El Skoda Epiq será el eléctrico más pequeño y asequible de la marca checa. Un SUV urbano que se situará en el segmento B y que compartirá base técnica con otros modelos clave del Grupo Volkswagen. La firma ya ha confirmado tres versiones diferenciadas por batería, potencia de carga y autonomía, configurando una gama pensada para distintos perfiles de usuario.
Estas son las tres versiones del Skoda Epiq y lo que ofrece cada una.
| Especificación |
Skoda Epiq 35 |
Skoda Epiq 40 |
Skoda Epiq 55 |
| Autonomía |
315 km |
315 km |
430 km |
| Capacidad batería (neta) |
37 kWh |
37 kWh |
51,7 kWh |
| Tipo de batería |
LFP |
LFP |
NCM |
| Potencia de carga |
50 kW |
90 kW |
125 kW |
| Tiempo de carga (10-80%) |
Por anunciar |
28 min |
23 min |
| Consumo |
13 kWh/100 km |
13 kWh/100 km |
13,1 kWh/100 km |
Skoda Epiq 35: la versión de acceso
La variante de entrada a la gama será el Epiq 35. Monta una batería LFP (litio-ferrofosfato) con una capacidad neta de 37 kWh y homologa 315 km de autonomía. Es una configuración claramente enfocada a un uso urbano y periurbano.
En cuanto a carga rápida, admite hasta 50 kW en corriente continua. El tiempo oficial del 10 al 80 % aún está por anunciar, aunque por potencia y capacidad debería situarse en cifras similares a las de la versión intermedia.
Su consumo declarado es de 13 kWh/100 km, una cifra muy competitiva que apunta a un modelo ligero y eficiente. Para que nos hagamos una idea, modelos como el Citroën ë-C3 y el FIAT Grande Panda usan una batería LFP de 44 kWh y soportan hasta 100 kW de potencia máxima en corriente continua, mientras que el BYD Dolphin Surf ofrece 43,2 kWh y carga a 85 kW también con una batería LFP.
Skoda Epiq 40: el equilibrio
El Epiq 40 mantiene la misma batería LFP de 37 kWh netos y la misma autonomía homologada de 315 km, pero mejora de forma importante en el apartado de carga. Se trata de la misma batería LFP, y con idénticas prestaciones, pero con una mejora relevante en el apartado de la carga en corriente continua, lo que hace que sea más recomendable para el uso en carretera.
En este caso, la potencia máxima en corriente continua asciende hasta 90 kW, lo que permite completar el 10-80 % en apenas 28 minutos. Es una diferencia clave para quien quiera salir ocasionalmente a carretera sin que las recargas se alarguen demasiado. Se acerca bastante más a los 100 kW teóricos de los modelos de Stellantis, y lo interesante será ver cómo se comporta su curva de carga.
El consumo se mantiene en 13 kWh/100 km, lo que sugiere que la diferencia entre ambas versiones estará más en la electrónica de carga y posiblemente en equipamiento que en la eficiencia.
Skoda Epiq 55: más batería y más autonomía
La versión más completa será el Epiq 55. Aquí ya encontramos una batería de mayor tamaño, con 51,7 kWh netos, y un cambio de química: pasa de LFP a NCM (níquel, cobalto y manganeso).
Gracias a ello, la autonomía sube hasta 430 km, lo que sitúa al Epiq como una opción perfectamente válida incluso para viajes largos.
La potencia de carga también mejora hasta 125 kW, permitiendo un 10-80 % en solo 23 minutos. El consumo homologado apenas varía, quedándose en 13,1 kWh/100 km, lo que demuestra una eficiencia muy lograda pese al aumento de capacidad.
La plataforma MEB+: el gran salto técnico
El Skoda Epiq se asentará sobre la evolución de la conocida arquitectura eléctrica del Grupo Volkswagen: la MEB+. Esta actualización introduce mejoras en eficiencia, química de baterías y gestión térmica.
Entre los avances más relevantes están la adopción de nuevas celdas más económicas (incluyendo LFP en versiones de acceso), mejoras en densidad energética y una optimización del software de gestión para reducir consumos y mejorar los tiempos de carga.
MEB+ es clave para reducir costes y permitir que modelos como el Epiq puedan situarse en el entorno de los 25.000 euros, uno de los grandes objetivos estratégicos del grupo en el segmento de eléctricos asequibles. Pero además esta plataforma ha cambiado el esquema de componentes por completo, y da vida a coches eléctricos con tracción delantera y una mayor habitabilidad.
Otro cambio clave, que afecta no solo al Skoda Epiq, sino también al Cupra Raval –que vi hace poco-, al Volkswagen ID.Polo y al ID.Cross, es que ahora usan frenos de disco en el eje trasero. Los anteriores modelos eléctricos del Grupo Volkswagen, asentados sobre la plataforma MEB, contaban en el eje trasero con un sistema de frenos de tambor.

Un primo directo del Cupra Raval y el Volkswagen ID.Polo
El Skoda Epiq no estará solo. Compartirá desarrollo y plataforma con el Cupra Raval y el Volkswagen ID.Polo, formando parte de la nueva ofensiva eléctrica urbana del grupo.
Todos ellos utilizarán la misma base MEB+ de tracción delantera y baterías optimizadas para contener costes. Sin embargo, cada marca buscará diferenciarse en diseño, posicionamiento y puesta a punto.
El Cupra Raval apostará por una orientación más deportiva y emocional, mientras que el Skoda Epiq priorizará la practicidad, el espacio y el enfoque racional que caracteriza a la marca.
Un eléctrico pensado para democratizar la movilidad
Con estas tres versiones, el Skoda Epiq cubrirá desde un uso puramente urbano hasta necesidades familiares con viajes ocasionales. La combinación de baterías LFP más económicas, una versión superior con química NCM y cargas rápidas competitivas muestra una estrategia clara: ofrecer un eléctrico eficiente, versátil y accesible.
Si las cifras de precio acompañan, el Epiq puede convertirse en uno de los modelos más importantes para la expansión del coche eléctrico en Europa en los próximos años.