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McLaren confirma que lanzará un SUV, pero se niegan a llamarlo así

Cuando en el año 2002 se estrenó el Porsche Cayenne de primera generación, los puristas se echaron encima de la marca porque aquello era ‘algo inaceptable’. Sin embargo, con el tiempo fueron dándose cuenta de que para que el Porsche 911 pueda seguir existiendo, la marca alemana tiene que ganar dinero; y para ello el Cayenne fue la solución, y más tarde se sumó el Macan que ahora incluso lo hay eléctrico. El caso es que otras muchas como Bentley, Lotus, Ferrari o Rolls-Royce han seguido los mismos pasos, y ahora le toca el turno también a McLaren.

McLaren está en estos momentos en una situación financiera compleja. Durante el año pasado la compañía perdió más de medio millón de dólares por cada coche vendido, y evidentemente están tratando de buscar una solución. Una de las ideas que tienen en mente es limitar la cantidad de vehículos que salen de sus líneas de montaje, de modo que puedan aumentar su valor exactamente de la misma forma que hace Ferrari; y otra solución es precisamente la que nos ocupa, que es lanzar al mercado un SUV. Lo curioso es que, igual que ocurre con Ferrari, con Lotus o con Rolls-Royce, se empeñan en no llamarlo de este modo.

McLaren necesita abrirse a los SUV, como ya hizo Porsche y han acabado haciendo todas las marcas

Michael Leiters, el director ejecutivo de McLaren, ha señalado que ‘para desbloquear todo el potencial de la empresa hay que entrar en una segunda etapa’, sobre la cual ha detallado que es necesario ‘ampliar y expandir la gama’ actual de la marca más allá de los segmentos en los que compiten. Y han querido llamar a esto ‘rendimiento compartido’. Vamos, que su SUV es, para ellos, un SPV, que viene de ‘Shared Performance Vehicle’ y se traduce al español como vehículo de rendimiento compartido.

Poco importa cómo lo quieran llamar, pero a estas alturas se sospecha que el SUV de McLaren podría utilizar un sistema híbrido enchufable basado en un motor térmico de altas prestaciones. No se conoce aún si será un V6, o un V8, pero esta parece la posibilidad más viable. También se mantiene abierta la posibilidad de una asociación con otro fabricante, y se comenta que BMW podría ser esa candidata. A fin de cuentas, ya han tenido una estrecha relación con McLaren en el pasado y, además, a día de hoy tienen una plataforma híbrida de altas prestaciones para el BMW XM.

El único problema aquí es que McLaren persigue la ligereza como uno de sus puntos críticos, y el BMW XM no es precisamente ligero. El propio Leiters ha comentado que ‘el atributo principal de McLaren son los pesos ligeros’, lo que no impediría que puedan introducir sus propias mejoras en esta u otra plataforma de terceros para reducir el peso de una forma significativa. Es un campo en el que, desde luego, tienen experiencia más que de sobra.

Y en paralelo, sabemos que McLaren también está trabajando en su primer superdeportivo totalmente eléctrico. Algo que, a juzgar por patentes que se han podido conocer, también Ferrari está haciendo. Aquí el objetivo está claro, y sería una alternativa a opciones como el Rimac Nevera, como el Pininfarina Battista y como el Lotus Evija. Tanto en el campo de los SUV como en el de los coches eléctricos, lo de conseguir que el peso sea contenido es un auténtico reto.

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