El gigante chino BYD ha confirmado importantes progresos técnicos en su desarrollo de baterías de estado sólido con electrolito de sulfuro, logrando mejoras sustanciales en dos áreas críticas: la vida útil del ciclo y el rendimiento de carga rápida. Según informaciones de IT-home y confirmadas por el departamento de relaciones con inversores de la compañía, BYD planea iniciar la producción de pequeños lotes para 2027, posicionándose así en la carrera global por comercializar esta prometedora tecnología.
Esto ocurre después de que se anunciase la Donut Battery en el CES Las Vegas 2026, a comienzos de año, como primera batería de estado sólido de producción en masa. Una batería que, se supone, estrenarán las motos eléctricas de gama alta de Verge Motorcycles.
Múltiples frentes de desarrollo
BYD no está apostando por una única tecnología. El fabricante chino mantiene abiertas varias vías de investigación en el campo de las baterías de nueva generación:
- Baterías de estado sólido con electrolito de sulfuro: el enfoque prioritario actual.
- Plataforma de iones de sodio de tercera generación: con capacidad reportada de hasta 10.000 ciclos de carga.
- Mejoras continuas en química de litio convencional: para mantener la competitividad a corto plazo.
Esta estrategia diversificada permite a BYD adaptarse a diferentes segmentos del mercado y reducir riesgos tecnológicos, mientras que la producción comercial a gran escala de cada tecnología dependerá de la demanda real y los calendarios de despliegue con fabricantes de vehículos.
¿Qué son los electrolitos sólidos de sulfuro?
Para comprender la importancia del anuncio de BYD, es fundamental entender qué diferencia a los electrolitos de sulfuro de otras alternativas en desarrollo:
Ventajas principales
Alta conductividad iónica: Los electrolitos basados en sulfuros presentan una conductividad iónica superior (entre 10-12 mS/cm) comparable e incluso superior a la de los electrolitos líquidos convencionales. Esto contrasta con los electrolitos de óxido o polímero, que suelen ofrecer conductividades más bajas, limitando la potencia de carga y descarga.
Procesabilidad mejorada: A diferencia de los electrolitos cerámicos de óxido, que requieren altas temperaturas de sinterización (por encima de 1.000°C), los sulfuros pueden procesarse a temperaturas más bajas, lo que facilita y abarata su fabricación industrial.
Mejor contacto interfacial: Los materiales basados en sulfuros son más deformables que las cerámicas rígidas, permitiendo un mejor contacto con los electrodos activos, lo cual es crucial para minimizar la resistencia interna.
Desafíos técnicos
Sin embargo, los electrolitos de sulfuro no están exentos de retos:
- Sensibilidad a la humedad: Reaccionan con el agua del ambiente, generando sulfuro de hidrógeno (H₂S), un gas tóxico y de olor desagradable, lo que obliga a fabricar y ensamblar las celdas en atmósferas completamente secas.
- Estabilidad química limitada: Presentan ventanas electroquímicas más estrechas que los óxidos, lo que puede provocar degradación con ciertos materiales de cátodo de alto voltaje.
- Compatibilidad con ánodos metálicos: Aunque prometen alta densidad energética con ánodos de litio metálico, las dendritas y la interfaz sólido-sólido siguen siendo obstáculos.

Los avances técnicos reportados
BYD ha comunicado mejoras en dos frentes esenciales para la viabilidad comercial:
1. Extensión de la vida útil
Las mejoras en durabilidad del ciclo abordan una de las principales limitaciones históricas de las baterías de estado sólido. Los primeros prototipos sufrían degradación acelerada debido a:
- Pérdida de contacto interfacial durante los ciclos de carga/descarga
- Formación de grietas en el electrolito sólido por cambios volumétricos
- Acumulación de resistencia en las interfaces
Aunque BYD no ha revelado cifras exactas, el objetivo industrial para vehículos eléctricos premium supera los 1.500-2.000 ciclos con retención del 80% de capacidad, equivalente a más de 500.000 km de autonomía.
Este es un punto clave, porque la vida útil de las baterías de estado sólido ha sido siempre uno de los problemas clave en su desarrollo y en su viabilidad. También en este punto la Donut Battery propone un gran paso hacia delante. A medida que los fabricantes van logrando mejoras en la estabilidad química de sus baterías de estado sólido en desarrollo es cuando, efectivamente, están siendo capaces de comprometer su producción a gran escala para los años próximos.
