Pocas veces una empresa de baterías genera tanto ruido como Donut Labs. La startup finlandesa, filial de Verge Motorcycles, presentó en el CES 2026 una batería que, según sus propias cifras, deja obsoleta a toda la industria del litio-ion de un plumazo. 400 Wh/kg, carga completa en 5 minutos, 100.000 ciclos, sin litio, más barata que el litio-ion. Todo a la vez. Algo que ningún fabricante del planeta ha conseguido ni de lejos. Ya cubrimos en su momento el anuncio de la Donut Battery con todos los datos que entonces se facilitaron.
Tras semanas de polémicas, acusaciones de fraude por parte de fabricantes chinos y un escepticismo generalizado, Donut Labs acaba de publicar el primer informe de pruebas independientes, realizado por el VTT Technical Research Centre of Finland, un instituto estatal de investigación con reputación comparable a los Fraunhofer alemanes. Hemos leído el informe técnico completo (referencia VTT-CR-00092-26, disponible en la web I Donut Believe) y lo que cuentan los datos no es exactamente lo que cuentan los titulares.
El informe del VTT: qué se probó y qué no
El primer detalle importante es que Donut Labs pagó estos tests y definió los protocolos. El VTT ejecutó las mediciones en sus instalaciones con sus equipos, pero bajo las condiciones marcadas por el cliente. Esto no invalida los resultados, pero conviene tenerlo presente.
El segundo detalle, aún más importante: se probó una sola celda tipo pouch de 26 Ah que permaneció cerrada durante todo el proceso. El VTT no abrió la celda ni analizó su composición interna. De hecho, el informe se refiere a las celdas como «designadas por el cliente como celdas de estado sólido». Una formulación muy medida que viene a decir: nosotros no podemos confirmar qué hay dentro. Si quieres entender mejor las diferencias entre una batería de estado sólido y una de litio-ion convencional, te recomendamos nuestra guía dedicada.
Y el tercer detalle: este primer informe solo cubre carga rápida y comportamiento térmico. Nada de ciclos de vida. Nada de densidad energética medida en laboratorio. Nada de costes.

Carga rápida: sí, carga rápido, pero no más que la competencia
Los tests se realizaron con un protocolo CC-CV (corriente constante + voltaje constante) a dos velocidades: 5C (130 A) y 11C (286 A). La celda se cargó desde 2,7 V hasta un máximo de 4,3 V, completando después una fase de voltaje constante hasta alcanzar los 26 Ah de capacidad nominal.
Los resultados:
- A 5C: 80% de carga en unos 9,5 minutos, 100% en 12-13,5 minutos
- A 11C: 80% de carga en 4,5 minutos, 100% en 7-8 minutos
Son cifras notables, nadie lo discute. Pero el problema para Donut Labs es que no son cifras que la industria del litio-ion no haya alcanzado ya. Sin ir más lejos, PowerCo (la división de baterías de Volkswagen) presentó hace pocas semanas sus celdas cilíndricas de segunda generación, capaces de cargar al 80% en 6 minutos alcanzando solo 73 °C, y sin ningún tipo de refrigeración, ni siquiera pasiva. Y si miramos a CATL, su batería de sodio Naxtra soporta carga 5C, es decir, carga completa en 12 minutos, con una tecnología comercial ya en producción.
Cargar rápido unas pocas veces es algo que muchas celdas pueden hacer. La pregunta de verdad es qué le pasa a la celda después de hacerlo cientos o miles de veces. Y a esa pregunta, este informe no responde.
90 °C y test abortado: el problema térmico
Las pruebas se realizaron sin refrigeración activa, utilizando disipadores de aluminio pasivos: una configuración con disipador por ambos lados y otra con disipador solo por un lado.
Durante el test a 11C con un solo disipador, la celda alcanzó los 90 °C, el límite de seguridad del laboratorio, y el ensayo tuvo que interrumpirse. Tras 4 minutos de enfriamiento y después de fijar mejor el disipador con cinta adhesiva, se repitió la prueba con la celda alcanzando 89 °C. Así lo recoge tanto Electrek en su análisis del informe como Electrive en su cobertura.
¿Por qué importa esto? Porque Donut Labs ha insistido en que sus celdas pueden operar hasta 100 °C sin degradación y que no necesitan refrigeración activa. Pero con una sola celda aislada, cargando a 11C con un disipador pasivo de tamaño considerable, ya se rozó el límite térmico. En un pack de baterías real, donde decenas o cientos de celdas están empaquetadas juntas y cada una emite calor, las temperaturas serían previsiblemente mayores.
Para ser justos, el propio CTO de Donut Labs reconoce que en un vehículo real se usaría gestión térmica. Pero entonces, la narrativa de que esta batería simplifica la arquitectura del pack al no necesitar refrigeración activa queda bastante debilitada.
Un apunte interesante: Donut Labs describe las condiciones del test como «desfavorables», mientras que el VTT las califica como «comparables a condiciones reales de aplicación». No es un matiz menor.

