El Mercedes-Benz VLE es un monovolumen eléctrico de gran tamaño que sustituye al EQV y a la Clase V eléctrica. Es el primer modelo basado en la nueva plataforma VAN.EA (Van Electric Architecture), una arquitectura modular desarrollada específicamente para vehículos eléctricos de gran tamaño. Se presentó el 10 de marzo de 2026 en Stuttgart y su producción se lleva a cabo en la planta de Mercedes-Benz en Vitoria, España.

Con más de 700 km de autonomía WLTP, arquitectura de 800 V y carga rápida de hasta 320 kW, el VLE da un salto técnico enorme respecto al EQV, que se quedaba en 90 kWh de batería, 110 kW de carga máxima y unos 360 km WLTP. Mercedes lo posiciona al nivel de equipamiento de un Clase E – de hecho, la «E» de su nombre responde exactamente a eso. Por encima llegará el VLS, aún más lujoso, equivalente a un Clase S sobre ruedas de monovolumen.
El VLE se comercializará primero en versión eléctrica, aunque Mercedes ha confirmado que más adelante ofrecerá también variantes híbridas con motores de gasolina y diésel. El lanzamiento en Europa está previsto para finales de abril o principios de verano de 2026, empezando por el VLE 300. En Estados Unidos llegará en 2027, exclusivamente en batalla larga.
Ficha técnica del Mercedes-Benz VLE
| Tipo de vehículo |
Monovolumen eléctrico (MPV / «Grand Limousine») |
| Plataforma |
VAN.EA (Van Electric Architecture) |
| Dimensiones (batalla corta) |
5.309 × 1.999 × 1.916 mm |
| Dimensiones (batalla larga) |
5.486 × 2.100 × 1.892 mm |
| Batalla |
3.340 mm (corta) / 3.520 mm (larga) |
| Coeficiente aerodinámico (Cx) |
0,25 |
| Plazas |
Hasta 8 (configurable en 5, 6, 7 u 8) |
| Tipo de batería |
NCM (níquel-manganeso-cobalto) |
| Capacidad de batería |
115 kWh útiles (NCM) / 80 kWh (LFP, desde 2027) |
| Arquitectura eléctrica |
800 V |
| Autonomía WLTP |
Más de 700 km (VLE 300) / ~630 km (VLE 400 4MATIC) |
| Potencia / Par |
203 kW / 272 CV (VLE 300) · 305 kW / 415 CV (VLE 400 4MATIC) |
| Aceleración 0-100 km/h |
9,5 s (VLE 300) / 6,5 s (VLE 400 4MATIC) |
| Velocidad máxima |
180 km/h |
| Carga rápida CC |
Hasta 320 kW · 10-80% en ~22-25 min |
| Carga CA |
Hasta 22 kW trifásica (Tipo 2) |
| Tracción |
Delantera (VLE 300) / Total 4MATIC (VLE 400) |
| Maletero |
795 litros (con 3 filas) / 4.078 litros (sin asientos) |
| Capacidad de remolque |
1.000 kg (VLE 300) / 2.500 kg (VLE 400 4MATIC) |
| Dirección trasera |
Sí, hasta 7° (radio de giro: 10,9 m) |
| Suspensión neumática |
AIRMATIC (opcional) |
| V2H / V2G |
Sí (carga bidireccional) |
| Fabricación |
Vitoria, España |
| Precio |
No confirmado en el momento de redacción |
Precios del Mercedes-Benz VLE en Europa
En el momento de redacción de este artículo, Mercedes-Benz no ha comunicado los precios oficiales del VLE para el mercado europeo ni para España. La marca ha confirmado que los precios se anunciarán de forma más cercana al inicio de las entregas, previsto para después del verano de 2026.
Como referencia, el EQV al que sustituye superaba los 70.000 euros y ofrecía una batería de 90 kWh, 110 kW de carga máxima y unos 360 km WLTP. La Clase V actual parte de aproximadamente 65.000 euros. Dado el salto generacional en tecnología, autonomía y nivel de acabados del VLE, es razonable esperar que su precio se sitúe por encima de ambos modelos.

