Cuando entré en el pabellón de Maextro en el Salón de Pekín 2026, lo primero que pensé es que la cosa iba muy en serio. Es mi primera vez en este salón, y esperaba encontrarme con un sector chino del lujo todavía en construcción, con marcas haciendo equilibrios para parecerse a las europeas. Lo que me he encontrado es justo lo contrario.
Maextro ocupa un espacio enorme con cinco vehículos expuestos y otros tres modelos compartidos en el stand de HIMA, la alianza de marcas de Huawei. Es la única marca extranjera, vista desde España, que aparece en mi lista personal de stands más impresionantes del salón, junto a BYD y un par de fabricantes locales. Y digo extranjera porque, aunque Maextro es china, la sensación al verla expuesta es que estás ante una marca europea de gama altísima. La diferencia es que esto se diseña en Hefei y se ensambla con la mano de Huawei en cada componente clave.
El protagonista absoluto del stand es el Maextro S800, una berlina de 5,48 metros de largo que compite directamente con el Mercedes-Maybach, el Bentley Flying Spur y el Rolls-Royce Ghost. Lleva en el mercado desde mayo de 2025, y los datos comerciales que ha conseguido en sus primeros meses son sencillamente difíciles de creer.
El coche que ha vendido más que Maybach, Panamera y Clase S juntos
Antes de hablar del coche en sí, hay que entender el contexto. Según los datos de matriculaciones publicados por JAC y Huawei, entre septiembre de 2025 y enero de 2026 el S800 acumuló 13.092 unidades matriculadas en China. En ese mismo período, las matriculaciones combinadas del Porsche Panamera, el Mercedes-Maybach y el Mercedes Clase S se quedaron por debajo de esa cifra. En diciembre de 2025 superó las 10.000 unidades vendidas en un solo mes, marcando un récord absoluto de velocidad de penetración en el segmento del millón de yuanes (unos 130.000 euros). A finales de marzo de 2026, las entregas acumuladas se situaban en 16.809 unidades, y eso lo convierte en la berlina de lujo más vendida de China.
Hablamos de un coche que en su versión más cara cuesta más de 130.000 euros y que parte de unos 91.000 euros al cambio. No es un Toyota. No es un volumen masivo barato. Es un coche caro que está vendiéndose como si fuera un compacto familiar, y eso da una pista de hacia dónde va el mercado del lujo en China. La gente con dinero allí ya no quiere una insignia alemana o británica. Quiere tecnología, pantallas, asistente de conducción, conectividad, y todo eso lo da Huawei como nadie.
Me senté dentro y entendí por qué está arrasando
Aunque estaba constantemente ocupado, pude entrar en el coche un par de minutos para explorar el habitáculo y, sinceramente, es de otro planeta. El salpicadero es una superficie continua de pantallas digitales que cruza el coche de lado a lado, formada por tres displays integrados en una única tira. La sensación al sentarte delante es la de estar en un avión de negocios más que en un coche.

Pero la magia está atrás, porque este coche está pensado para el dueño que va detrás mientras le conducen. El espacio en las plazas traseras es gigantesco, con una alfombra de pelo largo que cubre todo el suelo y dos asientos que parecen butacas de cine. Lo que más me impactó fue que, en lugar de la típica pantalla colgada del techo que ponen otras berlinas chinas, el S800 monta una pantalla motorizada de proyección que baja desde el techo cubriendo todo el ancho del coche. El proyector está oculto entre los asientos traseros, y al desplegar la pantalla la sensación es la de tener una sala de cine privada dentro del vehículo. Entre los dos asientos traseros hay también una nevera de gran tamaño y unos mandos extraíbles, con forma de iPhone y pantalla táctil, integrados en las puertas traseras para controlar todas las funciones de los asientos y del clima desde la mano. Te los puedes llevar al asiento si quieres, como si fueran un mando a distancia premium.
A esto hay que sumarle detalles como el techo estrellado con más de 1.200 LEDs, los apoyabrazos refrigerados y calefactados que pueden hacer función de bodega de vino, los asientos de gravedad cero con masaje, y el equipo de sonido HUAWEI Sound Ultimate con 43 altavoces. Sí, 43. He visto sistemas Bowers & Wilkins de 21 altavoces en los Volvo más caros, y aquí estamos al doble.
Tres motores, 800V y carga de 390 kW: el S800 técnico
El S800 se vende en dos configuraciones de propulsión muy diferentes, y aquí Huawei ha hecho algo interesante. Está la versión 100% eléctrica y la versión EREV de rango extendido, las dos sobre la plataforma Tuling Longxing de segunda generación, que es el chasis multifunción que JAC y Huawei han estado desarrollando durante cinco años.
La versión 100% eléctrica monta una batería NMC de CATL con 95 kWh de capacidad útil, arquitectura de 800 voltios y carga rápida en corriente continua a un pico de hasta 390 kW (carga 6C). Eso significa que puedes pasar del 10% al 80% en aproximadamente 12 minutos, según los datos técnicos publicados por la marca. La autonomía homologada en ciclo CLTC es de 702 km, así que en uso real podemos esperar entre 550 y 600 km, una cifra muy competente para una berlina que pesa cerca de 2.900 kg. La configuración mecánica es de tres motores eléctricos: 160 kW en el eje delantero y dos motores de 237,5 kW, uno por cada rueda trasera. Esto le da una potencia conjunta cercana a los 523 CV con tracción total, y una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos.
La versión EREV (Extended Range Electric Vehicle), que es la que más éxito está teniendo en China, combina una batería de 63,26 kWh con un motor 1.5 turbo de gasolina que actúa exclusivamente como generador. El motor térmico, codenamed M8100PHD, no está conectado mecánicamente a las ruedas en ningún momento, así que el coche siempre se mueve en eléctrico. Según el último listado del Ministerio chino de Industria, esta configuración ofrece entre 271 y 315 km de autonomía eléctrica pura en ciclo CLTC, y una autonomía combinada que puede llegar hasta los 1.333 km con un depósito de 50 litros de gasolina. La versión más potente del EREV tiene tres motores, alcanza los 1.006 CV de potencia y acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos.
Para que te hagas una idea de en qué nivel está esto, la berlina de lujo de referencia europea, el BMW Serie 7, mide 5,39 metros de largo y pesa 2.455 kg en sus versiones más potentes. El Maextro S800 es 9 cm más largo, 5 cm más ancho, y pesa 400 kg más, pero acelera por debajo de los 4 segundos y carga a 390 kW de potencia, algo que el alemán no puede ni soñar.

