En los últimos meses han sido varias las ocasiones en las que hemos oído hablar de problemas para Volkswagen, específicamente en su negocio de coches eléctricos. No solo por su software, ahora en manos de la nueva división CARIAD, o por retrasos en lanzamientos previstos tanto de Porsche como de Audi, sino también por su desplome en ventas por los altos precios que mantienen. Y ahora, la última afectada es su nueva fábrica de baterías para este tipo de vehículos. Esta fábrica de baterías tampoco llegará a tiempo según los planes que estaban previstos anteriormente.
Aunque en la industria del coche eléctrico no tengan un papel protagonista –de momento-, Volkswagen sigue siendo en Europa el mayor fabricante de automóviles. Así que sí, desde luego, lo que le ocurra a la compañía es importante para el sector y para los consumidores. El director general de la compañía, Oliver Blume, ha anunciado que su nueva fábrica de baterías para coches eléctricos se retrasa. Se refieren a la cuarta planta de producción después de la de Alemania, la de España y la de Ontario, y el motivo según las explicaciones del directivo está en las condiciones del mercado europeo. Según Volkswagen, el mercado europeo de coches eléctricos está evolucionando a un ritmo más lento del que inicialmente estaba previsto.

Volkswagen sigue pagando su debilidad con el coche eléctrico mientras Tesla, BYD y otras crecen a un ritmo imparable en Europa
Hace poco tiempo desde la propia Volkswagen señalaron cuál es su problema actual en el mercado de los coches eléctricos y, efectivamente, son los altos precios de venta que tienen en la familia ID. Y esto, a su vez, tiene que ver con unos costes de producción elevados, excesivamente elevados, que empresas como Tesla y BYD han conseguido controlar de una forma destacable. Por eso BYD tiene un margen tan amplio y Tesla igual, hasta el punto de que llevan todo el año bajando precios y desbancando a sus rivales por el camino.
Volkswagen tenía planeado abrir seis gigafábricas para finales de esta década, y de estas seis una ya está planeada en Salzgitter, Alemania, mientras que otra está en camino en Valencia, España, y la tercera que es la última de la que se ha decidido dónde se ubicará está planeada en St. Thomas, Ontario. La cuarta gigafactoría, sin embargo, ha sufrido un retraso de última hora porque, efectivamente, Volkswagen no encuentra en el mercado europeo las condiciones idóneas para avanzar en su plan industrial tal y como estaba previsto anteriormente.

La compañía alemana lleva más de un año buscando dónde ubicar esta cuarta planta de producción de batería y ya se han considerado ubicaciones posibles en República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia. Ahora bien, es verdad que este parón en el plan industrial sorprende poco porque en septiembre ya se pudo saber que estaban teniendo problemas financieros derivados de sus altos costes operativos y de producción, y de su incapacidad para seguir el ritmo de las bajadas de precio de Tesla.
La buena noticia en todo esto es que, como ha destacado el propio Oliver Blume, las tres fábricas de baterías que ya se están construyendo dispondrán de hasta 200 GWh anuales de capacidad de producción. Fabricar sus propias baterías, aunque sea a medio-largo plazo, va a permitir a Volkswagen ir reduciendo sus costes de producción y, por supuesto, también ir reduciendo progresivamente su dependencia de proveedores chinos. Aunque esto último suena extraño, sobre todo porque apenas acaban de cerrar dos operaciones de entre las cuales una de ellas servirá para que Audi use la plataforma de un gigante asiático en sus próximos coches eléctricos.