí la marca puso números a su plan global: para finales de 2028 quiere estar presente en 31 países y regiones con más de 3.780 estaciones de carga ultra rápida propias, además del acceso a más de 2,7 millones de puntos de terceros.

Conviene separar los dos conceptos, porque se mezclan con mucha facilidad. Una cosa es la red propia, con cargadores diseñados y operados por XPENG, y otra el acceso a redes ajenas mediante acuerdos de itinerancia. En España, hoy, un XPENG carga en la infraestructura pública que ya existe gracias al acuerdo de la marca con Plugsurfing. Lo que está en juego con este anuncio es lo primero: hierro propio con la marca XPENG en el frontal.

Por qué esto importa especialmente en España

Porque XPENG tiene ahora mismo los dos coches eléctricos que más potencia de carga aceptan del mercado europeo y aquí casi no hay dónde aprovecharlo. El G9 llega a 525 kW y el G6 a 451 kW, ambos con baterías LFP, algo que hasta hace poco se daba por imposible. En China, el P7+ es capaz de pasar del 15 al 80% en unos doce minutos tirando de casi 450 kW.

El problema es de infraestructura, no de coche. La inmensa mayoría de los cargadores rápidos españoles se mueve entre 150 y 350 kW, y los megacargadores que superan esa cifra se cuentan con los dedos de las manos. Cuando probé el G6 2026 quedó claro que el coche está esperando a la red, no al contrario. Un fabricante que instala su propia infraestructura es la única forma de que esas cifras de catálogo se conviertan en minutos reales de parada en un viaje entre Madrid y Alicante.

Cómo son los cargadores que XPENG quiere instalar

La marca ya confirmó cargadores de hasta 1.000 kW para Europa, empezando por Dinamarca y el norte del continente. Y el diseño es lo verdaderamente interesante, más allá del titular de la potencia.

Cada estación integra baterías tampón de gran capacidad. Eso permite que la conexión a red necesaria baje hasta el entorno de los 100 kW, porque el acumulador absorbe los picos de demanda y va rellenándose de forma constante. Una sola estación puede atender hasta 15 vehículos a la vez, con un reparto medio de unos 250 kW por coche cuando está llena, y el sistema puede además devolver energía a la red.

Aquí está la clave para entender por qué España puede dejar de ser un mercado incómodo para este tipo de proyectos. El cuello de botella de la carga ultra rápida en nuestro país casi nunca es el cargador: son los plazos de acceso y conexión a la red de distribución, que se miden en años y no en meses. Un emplazamiento que solo necesita 100 kW de acometida en lugar de un megavatio cambia por completo la ecuación administrativa, y abre ubicaciones que de otra forma serían inviables. Es la misma lógica que están aplicando otros fabricantes chinos con sus propias redes.

Lo que todavía no sabemos

Todo lo demás, básicamente. «Rest assured» confirma la intención de que España forme parte del despliegue, pero no dice cuántos puntos, en qué corredores, con qué socio local ni en qué año del periodo que va de aquí a 2028. Tampoco si la primera oleada española será de 1.000 kW o de potencias más contenidas, algo razonable si se prioriza cubrir kilómetros antes que romper récords.

Hay un dato que sirve de referencia para calibrar expectativas: XPENG opera ya más de 3.000 estaciones propias en China. Su capacidad de ejecución está demostrada. La duda no es si sabe hacerlo, sino cuánta prioridad tiene el sur de Europa en el reparto de una cifra que, repartida entre más de veinte países, tampoco da para inundar el continente. Cuatro mil puntos en Europa es una cifra ambiciosa para un fabricante, pero modesta comparada con lo que necesita el mercado.

Seguiré el rastro de este despliegue en cuanto haya ubicaciones concretas sobre la mesa. Y si aparece la primera estación propia de XPENG en España, ya sabes dónde la vas a ver medida toma por toma.

Via X

Sígueme en YouTube Únete a +55.000 suscriptores Sígueme en Google DiscoverMis pruebas y noticias, en el feed de tu móvilSígueme en Google NewsMárcame como fuente favorita con la estrella

Aún no hay comentarios. ¿Quieres ser el primero?