Poco a poco sigue acercándose la fecha en la que se presentará el Audi e-tron definitivo, prevista para el 30 de agosto. Y llevamos tanto tiempo viéndolo con su decoración de camuflaje que, cuando sea desvelado, quizás se nos haga hasta extraño verlo de únicamente un color. Los alemanes, además de desvelar datos aerodinámicos, también han anunciado que como opción el e-tron podrá equipar cámaras en lugar de los retrovisores convencionales.

No será el primer vehículo que utilices cámaras en el lugar de los retrovisores pero sí es el primero de producción que contará con esta posibilidad, aunque sea únicamente como opción y sólo en aquellos países en los que la normativa existente en cuando a estos dispositivos así lo permita. La decisión de usar estos dispositivos responde a necesidades aerodinámicas ya que con ellos se consigue reducir aún más el ya de por si bajo CX del que goza el Audi e-tron.

Las cámaras consiguen que la anchura del vehículo sea menor, aproximadamente unos 150 mm que el modelo equivalente equipado con retrovisores convencionales. Además permiten distintos grados de personalización en función de qué queramos mostrar con ellas.

Las cámaras cuenta con una resolución Full HD y transmiten las imágenes a las pantallas OLED, pudiendo ser mostradas tanto en el panel de instrumentos como en las puertas. Dependiendo si circulamos por carretera, estamos estacionando o haciendo giros y/o maniobras, las cámaras pueden mostrar distintos ángulos que nos ayudan a ver los posibles obstáculos que tengamos alrededor.

Audi e-tron: una de la mejores aerodinámicas entre los SUV

Cuando el prototipo Audi Quattro en el que es basa el futuro e-tron fue desvelado en 2015, los alemanes anunciaron que habían conseguido un increíble Cx de únicamente 0,25, algo realmente bajo para un vehículo de sus características y que únicamente fue superado, meses después, por el Tesla Model X.

Ahora y tras más de 1.000 horas de trabajo en el túnel del viento, el Cx que ha conseguido la versión de producción será finalmente de 0,28, aunque las mejoras que han ido introduciendo tras el exhaustivo trabajo aerodinámico ha tenido como resultado un aumento de la autonomía de 35 km respecto a los primeros prototipos.

Para ello, además de la ganancia derivada de los retrovisores (y que al mismo tiempo reducen el ruido aerodinámico que penetra en el habitáculo), gran parte de la mejora se consigue gracias a las parrillas con persianas automáticas que se abren y cierran en función de las necesidades.

Normalmente empezamos a estar acostumbrado a ver vehículos eléctricos en los que la parrilla frontal desaparece ya que no es necesaria y, al mismo tiempo, se consigue mejorar la aerodinámica. Audi ha decidido no eliminarla y dividirla en dos, de tal forma que mientras la parte superior deja pasar aire para la refrigeración y la climatización, la inferior permite refrigerar los frenos delanteros. Pero el aire sólo podrá circular cuando las parrillas automáticas así lo determinen.

De igual forma, el aire que se suele crear sobrepresión en los pasos de rueda delanteros es canalizado gracias a unos pasos de aire específicos, con lo que se mejora la eficiencia en marcha. De igual forma, la suspensión neumática adaptativa es de serie y con ella, cuando el vehículo alcanza los 120 km/h, esta se rebaja automáticamente 26 mm con el fin de mejorar su penetración aerodinámica.

Además, todos los bajos están carenados, los neumáticos son de ultra baja resistencia a la rodadura e incluso la placa de aluminio que protege las baterías incorpora hendiduras con el fin de que los tornillos con los que está sujeta no sobresalgan, permitiendo que el aire fluya libremente por la parte inferior del Audi e-tron.