El Toyota Urban Cruiser no está todavía garantizado para Europa; o mejor dicho, para toda Europa. En España no sabemos todavía si finalmente se venderá, o no. El que seguro se venderá aquí será el Toyota C-HR+, para completar la gama eléctrica de la marca japonesa junto al Toyota bZ4X. Pero al menos ya sabemos su autonomí real en las dos opciones de batería.
Este modelo mide 4,28 metros de largo, de modo que por tamaño entra en la categoría del opciones como el Volvo EX30 o el exitoso KIA EV3. Pero lo hace con un enfoque bastante distinto, entre otras cosas, porque incluye en su gama una versión con tracción a las cuatro ruedas, cumpliendo con los deseos del cliente habitual de Toyota.
El Toyota Urban Cruiser no es suficiente para viajar, pero el problema no es la autonomía
Siempre que hablo de las posibilidades de un coche eléctrico para poder viajar, o no, siempre digo lo mismo: no es importante la autonomía, ni la potencia de carga, sino más bien la combinación –o el equilibrio- de ambas cosas. Y en el caso del Toyota Urban Cruiser, la autonomía se queda algo corta, pero el mayor problema que tiene es en realidad la potencia de carga en corriente continua.
Los datos revelan que con batería de 48,8 kWh, en su versión de acceso, da 190 km reales de autonomía en autopista con clima frío; 245 km reales si la temperatura acompaña. Es decir, que va bastante justo, pero podría ser a priori suficiente para un mínimo de comodidad. El problema es que esta configuración se conforma con tan solo 55 kW de potencia máxima de carga en corriente continua. Es decir, que necesita de 45 minutos, según los datos del propio fabricante, para pasar del 10% al 80% del SoC.

¿Qué hay de la versión de batería grande? En este caso tenemos 61,1 kWh de capacidad, de modo que podemos hacer 235 km reales en autopista con clima frío y 300 km reales en autopista con clima templado. Aquí sí que tenemos ya cifras mucho más razonables para viajar con comodidad, con una cierta holgura sobre los 200 km de autonomía mínima. Esta es la versión que yo te recomendaría si te planteas hacer viajes con una cierta frecuencia, aunque sea mínima.
Pero volvemos a tener el mismo problema, y es que el sistema de carga rápida está limitado a 70 kW de potencia máxima. Y eso se traduce en 45 minutos para poder pasar del 10% al 80% del SoC. Tener que hacer paradas de tres cuartos de hora mientras estamos viajando, como es lógico, no es lo más cómodo. Para viajes de media distancia puede estar bien, pero para hacer un viaje que requiera de dos, tres o incluso más paradas, no es cómodo en absoluto.