326 CV y 601 km de autonomía para el Volkswagen ID.3 GTI. El GTI más potente de la historia es eléctrico y de propulsión trasera
Volkswagen presenta el ID.3 GTI, el segundo GTI eléctrico de la marca tras el ID. Polo GTI y el más potente de sus cincuenta años de historia. Deriva del renovado ID.3 Neo, sustituye al ID.3 GTX y combina 326 CV, 545 Nm, batería de 79 kWh y carga a 183 kW. La preventa arrancará a comienzos de 2027.

Volkswagen ha elegido el año del 50 aniversario del GTI para dar el paso que muchos aficionados temían y otros esperaban: llevar las tres letras más famosas de la marca a un compacto eléctrico. Si en primavera fue el turno del pequeño ID. Polo GTI, ahora llega su hermano mayor, el ID.3 GTI, que Volkswagen describe en su nota de prensa oficial como el GTI de producción más potente que ha fabricado nunca. Conviene un matiz: la marca todavía lo denomina prototipo cercano a producción, así que las cifras de consumo y autonomía son, por ahora, valores provisionales.
El movimiento encaja con la nueva estrategia de nombres de la marca, que está recuperando denominaciones históricas para su gama eléctrica, como ya vimos con los futuros ID. Up e ID. Tiguan. En el caso del ID.3, el apellido GTX desaparece y el tope de gama pasa a ser un GTI, algo que tiene mucho más tirón comercial en Europa.
Motor, prestaciones y lo que realmente cambia frente al ID.3 GTX
El ID.3 GTI monta un único motor eléctrico en el eje trasero que entrega 240 kW (326 CV) y 545 Nm de par. Con el Launch Control de serie acelera de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos, y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 200 km/h. Es, además, el primer GTI con tracción trasera, una configuración heredada de la plataforma MEB y que se aleja de la tradición de tracción delantera del Golf GTI.
Aquí está el dato que conviene leer con calma: esas cifras coinciden con las del ID.3 GTX Performance al que reemplaza. Como apuntan en InsideEVs, el conjunto mecánico es esencialmente el mismo, y la mejora de autonomía frente al GTX ronda los 10 km. Es decir, el salto del ID.3 GTI no está tanto en el motor como en la puesta a punto, el diseño, el equipamiento y el propio nombre. Frente a los GTI de combustión, supera por muy poco al Golf GTI EDITION 50 y se queda algo por debajo del Golf R, que además tiene tracción total y es más ligero.

Lo que sí es nuevo es el modo de conducción GTI, que se suma a los perfiles Eco, Comfort, Sport e Individual. Se activa con un botón iluminado en la parte inferior del volante y lleva al máximo la respuesta del motor, la dirección progresiva y la suspensión adaptativa DCC, además de habilitar el Launch Control. Al activarlo, la iluminación ambiental pasa a rojo, el cuadro digital cambia de diseño y se reproduce un sonido sintético de motor de combustión por los altavoces, una solución cada vez más habitual en eléctricos deportivos y que no a todo el mundo convence.
Batería, autonomía y carga
La batería es de 79 kWh netos, la misma capacidad que la versión más alta del ID.3 Neo, y homologa hasta 601 km WLTP con un consumo provisional de 14,5 kWh/100 km. En corriente continua admite hasta 183 kW y completa el 10-80% en unos 29 minutos.
Para ponerlo en contexto: en autopista a velocidades legales, un compacto de este tamaño y potencia difícilmente bajará de unos 18-20 kWh/100 km, lo que situaría la autonomía real en viaje en el entorno de los 400 km con la batería completa, y algo menos de 300 km entre el 10 y el 80%. Es una estimación nuestra, pero sirve para entender que el ID.3 GTI es un coche perfectamente válido para viajar, algo que no se puede decir de todos los deportivos eléctricos. La diferencia con el ID. Polo GTI, que se queda en 52 kWh y 105 kW de carga, es enorme en este apartado.

Diseño: la franja roja y los cuadros vuelven
Por fuera, el ID.3 GTI se reconoce por la franja roja horizontal entre los faros, heredada de la calandra del Golf GTI original de 1976. Los faros IQ.LIGHT LED Matrix son de serie, y el paragolpes delantero estrena elementos LED verticales que identifican a los GTI eléctricos, una rejilla en nido de abeja negra, detalles en rojo y un splitter inferior. De perfil destacan las llantas de 20 pulgadas Wörthersee, un guiño a la mítica concentración GTI de Austria.
Hay un cambio que se nota mucho a simple vista: el GTX llevaba siempre techo, alerón y portón en negro, y ahora el GTI los pinta en el color de la carrocería, lo que hace que el coche parezca más largo y estilizado. La gama de colores incluye cinco tonos, entre ellos el Tornado Red, el rojo que ya se ofrecía en el Golf GTI de primera generación reestilizado.
Dentro, la mejor noticia para los puristas es que vuelven los asientos con tapicería de cuadros, una reinterpretación llamada Superclark del tejido del primer GTI. El ID.3 GTX había prescindido de ellos. Se completa con costuras rojas, una fina línea roja que recorre todo el salpicadero, instrumentación específica y un volante deportivo con la marca roja a las doce en punto.

Un GTI que hereda todo lo bueno del ID.3 Neo
El habitáculo parte del ID.3 Neo, la actualización con la que Volkswagen corrigió buena parte de las críticas al ID.3 original: vuelven los mandos físicos para la climatización, el cuadro digital crece y la pantalla central del sistema Innovision mide 12,9 pulgadas. Las dimensiones y el espacio interior no cambian, con un maletero de 385 litros según las medidas del Volkswagen ID.3.
Todo el equipamiento opcional del ID.3 Neo estará disponible también en el GTI: techo panorámico, asientos con masaje y memoria, equipo de sonido Harman Kardon de 480 W, head-up display con realidad aumentada y soporte para portabicicletas en el enganche con 75 kg de carga. Suma además la función vehicle-to-load mediante el adaptador PowerSocket, para alimentar o cargar otros aparatos desde la batería, y la última versión del Travel Assist, que ya es capaz de detectar semáforos en rojo y detener el coche.

Precio y llegada a España
Volkswagen no ha dado precios todavía. La preventa del ID.3 GTI arrancará a comienzos de 2027, así que su llegada a España no debería retrasarse mucho más allá de la primavera. Como referencia, el ID. Polo GTI se vende en Alemania por menos de 39.000 euros, y lo lógico es que el ID.3 GTI se sitúe claramente por encima de la versión de 79 kWh del ID.3 Neo. La gran pregunta es si Volkswagen conseguirá que el público vea en él un verdadero GTI y no un ID.3 GTX con otro nombre: sobre el papel, la potencia es la misma, pero la batería, la carga y la ambición del conjunto lo convierten en uno de los compactos eléctricos deportivos más equilibrados del mercado europeo.



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