En España, bajo tierra, se esconde la salvación de la industria del automóvil. Nuestro país ha desarrollado un papel clave durante muchos años, pero la transición hacia el coche eléctrico ha empezado a cambiar la relevancia de España en el plano industrial. Y las minas que tienen potencial para desarrollar una cadena industrial completa, algunas de ellas, por diversos motivos no se quieren explotar. Sin embargo, hemos podido saber que, por fin, España tendrá una mina para los coches eléctricos en 2024. Un primer paso clave en este contexto.
Mientras que China está liderando la industria del automóvil eléctrico desde la obtención de recursos, su procesamiento y la fabricación de celdas y baterías completas, Europa está pisando el acelerador. Y en estas prisas del Viejo Continente empezaba a parecer que España se iba a quedar atrás, a pesar de que históricamente ha desarrollado un papel protagonista dentro de la industria del automóvil. Ahora hemos podido conocer que nuestro país va a explotar sus reservas de níquel, que es un material crítico para la fabricación de baterías de iones de litio. Y además, para la fabricación de algunas de las mejores baterías que existen en términos de rendimiento, porque a día de hoy se está utilizando tanto en baterías NCM como en baterías NCA. Las baterías LFP, sin embargo, utilizan una composición química alternativa y, como ya sabemos, ofrecen una menor densidad energética aunque son bastante más baratas.

España tendrá una mina de níquel en 2024, crítica para la fabricación de baterías para coches eléctricos en toda Europa
La nueva explotación minera estará ubicada en Badajoz, en la localidad de Aguablanca, Monesterio. Llevaba seis años cerrada, pero después de este tiempo y con la motivación –para los invesores- del auge del coche eléctrico, ya se han iniciado los planes para que vuelva a estar en funcionamiento. De hecho, en el BOE ya se ha publicado el anuncio de sometimiento a información pública del plan de restauración de la mina. Desde la empresa explotadora se ha señalado que las labores de adecuación arrancarán este otoño para reanudar la actividad en septiembre de 2024, o incluso antes.
Y desde el Ministerio para la Transición Ecológica han confirmado el proceso señalando que ya se ha dado el último paso administrativo para poder iniciar la reapertura de la mina. La anterior propietaria de los derechos de explotación fue la canadiense Lundin Mining, pero a la misma le compró los derechos mineros Sacyr en el año 2016, con la confianza de que el precio del níquel se recuperase próximamente. Sin embargo, la evolución no fue como esperaban en Sacyr, y los derechos de explotación de la mina se volvieron a vender en 2021 a la empresa Río Narcea. Esta compañía es la que mantiene los derechos a día de hoy, y está vinculada a Phi4Tech.

En nuestro país hay multitud de planes en marcha, algunos más avanzados que otros, para abrir y reabrir explotaciones mineras en las que se pueden conseguir los recursos necesarios para suministrar a las fábricas de celdas de baterías y, en sí, fábricas de paquetes de baterías. De hecho, también hay varios proyectos –el de Volkswagen es el más conocido- para desplegar en España fábricas de baterías que suministren a compañías de toda Europa. La propia Phi4Tech tiene sus propios planes en cuanto a la producción de baterías para vehículos eléctricos, y este paso en la industria minera es crítico para garantizarse el suministro, al menos, de níquel.
También hay en marcha, como ya sabemos, dos proyectos para levantar en nuestro país dos minas de litio. En este caso están teniendo más problemas por cuestiones ecológicas, y también porque en algunos puntos hay viviendas ubicadas en las proximidades. Es cierto que España cuenta con uno de los mayores yacimientos de litio de toda Europa, pero también es verdad que el vecindario se está oponiendo a esta actividad por razones muy lógicas. De momento, el proyecto de las minas de litio está mucho más parado, y difícilmente podrá avanzar por lo que comentábamos anteriormente.