Poco a poco las marcas van dejando a un lado los motores diésel para seguir apostando por los motores de gasolina y, sobre todo, las versiones híbridas mucho más respetuosas con el medio ambiente e igual de ahorradoras en cuanto al uso del combustible. La última en llegar podría ser el Grupo FCA (FIAT – Chrysler) que pondría fin al uso de estos motores en 2022.

El anuncio ha sido realizado por el diario Financial Times quienes aseguran que la fecha elegida coincidirá con el fin del plan estratégico que próximamente la marca anunciará el Grupo FIAT el próximo 1 de junio. Esto significa que todas las marcas que conforman el conglomerado empresarial también tomarían el mismo camino, es decir: Abarth, Alfa Romeo, la propia FIAT, Lancia, Chrysler, Dodge y la que quizás sea la marca que más tarde debería dar el paso dada la naturaleza de sus productos, Jeep.

El fin del diésel: menos ventas, más prohibiciones

volante fiat

Esta claro que el mercado actual ya no es el que conocíamos hace años. Hemos pasado de unas ventas mayoritariamente diésel a un nuevo planteamiento mundial en el que este tipo de motorizaciones deberían quedar, casi y únicamente, para el transporte por parte de camiones y vehículos similares y siempre lejos de los entornos urbanos.

La búsqueda de una calidad del aire superior en las urbes ha propiciado una mayor restricción en cuanto a los niveles de emisiones de este tipo de vehículos. Debido a ello, los motores diésel necesitan cada vez más sistemas que limpien los gases de escape y, por consiguiente, unas inversiones mucho mayores en investigación que no tendrían forma de recuperarse a la vista de las ventas totales.

Por otro lado, las mecánicas híbridas e híbridas enchufables se han mostrado tan ahorradoras como las diésel y, al mismo tiempo, estos vehículos también han demostrado una enorme fiabilidad con el paso de los kilómetros mientras que los otros motores y debido a la complejidad actual de los mismos, han aumentado el número de posibles averías que sufren durante su vida útil.

FIAT no es la primera, y tampoco será la última. Lexus fue una de las marcas que más temprano apostó por mecánicas de gasolina e híbridas. Toyota parece que también seguirá sus pasos. Porsche es otra marca que también dejará a un lado el diésel, Volvo, e incluso marcas como Renault que no ve rentable este tipo de motores para sus vehículos más pequeños.