Mercedes está asumiendo un riesgo al lanzar primero la versión eléctrica, sin combustión. El Volkswagen ID.Buzz de batalla larga con batería grande ha tenido unas ventas discretas, y el segmento de monovolúmenes eléctricos premium no está consolidado. El éxito del VLE dependerá en gran medida de que Mercedes acierte con los precios definitivos para cada mercado y con la configuración de equipamientos, especialmente en un momento en el que fabricantes chinos como BYD están ofreciendo tecnología de 800 V en segmentos mucho más asequibles.
Motores, batería y consumo
El Mercedes-Benz VLE se lanza con dos configuraciones mecánicas, ambas alimentadas por la misma batería NCM de 115 kWh útiles y arquitectura de 800 V. En 2027 se añadirá una tercera versión más asequible con batería LFP.
| Especificación |
VLE 300 |
VLE 400 4MATIC |
| Potencia |
203 kW (272 CV) |
305 kW (415 CV) |
| Tracción |
Delantera |
Total (4MATIC) |
| Motor |
1x PSM eje delantero |
2x PSM (delantero + trasero) |
| Batería (útil) |
115 kWh NCM |
115 kWh NCM |
| Autonomía WLTP |
Más de 700 km |
~630 km (provisional) |
| 0-100 km/h |
9,5 segundos |
6,5 segundos |
| Velocidad máxima |
180 km/h |
180 km/h |
| Remolque máximo |
1.000 kg |
2.500 kg |
Mercedes utiliza exclusivamente motores síncronos de imanes permanentes (PSM) en el VLE, una decisión técnica que priorizan por su combinación de potencia, eficiencia y densidad de potencia. El motor delantero del VLE 300 ofrece una eficiencia de la batería a la rueda del 93% en trayectos largos, según datos de la propia marca. En la versión 4MATIC, el motor trasero se desacopla mecánicamente cuando no se necesita tracción adicional, lo que reduce las pérdidas por arrastre y mejora la autonomía en condiciones normales de conducción.
El Cx de 0,25 es una cifra excepcional para un vehículo de este tamaño. Para ponerlo en perspectiva, el EQV tenía un Cx de 0,34 – nueve puntos más. Mercedes lo ha logrado con superficies exteriores optimizadas, gestión activa del flujo de aire y un diseño de bajos completamente carenado. Este dato tiene un impacto directo sobre la autonomía y explica en buena parte cómo un vehículo de más de 5,3 metros de largo puede superar los 700 km WLTP.
No se han publicado todavía las cifras oficiales de consumo WLTP en kWh/100 km, ya que Mercedes advierte que todas las cifras son provisionales y no cuentan aún con homologación oficial. Sin embargo, haciendo una estimación a partir de la autonomía y la capacidad de batería: con 115 kWh útiles y más de 700 km, el consumo teórico del VLE 300 se situaría por debajo de 16,5 kWh/100 km. Es una cifra muy contenida para un monovolumen de estas dimensiones, y estaría en línea con lo que consiguen SUV eléctricos mucho más pequeños.
Carga rápida y sistema eléctrico
La arquitectura de 800 V del VLE es una de sus mayores fortalezas técnicas. Permite cargas en corriente continua de hasta 320 kW, con la posibilidad de recuperar hasta 355 km de autonomía WLTP en solo 15 minutos. La carga del 10% al 80% se completa en aproximadamente 22-25 minutos, dependiendo de las condiciones. Son cifras que superan incluso a los propios SUV eléctricos de Mercedes, como el GLC eléctrico.
En corriente alterna, el cargador embarcado soporta hasta 22 kW trifásicos, lo que permite cargar la batería completa en unas 5,5 a 6 horas. En un wallbox doméstico de 11 kW, la carga completa llevaría aproximadamente el doble. Es una ventaja importante para un vehículo de uso profesional o familiar, donde la carga nocturna tiene que ser suficiente para el día siguiente.
Un detalle técnico importante: el VLE requiere un conversor DC opcional para cargar en estaciones de 400 V, algo que Mercedes ya implementó en el CLA eléctrico. Esto significa que sin este conversor, el vehículo solo podría aprovechar al máximo las estaciones de carga compatibles con 800 V. A día de hoy, la mayor parte de la infraestructura de carga rápida en España opera a 400 V, por lo que este conversor será prácticamente imprescindible.

El sistema eléctrico del VLE también está preparado para carga bidireccional, compatible con funciones V2H (Vehicle-to-Home) y V2G (Vehicle-to-Grid). Con una batería de 115 kWh, el potencial como sistema de almacenamiento doméstico es considerable.
