He podido comprobar que hay algo de confusión con respecto a la fabricación de BYD en Europa. Sí, el gigante chino está preparando instalaciones en el Viejo Continente para producir algunos de sus vehículos aquí, pero estas instalaciones todavía no están operativas.
Los primeros modelos que se fabricarán en Europa serán el BYD Dolphin, el recién estrenado BYD Atto 2 y también su hermano mayor, el BYD Atto 3. Estos tres modelos ya está confirmado que van a producirse en Europa, y más concretamente en las instalaciones de la marca en Hungría. Además, desde la marca también detallaron anteriormente que esto ocurrirá desde finales de 2025.

A finales de 2025, varios modelos de BYD empezarán a fabricarse en Europa
De momento, las unidades que se venden en España –y el resto de Europa- de estos tres modelos, llegan de importación desde China. Es decir, que la marca sí que está teniendo que enfrentarse por el momento a los aranceles europeos a la importación de coches eléctricos chinos. En su caso es 27%, por el 10% común a todos los fabricantes y un 17% adicional para ellos.
En un vídeo reciente, que puedes ver justo a continuación, explico con mayor detalle por qué los coches eléctricos chinos son mucho más caros en Europa que en su mercado de origen y, efectivamente, uno de los varios motivos son estos aranceles. Pero tampoco es el único motivo que explica que los europeos tengamos que pagar más por comprar exactamente el mismo vehículo. Y esto, evidentemente, es algo que no afecta solo a BYD.
Todavía no sabemos exactamente cuándo, pero desde BYD se han comprometido, como te digo, a empezar a finales de 2025 a fabricar varios modelos en Europa. Concretamente el Dolphin, el Atto 2 y el Atto 3. Son los que, a priori, deberían representar una mayor demanda en el mercado europeo. Pero además, siendo algunos de sus modelos más económicos, junto al BYD Dolphin Mini, que todavía no se ha presentado, son también los que más le urge a BYD bajar de precio.
Fabricar sus coches eléctricos en Europa va a permitir a BYD reducir costes relacionados con aranceles y también con el transporte marítimo. Y por supuesto, también les ayudará a adaptarse al mercado europeo y su creciente demanda. Lo que más interesa a los clientes es que esto debería dar margen a BYD para reducir sus precios en Europa, aunque no sabemos en qué medida y en qué plazos.
Además de la fábrica ubicada en Hungría, que efectivamente arrancará sus operaciones a finales de 2025, en algún momento que desconocemos de forma más concreta, BYD también va a disponer próximamente de otra fábrica en Turquía. Esta segunda planta de producción estará activa poco tiempo más adelante, y por el momento no se ha confirmado de forma oficial qué modelos tienen previsto producir aquí.