Es la primera línea de producción de celdas para baterías de estado sólido de «gran capacidad», como señalan medios chinos. Y sí, es otro paso más que nos acerca a las baterías de estado sólido en próximos coches eléctricos, pero tampoco significa demasiado. A pesar de este avance, siguen planteando una producción en masa prevista para no antes de 2027.
En los últimos meses se han intensificado las noticias alrededor de las baterías con electrolito sólido, pero todos los fabricantes que están trabajando en ellas y las tienen avanzadas hasta cierto punto ya avisan de que no llegarán antes de 2027. De hecho, todos estos fabricantes que están más avanzados apuntan a entre 2027 y 2030. Y la industria, en un aspecto más amplio, apuesta por 2030 como año clave para la producción masiva.
Celdas de «gran capacidad» con electrolito sólido ¿Qué significa todo esto?
Hablamos de celdas de «gran capacidad» o de celdas de clase «60 Ah+». Y esto se refiere, efectivamente, a la capacidad de las celdas en producción medida en amperios-hora (Ah). Una celda de 60 Ah tiene capacidad para suministrar 60 amperios durante 1 hora hasta descargarse de forma completa. Cuantos más amperios-hora por celda, más almacenamiento energético y, a priori, más autonomía en un paquete de batería completo.
Las baterías de electrolito sólido son más seguras, y cuentan además con una mayor estabilidad térmica. Esta información más reciente señala que GAC, en su línea de producción, tiene ya celdas de electrolito sólido con una capacidad de hasta 7,7 mAh/cm2. Es un gran avance, porque las actuales basadas en electrolitos líquidos logran menos de 5 mAh/cm2.
Qi HongZhong, el director de investigación de GAC, ha asegurado que la densidad energética de sus nuevas celdas con electrolito sólido es casi el doble que el de las celdas convencionales. Vamos, el de las actuales baterías NCM de cualquier coche eléctrico a la venta. Si a día de hoy un eléctrico cualquiera puede ofrecer 500 km de autonomía, con estas celdas tienen el potencial de lograr 1.000 km de autonomía en el mismo coche.
GAC está utilizando un proceso de producción de ánodos secos. Esta es una tecnología de producción avanzada para el electrodo, sin disolventes húmedos como la NMP. Es una técnica que reduce el coste, aumenta la velocidad de producción y es más sostenible. Pero es que además se logra una capa activa más homogénea y densa, que se traduce en una mayor densidad energética.

¿Quién es GAC, y por qué este avance es relevante?
Quizá todavía no te suene la marca, pero GAC es una gran compañía China. A finales del año pasado te conté que en 2025 llegarían a Europa con un primer modelo, y efectivamente están en ello aunque parece que sus planes se están retrasando ligeramente. Por el camino han cambiado de idea y, aunque parecía que se estrenarían aquí con el GAC Aion UT, que es un hatchback eléctrico, finalmente se lanzarán a Europa con el Aion V.
De momento han dado algunos pasos clave, como establecer su producción en Europa, aunque a través de Magna Steyr en Austria, exactamente de la misma forma que hizo XPENG poco tiempo antes. Es decir, sin fábrica propia y recurriendo a un tercero para minimizar el impacto de la inversión y reducir los riesgos de esta apuesta. Además, también les ha permitido actuar de forma más ágil para enfrentar los aranceles.
¿Y qué hay de su batería de electrolito sólido? Son varias las compañías, no solo chinas sino también japonesas y europeas, que han visto en este salto tecnológico de las baterías una oportunidad para ponerse al día. Porque CATL y BYD han liderado en todos estos años la producción de baterías NCM y LFP, pero son todo baterías con electrolito líquido. Así que GAC, y otras, quieren ser protagonistas cuando se dé el salto a las baterías de estado sólido.
Y sí, disponer de una línea de producción de celdas de electrolito sólido de «gran capacidad» es un importante avance en ese objetivo. Pero, en cualquier caso, y como te comentaba al principio, no deja de ser un paso más y manteniendo la misma fecha objetivo. Apuntan al año 2027 como pronto, y será entre esta fecha y el año 2030 cuando arranque la producción en masa.