Chery y BYD. La nueva potencia automotriz china que hace temblar a Europa

Chery y BYD son los dos protagonistas del avance del sector del automóvil chino. Ambas fabrican y venden coches eléctricos, y son chinas, pero son compañías radicalmente distintas y con particularidades muy interesantes.

Ya habrás empezado a oír hablar de Chery, aunque te sonarán más Omoda y Jaecoo, que son las dos marcas con las que –de momento- han entrado en España. Y de BYD habrás oído hablar también con seguridad. Sí, son dos compañías chinas dedicadas a la industria del automóvil, y son dos auténticos gigantes que tienen contra las cuerdas a las marcas europeas tradicionales.

Pero la realidad es que son dos compañías muy distintas a todos los niveles. Tanto por su origen como por su trayectoria, y también por su proyección futura. Voy a contarte quién es quién, de dónde vienen, en qué situación están, qué define a cada una de estas compañías, hacia dónde apuntan y por qué preocupan tanto a las marcas tradicionales.

Chery: El pionero de la exportación

Chery fue fundada en Wuhu, provincia de Anhui, China, en el año 1997. Fue una de las primeras compañías automovilísticas chinas independientes. Arrancaron como un ambicioso proyecto del gobierno local enfocado al desarrollo de la industria del automóvil regional. Tardaron poco tiempo en convertirse e uno de los mayores exportadores de vehículos de China, con una estrategia muy clara.

Se apoyaron inicialmente en la producción de vehículos de combustión interna económicos, que estaban enfocados principalmente a mercados emergentes. Algo que, por cierto, recuerda en cierto modo a su estrategia actual en Europa, y específicamente en España, donde han empezado vendiendo coches con motor gasolina. En concreto el Omoda 5 que, eso sí, tiene ya prevista su versión totalmente eléctrica para más adelante.

También MG, del grupo chino SAIC, ha hecho exactamente lo mismo. Tienen coches eléctricos, sí, y además ahora han arrancado con el lanzamiento de varios híbridos como el MG 3 Hybrid, pero la forma en la que se han abierto las puertas del mercado europeo, destacando en regiones específicas como España, es con coches gasolina baratos como el MG ZS. El caso es que con esta estrategia de internacionalización temprana fue como Chery consiguió establecer presencia en más de 80 países y logró ser uno de los primeros fabricantes chinos con reconocimiento a nivel global.

BYD: El revolucionario eléctrico con ADN tecnológico

Por su parte BYD, que viene de ‘Build Your Dreams’, fue fundada en el año 1995. Y su origen no es el sector del automóvil, sino que inició su actividad como una compañía tecnológica. Fabrican multitud de componentes electrónicos e informáticos, pero se especializaron en la fabricación de baterías y a día de hoy es el segundo fabricante mundial de baterías para coches eléctricos. Poco a poco ha ido poniendo el foco en destacar en el sector de los automóviles, y centrándose específicamente en coches eléctricos e híbridos enchufables.

Un punto clave en la trayectoria de BYD fue el respaldo temprano de Warren Buffet, en el año 2008. A día de hoy la compañía destaca por su alto nivel de innovación, para lo que invierten ingentes cantidades de dinero, y por su apuesta por la integración vertical. Se encargan de fabricar la mayor parte de los componentes de sus coches eléctricos, con protagonismo especial de las baterías, en tanto que son la pieza más costosa de cualquier vehículo eléctrico.

Este alto nivel de innovación e integración vertical, así como su base tecnológica, ha llevado a BYD a ser uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos eléctricos. No solo han sido capaces de hacer frente a Tesla, sino también a los fabricantes tradicionales del sector. Evidentemente, la integración vertical les ha dado una importante ventaja competitiva.

BYD y Chery son muy distintas y muy similares al mismo tiempo

Es cierto que los caminos de Chery y BYD, que arrancaron con estrategias muy distintas, han terminado convergiendo. Chery ha ido intensificando su inversión en vehículos eléctricos para competir en esta categoría, en la que BYD tiene el dominio. Además, BYD ha acelerado su expansión a nivel global poniendo el foco en Europa y en América Latina, mientras que Chery tenía ya una fuerte presencia internacional.

Y aunque BYD mantiene ventaja tecnológica en el campo de las baterías, entre otros, es cierto que Chery ha aumentado significativamente sus inversiones en I+D para seguir impulsando su innovación tecnológica. Por eso, es verdad que tienen orígenes muy distintos, y trayectorias diferentes, pero en cierto modo son también compañías que tienen sus similitudes.