En este sentido hay dos opciones: monogrado y multigrado. Los primeros presentan un único grado de viscosidad sin importar las condiciones a las que sea sometido; los segundos, sin embargo, cambian su viscosidad según la temperatura. Es un detalle a tener en cuenta, aunque se usen más los aceites de motor multigrado, sobre todo en función de dónde se utilice con mayor frecuencia el vehículo.
¿Cuál es el aceite que utiliza mi coche?
Ahora sí, es momento de saber qué aceite tienes que usar para tu coche, y es algo que te va a responder el manual de tu vehículo. En él se detalla cuál es el aceite idóneo para tu vehículo, y es habitual que haya más de una opción. En este caso, entonces deberíamos tener en cuenta las condiciones de temperatura –principalmente- del lugar en que más se utilice el vehículo, por ejemplo, o las prestaciones particulares de uso.
En el caso de aceites sintéticos, así como de los semisintéticos, hay que tener en cuenta que se utilizan aditivos para ofrecer determinadas ventajas para el motor del vehículo. No es mala idea preguntar en un taller de confianza sobre las marcas recomendadas, puesto que algunos aceites de motor pueden ayudar a que el funcionamiento de nuestra mecánica sea óptimo.