El ‘español medio’, no lo digo yo sino que lo dicen las cifras de ventas mes a mes, busca en un coche nuevo que sea barato y práctico. El precio se ha convertido en el mayor argumento, pero dentro de buscar el mejor precio también se persigue la practicidad, lo que explica el éxito de los SUV. Pero si antes se perseguía una buena fiabilidad, por ejemplo, que es algo que se tiene que seguir buscando, o un consumo bajo, ahora también se debería tener muy en cuenta al comprar un coche nuevo que cumpla un requisito en concreto. Deberíamos mirar únicamente coches nuevos que tengan esto, si queremos evitar posibles problemas en el futuro.
Siguen saliendo al mercado nuevos modelos con etiqueta C de la DGT, y es de sobra sabido que este tipo de vehículos van a estar cada vez más presionados, y poco a poco se van a ir encontrando con limitaciones y restricciones. En realidad, son mecánicas de las que, en la medida de lo posible, se debería huir al comprar un coche nuevo. Porque, a medida que van extendiéndose las conocidas como ‘ZBE’, que deben sus siglas a ‘Zonas de Bajas Emisiones’, los coches con la etiqueta C de la DGT van encontrándose cada vez con más problemas para circular o estacionar. Así que, si queremos evitarnos problemas en el futuro, lo más recomendable es que cualquier coche nuevo que estemos mirando con la posibilidad de comprar, tenga sí o sí la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico. Lo idea sería apostar por un coche con etiqueta Cero, claro que sí, pero esto sí que no está al alcance de cualquier comprador a día de hoy.

Si buscas coches nuevo, asegúrate de que tiene etiqueta ECO de la DGT si no quieres tener problemas con él en un futuro cercano
A día de hoy hay dos formas, digamos ‘baratas’, de disponer de la etiqueta ECO de la DGT en un coche nuevo. Una buena parte de los fabricantes apuestan por coger sus habituales motores térmicos de gasolina y renovarlos con tecnología mild hybrid; es decir, con un sistema eléctrico de 48 V que se apoya en un generador y que es una forma de hibridación suave. Muchos de ellos ni siquiera tienen una batería adicional, como ocurre con los híbridos no enchufables, y si la tienen es tan pequeña en capacidad de almacenamiento energético que ni siquiera pueden circular en modo eléctrico puro.
Y algunos fabricantes optan por otra configuración mecánica parecida, que parte sobre la base de un motor térmico gasolina también, pero renovado para adaptarse a la alimentación por GLP. En este segundo caso se consigue lo que se denomina una mecánica bifuel, que puede ser alimentada por gasolina o por GLP. Una solución que sobre todo ha exprimido Dacia, y que tiene un problema muy importante y que no todo el mundo conoce hasta que se compra el coche y lleva algún tiempo con él.

¿Qué solución es mejor? A día de hoy, lo mejor, si estamos buscando comprar un coche, que no sea demasiado caro, y que tenga la etiqueta ECO de la DGT, es buscar una mecánica mild hybrid. Son configuraciones mucho más baratas que un híbrido no enchufable convencional, pero ya tienen esa etiqueta ECO y consumos muy contenidos. En realidad, solo se trata de una pequeña evolución con respecto a los motores térmicos gasolina de toda la vida. Pero es lo suficiente como para tener la etiqueta ECO, y es una solución más recomendable que las mecánicas bifuel.
Por supuesto que se pueden seguir comprando coches con etiqueta C, y en la mayoría de los casos son más baratos que sus equivalentes con etiqueta ECO. Ahora bien, las ZBE aplican restricciones y limitaciones puntuales o permanentes en función del distintivo ecológico de los vehículos. Y contar con la etiqueta ECO, como comentábamos anteriormente, es contar con una mínima garantía de que en el futuro tendremos menos problemas para poder circular con nuestro vehículo con absoluta libertad. Por eso es muy, pero que muy recomendable, que nuestro coche nuevo cuente con esta etiqueta de la Dirección General de Tráfico.