Comprar un BMW X1 de segunda mano ¿en qué debes fijarte?

El BMW X1 es el SUV más pequeño de la firma bávara, así que es también el más económico. Pero, como es evidente, un BMW X1 de segunda mano siempre será más económico que sacado nuevo de concesionario. Y no hay problema en cuál queramos, porque fácilmente vamos a encontrar no solo su primera generación que nació en 2009 y se extendió hasta el año 2015, sino también la segunda y vigente que llegó ese mismo año 2015.

Este modelo, el BMW X1, no es un todoterreno sino un SUV, que encaja dentro del segmento C y que destaca por su comportamiento dinámico frente a modelos competidores. No obstante, tanto la primera como la segunda generación se pueden encontrar con tracción delantera y también en configuración xDrive, con tracción a las cuatro ruedas. La gama de motores es de entre 2.0 y 3.0 litros de cubicaje con cuatro y seis cilindros entre 150 y 306 CV en el caso de la primera generación.

Busco un BMW X1 de segunda mano ¿en qué precios debo fijarme?

Siempre depende del año de matriculación, que determinará su antigüedad y si se trata de una unidad de primera o segunda generación. Pero también el kilometraje, por supuesto la mecánica y versión, y también el uso y mantenimiento que se le haya dado. Pero hay una serie de precios que podemos tomar como referencia si estamos buscando comprar un BMW X1 de segunda mano, y los hemos recogido por ti.

Si buscamos algo casi nuevo, en torno a los 10.000 kilómetros, un BMW X1 sDrive 18d con cambio manual nos puede suponer un ahorro superior al 10% con respecto a comprarlo nuevo, tratándose de una unidad matriculada el año pasado, y rondando los 30.000 euros. Con 10.000 kilómetros más, pero con cambio automático, lo hemos avisado por 1.000 euros menos matriculado este mismo año.

Qué mirar si voy a comprar un BMW X1 de segunda mano

Como al mirar cualquier coche de segunda mano, si estamos buscando la oferta de BMW X1 de ocasión debemos revisar el año de matriculación. Esto nos dirá también, como avanzábamos, si se trata de una unidad de primera o segunda generación, anterior o posterior al año 2015. La mecánica es fundamental, y este modelo ha tenido desde sus inicios una amplia oferta de opciones gasolina y diésel aunque con mayor éxito por parte de los diésel a nivel de ventas.

Más allá de esto, es importante comprobar el historial de revisiones para conocer cómo ha sido el mantenimiento de la unidad que estamos mirando, y si tenemos conocimientos es recomendable revisar los aspectos básicos sobre su mecánica. Todo esto, mirando también el estado de la carrocería o elementos básicos como el embrague y los bajos del vehículo.

Considerando el ahorro que supone decantarse por un BMW X1 de segunda mano, frente a uno nuevo, no sería mala opción valorar una unidad con tracción a las cuatro ruedas. No por sus aptitudes fuera del asfalto, aunque es un vehículo apto para pistas de tierra, sino por el comportamiento dinámico y el ‘extra’ de seguridad que nos dará en carretera una unidad xDrive.