Las baterías para coches eléctricos están en constante desarrollo. Pero es verdad que la industria se ha centrado en los últimos años en hacer mejoras sobre el cátodo, con diferentes tipos de químicas como las NCM y las LFP, y se ha puesto el foco también en cambiar el electrolito líquido actual por las baterías con electrolito sólido.
¿Qué hay del ánodo? Las baterías actuales usan un ánodo de grafito, y la industria está reaccionando al potencial de mejora en esta ‘otra parte’ de las celdas de batería. La tecnología que parece más relevante, y cercana, es el ánodo de silicio. Una compañía estadounidense ha desarrollado celdas con un ánodo al cien por cien de silicio, y la mejora en prestaciones es realmente elevada.

Una batería de silicio con 330 Wh/kg y que resiste 1.200 ciclos de carga y descarga
Esta batería es de Sionic Energy, que como te digo es una empresa estadounidense, y basa su ánodo en un compuesto de silicio y carbono patentado, que se llama SCC55 y está desarrollado por Group14 Technologies. Pero lo interesante es que, según han revelado, la batería proporciona una densidad energética gravimétrica de 330 Wh/kg, una densidad energética volumétrica de 842 Wh/L, y con una vida útil de 1.200 ciclos de carga y descarga.
No es la primera compañía que está trabajando en sustituir el típico ánodo de grafito que se utiliza a día de hoy en la batería de cualquier coche eléctrico por un nuevo ánodo de silicio. Que como podemos ver mejora de forma significativa la densidad energética de las baterías –tanto gravimétrica como volumétrica- y proporciona además una extensa vida útil.
Ya están preparándose, de hecho, para la producción masiva de nuevas baterías basadas en un ánodo de silicio. Group14 tiene programado iniciar sus operaciones en una planta de producción en Moses Lake, Washington, desde principios de 2025. Y en estas nuevas instalaciones podrán fabricar 4.000 toneladas de SCC55 al año.

Pronto, 200.000 coches eléctricos podrán usar una batería con ánodo de silicio
Con esas 4.000 toneladas de SCC55, material clave para la fabricación de los nuevos ánodos de silicio, la compañía prevé dar soporte a 20 GWh de celdas de batería cada año. Es decir, en torno a 200.000 coches eléctricos nuevos cada año. Y como te digo su producción arrancará a comienzos de 2025, de modo que no tardaremos demasiado tiempo en ver comercializándose los primeros coches eléctricos con batería basada en un ánodo de silicio.
Además de las ventajas de las que hablábamos anteriormente, estas baterías con ánodo de silicio prometen un sistema de carga rápida más avanzado que el de las baterías actuales, con capacidad para una carga completa en 10 minutos. Y lo mejor de todo es que es una tecnología diseñada para integrarse de forma perfecta en los procesos de fabricación de baterías de litio existentes.
Lo que quiere decir esto es que, efectivamente, en esta ocasión estamos ante una tecnología que está a punto de materializarse, y de una forma relativamente sencilla. No es otra de esas tecnologías ‘de laboratorio’ que están a varios años de llegar al mercado. Y aporta grandes mejoras en la densidad energética, la vida útil de las baterías y también el sistema de carga rápida.