NIO ya avanzó, antes de hacer la presentación del Firefly, que esta marca y sus futuros modelos estarían destinados al mercado europeo y que, además, llegarían al Viejo Continente con prioridad sobre el mercado local chino.
Al final lo han lanzado antes en China que en Europa, por el efecto negativo que los aranceles han tenido sobre sus ventas de eléctricos en Europa. No obstante, la marca sigue con sus planes de conquistar nuestro mercado con este producto y otros que llegarán de la misma marca Firefly, y ya han desvelado cuándo se empezará a vender aquí.

Firefly, disponible en Europa desde la primera mitad de 2025
La marca Firefly, y su primer modelo que tiene exactamente el mismo nombre, se venderán en Europa siguiendo un modelo de distribución distinto. Y es que la marca principal NIO, y la submarca Onvo, funcionan a través de un modelo de distribución directa. Y Firefly, sin embargo, va a depender de una red de un distribuidor externo.
Algo que, a priori, debería ayudar a Firefly a llevar a cabo un despliegue más rápido, más económico para la compañía, y con menores riesgos. Es lo que han hecho otras compañías como BYD, que tiene ya varios socios en Europa, o también Chery con sus marcas Omoda y Jaecoo. Así que, a priori, parece que han tomado la decisión correcta.
Según la última información disponible, el Firefly no va a poder hacer uso de la red de sistemas de intercambio de baterías de NIO, porque la batería que usa este compacto es más pequeña que la que usan los modelos de NIO y de Onvo. Ahora bien, por el momento ni siquiera se ha revelado qué tipo de batería usa y cuál es su capacidad de almacenamiento energético.

Sin estaciones de intercambio de batería, al menos por el momento
Por el momento no habrá estaciones de intercambio de baterías para los modelos de la marca Firefly, pero la compañía estará pendiente para llevar a cabo un despliegue progresivo en función de las necesidades de sus usuarios. Es decir, que por el momento esperarán para ver cómo evolucionan sus ventas y cuáles son las necesidades específicas de sus clientes.
Lo bueno es que, según ha explicado Daniel Jin, el director ejecutivo de Firefly, las estaciones de intercambio de baterías que usa el coche eléctrico de Firefly son más pequeñas, más baratas y más fáciles de instalar. Es decir, que presentan sus propias ventajas con respecto a las que ya han estado utilizando los coches eléctricos de NIO y de Onvo.
En España y el resto de Europa, a priori, el Firefly tendrá que competir dentro del segmento de los compactos en el que ya hay opciones como el BYD Dolphin, el MG 4 y el Volkswagen ID.3. El problema es que todavía no han detallado sus características técnicas y sí, sabemos que en China cuesta 19.500 euros, pero podemos ir dando por seguro que aquí será bastante más caro. Y parece que su enfoque es algo más premium que el de los eléctricos que te mencionaba anteriormente.