La eficiencia que desaparece en los titulares
Donut Labs ha destacado una retención de capacidad del 99% tras la carga rápida, una cifra que suena espectacular. Pero hay un truco.
El protocolo de carga está diseñado para completar siempre los 26 Ah, alargando la fase de voltaje constante todo lo necesario. Es lógico que la capacidad medida tras la descarga sea cercana a la nominal. Pero lo que importa al usuario final no es la capacidad en amperios-hora, sino la energía en vatios-hora (capacidad multiplicada por voltaje). Y la eficiencia energética real cuenta otra historia:
- A 1C: 90-92% de eficiencia (de cada 100 Wh que entran, solo salen 90-92 Wh)
- A 5C: 85-87%
- A 11C: 82-83%
Una celda NCA convencional de iones de litio alcanza un 92,4% a 1C. Es decir, la celda de Donut no supera en eficiencia a una batería de litio-ion estándar. Y a carga rápida, hasta un 18% de la energía se pierde en forma de calor, lo que conecta directamente con el problema térmico del apartado anterior.
Una curva de carga que resulta familiar
Quizá el dato más inquietante para las aspiraciones de Donut Labs: la curva de carga publicada en el informe tiene un perfil prácticamente idéntico al de una celda NMC o NCA convencional de iones de litio. No hay nada exótico, nada que sugiera una química radicalmente diferente a lo que ya conocemos.
Según recoge la propia página de Wikipedia de Donut Lab, ingenieros independientes que han analizado los resultados del VTT coinciden en que los datos son consistentes con una celda Li-NMC estándar y que la curva de voltaje apunta fuertemente en esa dirección. Esto resulta difícil de conciliar con la afirmación repetida de Donut Labs de que sus baterías no contienen litio.
Hay además una inconsistencia metodológica: los tests de referencia (1C) cargaron hasta 4,15 V, pero los de carga rápida hasta 4,3 V. Cargar a mayor voltaje permite introducir más capacidad en la celda, lo que significa que las tasas C reales son algo inferiores a las 5C y 11C anunciadas. Es un detalle menor, pero en un informe destinado a demostrar credibilidad, este tipo de cosas no ayudan.
Lo que sabemos de Donut Labs como empresa
Más allá de la electroquímica, hay contexto empresarial que merece atención:
Donut Lab se fundó en agosto de 2024 como spin-off de Verge Motorcycles. Sus fundadores son los mismos. Verge, que fabrica motos eléctricas en Estonia, ha entregado menos de 100 unidades desde 2018, con pérdidas netas de 10 millones de euros en 2024.
En el CES 2026, Donut Labs presentó maquetas, no baterías funcionales. No hubo demostraciones en vivo, ni publicaciones científicas, ni patentes divulgadas. El CEO, Marko Lehtimäki, afirmó que ya disponían de capacidad de producción de 1 GWh al año, pero la empresa no ha revelado dónde está su fábrica de baterías.
Las primeras entregas de motos Verge con batería Donut, prometidas para Q1 2026 (antes del 31 de marzo), ya se han retrasado a abril según InsideEVs. Los nuevos pedidos no llegarían hasta el cuarto trimestre de 2026, y la producción está limitada a unas 350 motos este año. La certificación en la UE y EE.UU. aún está en proceso.

Y un dato que levantó ampollas en Finlandia: medios como Helsingin Sanomat y la radiotelevisión pública finlandesa YLE publicaron que Donut Labs estaba captando inversores particulares con promesas de retornos del 1.000% en 18 meses, en lugar de buscar financiación institucional. El inversor finlandés Aki Pyysing calificó a la empresa directamente como «patraña» en su columna de Sijoitustieto.fi.
Las críticas de los grandes fabricantes
El escepticismo no viene solo de columnistas financieros. Yang Hongxin, CEO de SVOLT (filial de Great Wall Motor), fue contundente al afirmar que los parámetros anunciados por Donut Labs son contradictorios y que cualquier técnico con conocimientos básicos lo reconocería como una estafa, según recogió CnEVPost. Ulderico Ulissi, de CATL, el mayor fabricante mundial de baterías, también calificó las especificaciones como «claramente falsas».
Hay que tomar estas declaraciones con cierta cautela, ya que estos fabricantes tienen un interés evidente en desacreditar a un potencial competidor disruptivo. Pero también es cierto que son quienes más saben de producción de baterías a escala industrial.
El marcador actual: qué se ha demostrado y qué no
De las grandes promesas de Donut Labs, este es el estado de verificación independiente a día de hoy:
- Carga ultrarrápida: parcialmente verificada, con resultados comparables a celdas de litio-ion existentes.
- 100.000 ciclos de vida útil: sin datos independientes.
- 400 Wh/kg de densidad energética: sin datos independientes.
- Coste inferior al litio-ion: sin datos independientes.
- Química de estado sólido sin litio: sin verificar (celda no abierta, curva de carga compatible con NMC).
Y aquí radica el problema de fondo: una batería no se evalúa por una sola métrica. Hay muchas químicas capaces de cargar rápido que luego degradan en pocos ciclos. Las hay con buena densidad energética que no toleran carga rápida. El verdadero avance sería conseguirlo todo simultáneamente, y eso es precisamente lo que falta por demostrar. Como ya explicamos al analizar el estado real de las baterías de estado sólido, los expertos llevan años advirtiendo que un solo avance no pone patas arriba a toda la industria.
Qué viene ahora
Donut Labs tiene previsto publicar el siguiente informe el 2 de marzo de 2026, dentro de su serie «I Donut Believe». La estrategia de publicar datos por entregas semanales es un movimiento de marketing formidable que mantiene a medios e inversores enganchados.
Mientras tanto, el resto de la industria sigue con calendarios más conservadores pero respaldados por décadas de I+D: Samsung SDI apunta a producción en masa de baterías de estado sólido en 2027, BYD prepara su batería de estado sólido con electrolito de sulfuro también para 2027, y Toyota mantiene su hoja de ruta hacia 2030.
¿Es Donut Labs un fraude? No podemos afirmarlo con los datos actuales. ¿Es la revolución que promete? Tampoco hay nada que lo demuestre. Lo que sí está claro es que lo publicado hasta ahora no justifica el nivel de hype generado. Los datos son correctos, pero normales. Y en el mundo de las baterías, lo normal no cambia la industria.