Medidas del Mercedes-Benz VLE
El VLE se ofrece en dos longitudes de batalla. La versión de batalla corta es la que se comercializará inicialmente en Europa, mientras que la batalla larga irá destinada a mercados como Estados Unidos y China, aunque también estará disponible en Europa. Puedes ver sus medidas completas.
| Largo (batalla corta) |
5.309 mm |
| Largo (batalla larga) |
5.486 mm |
| Ancho |
1.999 mm |
| Alto |
1.916 mm |
| Batalla (corta) |
3.340 mm |
| Batalla (larga) |
3.520 mm |
| Maletero |
795 litros (con 3 filas) / 4.078 litros (sin asientos traseros) |
Estamos ante un vehículo de dimensiones considerables. Con 5,31 metros de largo en su versión más corta, el VLE es significativamente más grande que la Clase V estándar (5,14 m). La batalla de 3,34 metros es muy generosa y, combinada con la arquitectura de suelo plano que permite la plataforma VAN.EA, da como resultado un habitáculo con un espacio interior difícil de igualar en cualquier otro tipo de vehículo.
El radio de giro de 10,9 metros, logrado gracias a la dirección trasera de hasta 7°, es comparable al de un turismo de tamaño medio. Es una cifra que Mercedes compara con la del CLA, un coche mucho más pequeño. Para un vehículo de más de 5,3 metros, esto marca una diferencia enorme en maniobras urbanas, aparcamientos y accesos a hoteles.

Interior del Mercedes-Benz VLE
El interior del VLE marca una separación radical con respecto a la Clase V y al EQV. Mercedes ha abandonado por completo la herencia de vehículo comercial para diseñar un habitáculo que compite directamente con sus propias berlinas de representación.
En la parte delantera, el salpicadero monta el MBUX Superscreen, formado por tres pantallas bajo una única superficie de cristal: instrumentación digital de 10,25 pulgadas, pantalla central táctil de 14 pulgadas y una segunda pantalla de 14 pulgadas para el acompañante (opcional). Todo funciona sobre MB.OS, el nuevo sistema operativo de Mercedes-Benz, con asistente virtual con IA generativa integrada, navegación Google Maps y más de 40 aplicaciones disponibles.
Pero lo verdaderamente diferencial está en las plazas traseras. En el techo se oculta una pantalla panorámica retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K, que transforma las plazas traseras en un cine, una sala de videconferencias o un espacio de entretenimiento. Incluye función de pantalla dividida, cámara de 8 megapíxeles integrada para videollamadas, conexión HDMI y es compatible con consolas de videojuegos. El equipo de sonido Burmester 3D con 22 altavoces y Dolby Atmos está disponible como opción.
La configuración de asientos es uno de los puntos fuertes del VLE. Mercedes ofrece un sistema modular llamado «Roll & Go» con asientos individuales sobre raíles que se pueden mover, girar y retirar del vehículo fácilmente gracias a ruedas integradas. Cada asiento incluye cinturón de seguridad incorporado para mayor flexibilidad. Las configuraciones van desde 5 hasta 8 plazas, con posibilidad de disposición enfrentada para reuniones o viajes en grupo. En las versiones más lujosas, los asientos traseros individuales tapizados en cuero ofrecen regulación eléctrica completa, con lo que Mercedes denomina «Seat Ballet»: los asientos se reconfiguran de forma automática para modo conferencia, modo descanso o modo viaje.
El techo panorámico Sky View es una pieza de cristal fija que se extiende desde el pilar B hasta la parte trasera del vehículo, con cortinilla eléctrica. Es compatible con la pantalla de 31,3 pulgadas, que se despliega desde el techo sin bloquear la entrada de luz.

Las ventanillas laterales traseras son eléctricas – algo poco habitual en un monovolumen y que contribuye a que la experiencia de viaje se sienta más cercana a la de un turismo que a la de una furgoneta. Las puertas correderas son eléctricas de serie, con apertura manos libres opcional mediante sensor de movimiento en el pie.
Maletero del Mercedes-Benz VLE
El maletero ofrece 795 litros con las tres filas de asientos instaladas. Si se retiran las filas traseras – algo que el sistema Roll & Go facilita considerablemente – la capacidad sube hasta 4.078 litros. Son cifras que dejan en evidencia a cualquier SUV del mercado y que sitúan al VLE como una de las opciones más versátiles que existen para familias numerosas, transporte de equipamiento deportivo o uso profesional.
