La DGT irá a cazar ‘coches okupas’ en 2023 ¿es el tuyo uno de ellos?
La Dirección General de Tráfico se ha propuesto acabar con los ‘coches okupas’ a partir del próximo año 2023. El objetivo es que este tipo de vehículos acaben en el desguace, de forma que no contaminen su espacio más cercano, y no importa si han sido abandonados en un espacio público o privado. Si el dueño de un vehículo ha desatendido el mantenimiento y la conservación del mismo, ahora los organismos competentes tienen más armas para poder deshacerse, y además de una forma más rápida, de este tipo de vehículos que ya se han catalogado como ‘coches okupas’. Pero veamos, en profundidad, en qué consiste todo esto.
Hasta ahora, la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial ya tenía previsto en abandono de vehículos y cómo actuar en estos casos. Sin embargo, se han llevado a cabo cambios importantes. Sobre todo hay que atender al artículo 106 de la Ley de Tráfico. En este artículo se contempla que ‘se podrá ordenar el traslado del vehículo a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos para su posterior destrucción y contaminación’, por parte de la Administración competente en materia de ordenación y gestión del tráfico. Y por supuesto, siempre y cuando el vehículo cumpla una serie de circunstancias específicas. Todas ellas se explican de forma detallada en este reformulado artículo 106 de la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Y vamos a verlos con detalle, porque de este modo vamos a poder saber fácilmente si es algo que afecta a nuestro vehículo y por tanto se considera un coche okupa, o no.

Los ‘coches okupas’ que va a perseguir la DGT en 2023: en qué casos pueden retirar y destruir nuestro vehículo
La norma modificada considera que se podrán tomar estas acciones cuando hayan transcurrido más de dos meses a partir de que el vehículo fuera inmovilizado o retirado de la vía pública, por parte de la Administración, y siempre y cuando el titular del mismo no hubiera formulado las correspondientes alegaciones. Se contempla además que ocurra cuando permanezca estacionado durante más de un mes en el mismo lugar, y siempre y cuando presente desperfectos que imposibiliten su desplazamiento por sus propios medios, o si le faltan las placas de matrícula.
Otro punto que se contempla es cuando se haya recogido un vehículo como consecuencia de una avería o accidente del mismo en un recinto privado y su titular no lo hubiera retirado en dos meses. Por otro lado, en el segundo punto de este mismo artículo 106 se contempla que los propietarios de un espacio privado en el que se hubiera depositado un vehículo averiado o con desperfectos ya solo van a necesitar avisar a la Jefatura de Tráfico para que sea retirado. Y antes, sin embargo, había que acudir a un procedimiento civil para esto mismo.

Pero ¿qué significa esto? Significa que en centros comerciales, en talleres o en comunidades de vecinos, las cosas van a ser mucho más fáciles y rápidas si se requiere de la retirada de un vehículo. Y lo que ocurrirá es que la Dirección General de Tráfico avisará a los dueños de los ‘coches okupas’ mediante medios electrónicos o correo domiciliario y dará un pazo de un mes, como máximo, para retirar el vehículo de las instalaciones correspondientes. Se hará un último intento en la dirección fiscal del vehículo, y se procederá a la retirada.
De hecho, en la Ley modificada se contempla la retirada de coches abandonados sin signos de avería también. En este caso el plazo es de seis meses más para aparcamientos públicos. Solo habrá que aportar fotografías del vehículo abandonado, un certificado del administrador o acta de la junta de propietarios en el que conste que se ha tratado la cuestión del vehículo abandonado –que acredite el tiempo de abandono, mínimo de dos meses- y un acta notarial de las circunstancias y ubicación real del vehículo para proceder a la retirada de un vehículo abandonado en aparcamiento privado.