Conducción autónoma de nivel 3 con Huawei ADS 4 y 192 líneas LiDAR
Aquí está, en mi opinión, lo más relevante del coche desde el punto de vista tecnológico. El S800 es el primer modelo del mundo que monta el sistema Huawei ADS 4, una nueva generación que está preparada para certificación de conducción autónoma de nivel 3. Eso significa, en términos prácticos, que el coche puede conducir solo en autopista sin necesidad de que el conductor mire la carretera, asumiendo el fabricante la responsabilidad legal en caso de accidente cuando el sistema esté activado.
El despliegue sensorial es absolutamente bestial: cuatro unidades LiDAR de 192 líneas diseñadas y fabricadas por la propia Huawei, más 32 sensores adicionales entre cámaras y radares. Las propias cifras de Huawei dicen que estos LiDAR aumentan la distancia de percepción un 60% en condiciones de baja visibilidad respecto a los modelos anteriores, y reducen el tiempo de reacción del sistema un 40%. Es una potencia de cómputo y percepción que ningún coche europeo en producción tiene hoy a la venta.
Después de haber probado el FSD Supervised de Tesla en España, tengo claro que el listón de calidad de un buen sistema de conducción asistida ya no se mide en hardware, sino en cómo de natural es la sensación al volante. Pero al menos, viendo el equipamiento del S800 sobre el papel, Huawei tiene todas las herramientas para ofrecer algo equivalente o superior a Tesla en su mercado doméstico.
Un precio que humilla a la competencia
El Maextro S800 cuesta entre 708.000 y 1.018.000 yuanes, o lo que es lo mismo, entre unos 91.000 y 130.000 euros al cambio actual. Para situarte, un Mercedes-Benz Clase S de gama media en China cuesta alrededor de 1,2 millones de yuanes, un Maybach S680 supera los 2,8 millones de yuanes, y un Bentley Flying Spur arranca por encima de 2,5 millones. Es decir, el S800 ofrece tecnología y materiales que están al nivel de los modelos más caros de Mercedes y Bentley, a un precio que es la mitad o incluso un tercio. Y eso explica gran parte del éxito comercial.
JAC ha confirmado que en junio de 2026 lanzará una variante todavía más cara, llamada S800 Ultimate, con un precio entre 1,5 y 2 millones de yuanes (entre 195.000 y 260.000 euros). Será la primera vez que una marca china llegue a ese rango de precio en una berlina de producción.

Mi conclusión: la primera vez que un fabricante chino me convence en el segmento del ultra-lujo
Llevo más de diez años escribiendo sobre coches y, sinceramente, hasta ahora todo lo que había visto de las marcas chinas en el segmento del ultra-lujo me parecía una imitación más o menos lograda de lo que hacían los alemanes -no tanto lo que hacen a día de hoy-. El Hongqi H9, el Nio ET9, los grandes berlinas de Zeekr, todo está bien hecho, pero ninguno me había transmitido la sensación de «esto cambia las reglas del juego». El Maextro S800 sí lo ha conseguido. Hay un trabajo de detalle que se nota al tocar los materiales, una integración de la tecnología que se siente natural y no añadida, y unos números comerciales que demuestran que esto no es un escaparate de marketing, es un producto que la gente con dinero está comprando masivamente.
Era mi primer Salón de Pekín y me he encontrado con una marca, Maextro, que ocupa uno de los stands más impactantes del recinto y que se ha convertido en la berlina de lujo más vendida de China en cuestión de meses. Si JAC y Huawei consiguen mantener este ritmo, el siguiente paso lógico es Europa, y entonces sí que tendremos un problema serio en Stuttgart, en Múnich y en Crewe. Yo, mientras tanto, salí del stand pensando que acababa de ver el coche más interesante de todo el Salón de Pekín 2026. Y es chino. Y mete miedo.