2. Carga rápida mejorada
El segundo gran logro es la optimización del rendimiento de carga rápida. Las primeras generaciones de estado sólido presentaban transporte iónico lento debido a:
- Mayor resistencia en las interfaces electrolito-electrodo
- Limitaciones en la difusión iónica a través del sólido
- Polarización elevada a altas corrientes
Las mejoras de BYD sugieren avances en ingeniería de interfaces, posiblemente mediante capas intermedias o tratamientos superficiales que reduzcan estas resistencias, permitiendo potencias de carga competitivas con las baterías de litio líquidas actuales.
En estos momentos, BYD es uno de los fabricantes más destacados de entre los que están enfocados en las baterías LFP. Con el lanzamiento de la Super e-platform lograron llegar a 1.000 kW de potencia máxima con baterías LFP y sobre una plataforma con arquitectura de 1.000 V. Ahora ya tenemos informaciones recientes que apuntan a otro nuevo salto a 1.500 kW de potencia.
De momento, de la batería de estado sólido de BYD no se ha aclarado qué potencia máxima podrían soportar. Lo que está claro es que esta tecnología irá en consonancia con su nueva red internacional de cargadores ultra rápidos. Raro sería que soporten una potencia inferior a la que ya soportan sus baterías LFP.
Calendario de implementación
| Fase |
Año |
Descripción |
| Producción piloto (lotes pequeños) |
2027 |
Vehículos de demostración y modelos selectos de alta gama |
| Validación en condiciones reales |
2027-2030 |
Pruebas extensivas con flotas y clientes seleccionados |
| Adopción comercial a gran escala |
Después de 2030 |
Integración en líneas de producción masiva |
| Paridad de costes con baterías ternarias |
2030+ |
Según proyecciones del CTO de baterías de litio de BYD |
Este calendario coincide con las proyecciones de otros actores globales del sector (Toyota, QuantumScape, Solid Power, Samsung SDI), que también apuntan a producción piloto entre 2025-2027 y comercialización amplia en la década de 2030.
Comparativa: estado sólido vs. baterías actuales
| Característica |
Baterías de litio líquidas (actual) |
Estado sólido de sulfuro (objetivo) |
| Densidad energética |
250-300 Wh/kg |
400-500+ Wh/kg |
| Seguridad |
Riesgo de fuga/incendio |
Mayor seguridad (sin líquidos inflamables) |
| Vida útil |
1.000-2.000 ciclos |
2.000-3.000+ ciclos |
| Temperatura de operación |
-20°C a +60°C |
Rango potencialmente más amplio |
| Tiempo de carga |
30-45 min (10-80%) |
Objetivo: <20 min (10-80%) |
| Coste actual |
Referencia |
2-3x superior (en fase piloto) |
¿Qué modelos podrían equipar estas baterías?
Aunque BYD no ha confirmado vehículos específicos, el enfoque en «lotes pequeños» y «vehículos de demostración» sugiere aplicación inicial en:
- Modelos premium de las submarcas Yangwang o Fangchengbao: donde el precio puede absorber el sobrecoste inicial
- Vehículos concepto o ediciones limitadas: para validación tecnológica y marketing
- Flotas comerciales selectas: autobuses eléctricos de larga distancia o aplicaciones especializadas
La adopción masiva en modelos de volumen (como la gama Dynasty u Ocean) llegaría posteriormente, una vez conseguida la paridad de costes y escalabilidad industrial.
Contexto: la carrera del estado sólido
BYD se suma así a la lista de fabricantes que han anunciado hitos en tecnología de estado sólido:
- Toyota: producción limitada prevista para 2027-2028
- QuantumScape: entrega de células QSE-5 para validación en 2024-2025
- Nissan: objetivo de producción piloto para 2028
- Samsung SDI: desarrollo de celdas de óxido para 2027
- CATL: baterías condensadas de alta densidad en fase avanzada
Conclusión: un paso más hacia el futuro
Los avances reportados por BYD en baterías de estado sólido de sulfuro representan un progreso tangible en el desarrollo de tecnologías de almacenamiento de energía de próxima generación. La combinación de mayor vida útil y carga rápida mejorada aborda dos de los obstáculos más críticos para la comercialización.
El enfoque en electrolitos de sulfuro parece una apuesta inteligente por equilibrar rendimiento y viabilidad industrial, aunque los desafíos de manufactura en atmósfera controlada y la estabilidad química requerirán soluciones robustas antes de la producción masiva.
Con un calendario que apunta a vehículos piloto en 2027 y comercialización amplia después de 2030, BYD mantiene expectativas realistas mientras avanza en paralelo con tecnologías de respaldo como el sodio-ion, demostrando una estrategia equilibrada para liderar la transición hacia baterías más seguras, duraderas y potentes.