El acceso al maletero se realiza a través de un portón eléctrico, pero también existe una luneta trasera que se abre de forma independiente para acceder a objetos pequeños sin necesidad de abrir el portón completo. El VLE no cuenta con frunk (maletero delantero).
Seguridad y asistentes a la conducción
Mercedes ha dotado al VLE de su sistema de asistencia más avanzado: el MB.DRIVE ASSIST. El paquete de sensores incluye 10 cámaras, 5 radares y 12 sensores ultrasónicos, gestionados por un ordenador central refrigerado por agua.
El sistema es capaz de gestionar aceleración, frenado y dirección en autopista de forma autónoma, siempre con supervisión del conductor. También puede ejecutar cambios de carril automáticos al activar el intermitente. Se complementa con asistente de aparcamiento, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, y cámara 360°.
La suspensión neumática AIRMATIC, disponible como opción, utiliza por primera vez datos de Google Maps para ajustar la altura del vehículo de forma predictiva: baja la carrocería cuando el terreno lo permite para mejorar la aerodinámica y la sube cuando detecta que se aproxima un tramo que lo requiere. Puede variar la altura hasta 40 mm en ambas direcciones.
VLE 250: la versión con batería LFP en 2027
Mercedes ha confirmado que en 2027 llegará el VLE 250, una versión más asequible equipada con una batería LFP de 80 kWh. Esta variante está pensada principalmente para clientes profesionales – flotas de shuttle, hoteles con servicio de traslado y vehículos de alquiler – aunque también será accesible para clientes particulares.
Según la información publicada por electrive.com a partir de un evento previo al lanzamiento, esta batería LFP ofrecería una autonomía estimada en torno a los 500-530 km WLTP, aunque Mercedes no ha publicado una cifra oficial. Aunque la capacidad es menor, la ventaja es que las baterías LFP soportan más ciclos de carga, tienen una vida útil más larga y son significativamente más baratas de fabricar. Además, el sistema de 800 V se mantiene, por lo que la carga rápida seguirá siendo una fortaleza: hasta 300 kW en corriente continua.
Para muchos usos profesionales y también para familias con acceso a carga doméstica, 80 kWh y 500 km de autonomía pueden ser más que suficientes, especialmente cuando los tiempos de carga rápida son tan cortos.

¿Una buena opción?
El Mercedes-Benz VLE es un producto sin competencia directa real. Es el primer monovolumen eléctrico que combina más de 700 km de autonomía, arquitectura de 800 V, carga a 320 kW y un interior de berlina de representación. La diferencia técnica con el EQV al que sustituye es abismal: prácticamente se triplica la potencia de carga, se duplica la autonomía y el habitáculo pasa de ser una adaptación de furgoneta a un espacio diseñado desde cero para el confort del pasajero.
Para familias numerosas que necesitan espacio real – no el que prometen los SUV – el VLE ofrece hasta 8 plazas con 795 litros de maletero, o más de 4.000 litros retirando asientos. Es un argumento difícil de rebatir desde cualquier SUV del mercado, por grande que sea. Y el hecho de que se fabrique en Vitoria es relevante para el mercado europeo, tanto a nivel logístico como en términos de acceso a incentivos por producción local.
El principal interrogante es el precio. Mercedes no ha confirmado cifras para Europa, pero dado el nivel de tecnología y el posicionamiento del modelo – al nivel de un Clase E – todo apunta a que se situará en territorio de monovolumen premium de lujo. Mercedes apuesta a que la combinación de espacio, autonomía, tecnología y carga rápida justifique esa inversión, pero el fracaso relativo del Volkswagen ID.Buzz en sus versiones de mayor precio debería servir como aviso. La llegada del VLE 250 con batería LFP en 2027 podría abrir la puerta a un segmento de precio más accesible, aunque todavía está por confirmar cuánto costará.
A nivel técnico, el VLE es un vehículo de referencia. Demuestra que la plataforma VAN.EA de Mercedes puede competir con las mejores arquitecturas eléctricas del mercado. Pero en un momento en el que marcas como XPENG ofrecen 525 kW de carga en SUV de menos de 50.000 euros, la justificación del precio del VLE tendrá que venir más por el lado de la experiencia de viaje, el espacio y la marca que por la tecnología de carga en sí misma.