Ya hace tres años que Rolls-Royce anunció que estaba trabajando en el desarrollo de un SUV de lujo o, mejor dicho, en EL SUV de lujo que permitiría hacer desplazamientos por cualquier tipo de terreno. Ahora el fabricante inglés ha confirmado que este modelo se denominará Rolls-Royce Cullinan.

El nombre no ha sido escogido al azar ya que bajo el nombre de Cullinan se esconde el diamante más grande jamás descubierto, con nada menos que 3.106 quilates y fue extraído de las profundidades de la mina situada en las montañas de Magaliesberg en Sudáfrica en 1905.

La supuesta historia de cómo el diamante Cullinan viajó para formar parte de las Joyas de la Corona Británica es tan interesante como el diamante en sí. El gobierno de Transvaal lo compró por £ 150,000 (casi 170.000 euros de la época). Un premio seguramente adecuado para un Rey, estando previsto regalarlo al Rey Eduardo VII en su 66 cumpleaños y de esta forma ayudar a sanar las heridas de la Guerra Boer recientemente terminada.

Su viaje a Inglaterra pasaría a ser la próxima gran aventura del diamante. Dado su tamaño y valor, seguramente atraerá mucha atención no deseada. Por ello los detectives fueron enviados desde Londres para proporcionar una escolta visible y segura para el diamante a bordo de un barco de vapor de pasajeros con destino a Gran Bretaña. El tesoro fue colocado ceremoniosamente en la caja fuerte del Capitán y custodiado durante todo el viaje.

O eso parecía … La leyenda dice que eso fue todo un truco de prestidigitador. Que la policía y la caja fuerte eran solo una estratagema elaborada. Se decía que el diamante ubicado en el interior de la caja fuerte de ese barco y protegido por esos oficiales de policía era una réplica de resina mientras que el real Cullinan simplemente se enviaba a Londres por correo certificado al Foreign Office para ser presentado al Rey.

Un SUV que eleva la actual escala del lujo

La llegada del diamante Cullinan puso patas arriba lo que hasta ese momento se entendía por un diamante de proporciones épicas. Es por ello que Rolls-Royce ha decidido bautizar su nuevo vehículo con el mismo nombre ya que una vez que vea la luz, redefinirá el concepto que hasta el momento entendíamos por verdadero lujo y que en este tipo de vehículos estaba representado sin dudas por el Bentley Bentayga.

Los ingleses han probado el vehículo en todas las condiciones posibles: desde los desiertos africanos y de Medio Oriente hasta el Círculo Polar Ártico pasando por las Highlands Escocesas o por los cañones de America del Norte. Todo para que el vehículo esté completamente probado y pulido hasta el más mínimo detalle.

De momento no se ha dado detalles de cuándo será desvelado el Rolls-Royce Cullinan, pero sin duda podría ser en el cercano Salón de Ginebra.