BYD está preparando un año 2025 potente, en cuanto a las novedades que lanzarán al mercado. Por un lado estrenarán importantes novedades tecnológicas, como su nueva e-platform 4.0, que sustentará además la nueva batería Blade 2; y por otro lado estrenarán varios nuevos modelos de coches eléctricos y de híbridos enchufables.
Uno de los pasos clave que dará la compañía china el próximo año será empezar a fabricar en Europa, y ya han desvelado cuáles serán los primeros modelos. Otro paso clave, desde luego, será el lanzamiento en el Viejo Continente del barato BYD Dolphin Mini, que en China se comercializa como BYD Seagull. Esto, junto al lanzamiento –también en Europa- del BYD Atto 2, debería ayudar a la marca a multiplicar sus ventas de coches eléctricos.

Dos nuevas baterías y, de nuevo, apostando por la tecnología LFP
Otras compañías –como la propia CATL- han seguido los pasos de BYD y han redoblado su apuesta por la tecnología LFP sobre las NCM. La firma china va a mantenerse fiel a esta química que, como ya sabemos, tiene una densidad energética algo menor pero dan una vida útil más amplia, son notablemente más seguras y además son más económicas. De hecho, se espera que BYD sea capaz con su batería Blade 2.0 de reducir los costes de forma significativa. Ya se habla de un precio un 15% más bajo que las Blade actuales.
Según fuentes de China, la compañía está trabajando en dos versiones distintas de su nuva batería basada en celdas LFP. Una primera que alcanza los 160 Wh/kg de densidad energética, y otra que llega hasta nada menos que 210 Wh/kg. Este segundo dato es realmente destacable teniendo en cuenta que, como ya te comentaba, estamos hablando de baterías LFP y no de baterías NCM.
La batería de menor densidad energética, informan, ofrece una tasa de carga 8C y una sorprendente tasa de descarga 16C. Y sin embargo, la batería con mayor densidad energética, y que proporcionará por tanto unas mayores cifras de autonomía, soporta una tasa de carga 3C y de descarga 8C. Es decir, que esta segunda batería ofrecerá una mayor autonomía manteniendo el peso, pero su potencia máxima de carga en corriente continua será inferior.

Con el foco puesto en la carga rápida y el precio
Con la información que tenemos hasta ahora, cada vez parece más evidente que BYD ha puesto el punto de mira en reducir los precios de sus baterías, y también de sus coches eléctricos. Y esto guarda una importante relación con su estrategia de expansión, y con sus objetivos de crecimiento específicamente en Europa. Desde el próximo año se espera que la marca china muestre un importante avance en nuestro mercado.
Pero al mismo tiempo, la marca se ha enfocado también en solventar el que fue su mayor problema, y es que sus coches eléctricos han estado ofreciendo un sistema de carga más lento que el de buena parte de sus rivales. Aquí han dado ya algún paso hacia delante, sobre todo con el lanzamiento del nuevo BYD Sealion 7. Este modelo es el primero que soporta hasta 230 kW de potencia máxima de carga, una cifra muy superior a la que alcanzan el resto de sus modelos.