Arrancando el mismo día 1 de noviembre, el grupo automovilístico Stellantis va a empezar a reducir la producción de sus modelos basados en motores gasolina con el objetivo de cumplir con los límites de emisiones de CO2 exigido por las autoridades competentes de la Unión Europea para el año 2025. Y evidentemente, la estrategia del grupo pasa por estimular a los concesionarios para aumentar las ventas de coches eléctricos.
Fabricar menos gasolina y estimular la venta de eléctricos
Algo que, por cierto, tendrán más fácil de conseguir con la llegada del Leapmotor T03, el inicio de la comercialización del Citroën ë-C3 y también de su nuevo FIAT Grande Panda. Así lo han explicado desde Automotive News Europe, quienes explican que Stellantis está poco a poco entrando en crisis siguiendo la estela del Grupo Volkswagen. Y en Stellantis no tienen intención de gastar dinero en una multa por exceso de emisiones de CO2 durante el próximo año 2025. De modo que la estrategia por la que ha optado el grupo es adaptarse a los límites modulando su producción de vehículos en favor de los eléctricos.

Jean-Philippe Imparato, ahora director de operaciones de Stellantis para Europa, y anteriormente director general de Alfa Romeo, ha hablado de esto y ha señalado que los recortes de producción de modelos con motor de combustión interna está previsto que arranquen el día 1 de noviembre de este mismo año. Una fecha en la que, por cierto, el directivo estará en la planta de Pomigliano, en Italia, donde se fabrica el ‘viejo’ FIAT Panda con motor gasolina electrificado.
Un enorme reto para las marcas tradicionales
Hace un mes te hablé de ello. Se produjo un retraso del Citroën ë-C3 que llevó a creer en la posibilidad de que fuese un retraso deliberado. Y es que Stellantis lo tiene relativamente fácil para cumplir este año con el límite de emisiones que le impone la Unión Europea, mientras que manteniendo el ritmo estarían muy por encima en 2025. Es decir, que los coches eléctricos que habrían podido empezar a vender durante este año, en realidad, les interesa más que se vendan el próximo año 2025 y sirvan para reducir la media de emisiones de su flota vendida.

Retrasar las ventas del Leapmotor T03, ë-C3 y Grande Panda, para que arranquen ya en el año 2025, es una posible buena medida para ayudar al Grupo Stellantis a cumplir el próximo año con los límites que se le imponen desde los organismos reguladores en Europa. Y haya sido fortuito –que lo dudo- o intencionado –que es lo que parece-, lo cierto es que en varios países las primeras unidades de estos coches van a empezar a entregarse, efectivamente, desde principios del próximo año 2025. Casualidad, o no, desde luego que la situación encaja con su nueva estrategia.
Aunque los cambios tengan que aplicarse en 2025, todo esto lleva una planificación previa. La reducción de producción que arranque ahora, a comienzos de noviembre, se dejará notar en los concesionarios ya a principios del próximo año 2025. Y Stellantis tiene que aprovechar el tiempo para definir los objetivos de sus concesionarios y plantear su estrategia con antelación. Al mismo tiempo será fundamental que sean capaces de reducir los precios de sus vehículos eléctricos y aumentar la oferta en los concesionarios. Al menos ahora tenemos claro que es, efectivamente, lo que pretenden conseguir. Vender menos coches gasolina y hacer lo posible por aumentar las ventas de sus coches eléctricos.


