Con el fin de luchar contra la contaminación, Madrid adoptaba una serie de medidas que empezarían a entrar en vigor este mismo año, para luego ir aumentando las restricciones paulatinamente en 2020 y 2025. De esta forma, en 2025 el centro de la capital quedaría cerrado al tráfico a excepción de de aquellos vehículos con distintivo CERO o ECO. Pero todo parece indicar que tras el verano, los vehículos más contaminantes no podrán circular en episodios de alta contaminación, algo que sí estaba permitido hasta ahora.

Según el Protocolo contra la Contaminación aprobado a principios de 2016 y dependiendo de la fase que se activase, sí que podrían circular todos los vehículos o en caso de encontrarse en el Escenario 3, dependería de la terminación de la matrícula del vehículo (par o impar).

Sin embargo, la intención del Ayuntamiento de Madrid es modificar el actual protocolo para después del verano y con ello, limitar la circulación de aquellos vehículos más contaminantes a partir del Escenario 2, es decir, aquellos que no posean la pertinente etiqueta de la DGT. De esta forma, estos vehículos no podrían circular por la almendra central de Madrid cuando se active el Escenario 2, mientras que la prohibición se haría extensible a toda la ciudad de Madrid a partir del Escenario 3.

Esta medida eliminaría la circulación alternativa según matrícula cuando se active el Escenario 3. También se está estudiando la posibilidad de que, activado el Escenario 2, los vehículos con etiqueta ECO puedan aparcar en Madrid conjuntamente a los de Cero emisiones

Responsables de 1/3 de la contaminación

Según los datos que baraja el Ayuntamiento de Madrid sobre el parque móvil en la capital, los vehículos sin etiqueta suponen aproximadamente un 17,7% del total que circula por las carreteras de la ciudad. Sin embargo, ellos solos suponen el 33,2% del total de emisiones contaminantes que provienen del tráfico.

Es decir, estos vehículos matriculados antes de 2000 en el caso de los gasolina y anteriores a 2006 en el caso de los diésel son los responsables de 1/3 de las emisiones contaminantes, a pesar de que en conjunto ellos sólo suponen poco más de la sexta parte del volumen total de vehículos. En pocas palabras, cada uno de estos coches contamina lo mismo que dos de los menos contaminantes.