Yo tengo un FIAT Grande Panda, y acostumbro a viajar con coches eléctricos de corte económico, a priori limitados al ámbito urbano. Y por lo que nos contaron ayer, en un evento especial de presentación del Cupra Raval, eso es exactamente lo que pretenden con este modelo. Es un «urbano» por dimensiones, o un utilitario, pero pretende ser un coche eléctrico que sirva para todo.
De hecho, es el sucesor espiritual del SEAT Ibiza, pero en la era de la electrificación total, con algunas interesantes diferencias en cuanto a concepto. El Cupra Raval tiene una carrocería de 4,04 metros de largo, pero gracias a sus 2,6 metros de distancia entre ejes es un modelo eléctrico con el tamaño de un Ibiza y, al mismo tiempo, con la habitabilidad de un SEAT Leon –o de un Cupra Leon, claro-.
Polivalente, atractivo y divertido de conducir
El enfoque de Cupra para este modelo parece bastante claro y fácil de digerir: un coche que sea estéticamente atractivo, que verdaderamente enamore a sus propietarios, pero que al mismo tiempo sea también bueno a nivel dinámico y sirva para todo. Porque sí, son medidas de coche urbano, pero por tecnología y prestaciones quiere ser un coche eléctrico que no se quede condenado a la ciudad, sino que sirva para poder viajar.
Bajo esa premisa tenemos un diseño elaborado en formas, con una estética expresiva, y al mismo tiempo cuidado en aerodinámica. Hay elementos interesantes como las manetas enrasadas en la carrocería, que pretenden precisamente que la capacidad de su batería se exprima para conseguir la mayor cantidad posible de kilómetros de autonomía. Las versiones de acceso a la gama van a contar con más de 300 km WLTP, y por encima hay configuraciones con 450 km WLTP. Estamos hablando de cifras muy competitivas para el segmento en el que entra a competir.
Por cierto, que la batería de acceso es LFP, con alrededor de los 40 kWh –medida no confirmada-, mientras que la opción superior usa una batería NCM de alrededor de 55 kWh aproximadamente. Hay varios datos clave del modelo que todavía están pendientes de confirmarse de forma oficial, pero tenemos datos orientativos importantes. Todavía no sabemos cuál es su potencia de carga en corriente continua, y podemos suponer –y casi dar por seguro- que ofrecerá 11 kW de carga en corriente alterna.
En las plazas traseras cabe cómodamente un adulto de 1,90 metros de altura. No preguntes más, simplemente lo sé y puedo confirmarlo. Su maletero es de alrededor de 400 litros de capacidad. Así que, efectivamente, aunque es un coche de longitud reducida, muy cercano a un SEAT Ibiza, es tan aprovechable como un Cupra Leon, y tan amplio en su habitáculo como este modelo.
El Cupra Raval está fabricado en España, y su batería también
Es cierto que las primeras unidades tendrán una batería alemana, producida en las instalaciones del Grupo Volkswagen en Salzgitter. No obstante, se ha hecho una fuerte actualización de Martorell, precisamente para preparar la fábrica de SEAT para la producción de este modelo y el ID.Polo. Y en esa actualización de la planta de producción ya está todo preparado para recibir baterías de Sagunto.
En cuanto PowerCo tenga lista su fábrica en Sagunto, este coche y el ID.Polo estarán siendo no solo fabricados en España, sino también recibiendo baterías fabricadas en España. Y sí, las baterías LFP y las baterías NCM son propias de Volkswagen, de su filial PowerCo, y serán ambas fabricadas en España.
Basado en la nueva plataforma MEB+, y corrigiendo errores del pasado
Este nuevo Cupra Raval está construido sobre la plataforma MEB+, que de forma errónea en algún momento estuvimos llamando MEB Entry. Esta plataforma está evidentemente basada en la ya conocida MEB, pero es una interesante evolución que entre otras cosas se aprovecha de la tecnología Gigacasting para reducir la cantidad de piezas y, de este modo, lograr una producción más eficiente en tiempo y costes.
Uno de los puntos clave está en que la plataforma MEB+ ya es compatible con baterías LFP y NCM, y otro es que ahora es una plataforma con tracción delantera. Algo para lo que, por cierto, en Cupra han trabajado con varios sistemas electrónicos de nueva generación –sobre los que ya nos explicarán con mayor detalle- para mantener el comportamiento Cupra de alto nivel.
La redistribución de elementos ha permitido que, al llevar el motor a la parte delantera del vehículo, se consiga una mejor habitabilidad en las plazas traseras y, sobre todo, un maletero más espacioso. Además, la batería ya no eleva el volumen de la base, como ocurrió en algunas versiones del Volkswagen ID.3 y del Cupra Born, sino que ahora conforma el piso de manera homogenea y por tanto no perjudica el espacio interior.
Con este cambio a la plataforma MEB+, por cierto, han cambiado la configuración de frenos, de modo que ahora utiliza cuatro discos. Sí, el eje trasero también utiliza frenos de disco, en lugar de los criticados frenos de tambor que usan todos los modelos de la familia MEB. También se ha aprovechado para eliminar el conmutador de las ventanillas traseras y configurar, como se pedía, cuatro elevalunas independientes cada uno con su botón correspondiente. Así que bien, Cupra ha hecho caso a los comentarios de sus clientes.
Una puesta a punto a la altura de Cupra
El Cupra Raval tiene 15 mm menos de altura de carrocería que su hermano, el ID.Polo, y un tarado de suspensión de enfoque más deportivo. Es un modelo de tamaño urbano, y sin embargo puede calzar neumáticos de 235 mm tanto delante como detrás, de hasta 19 pulgadas, y con diferentes sistemas electrónicos que se encargan de garantizar la dinámica habitual de Cupra. Promete un comportamiento más divertido, en la conducción, que cualquier modelo de su categoría con el que se pudiera comparar.
Y este es otro de los aspectos que definen al Cupra Raval y lo diferencian de las alternativas. Junto a esas baterías NCM y LFP se van a configurar sistemas motrices de 216 ó 226 CV de potencia, con una versión VZ dentro de la gama que promete ser la más expresiva al volante y la más divertida de conducir. Sin dejar a un lado sistemas clave como la suspensión electrónica configurable en dureza, por ejemplo.
Apunta a ser el mejor coche eléctrico que haya hecho nunca Cupra
No es fácil, en realidad, porque Cupra lo ha hecho muy bien hasta ahora. Cuando llegó el Volkswagen ID.3, Cupra hizo un Born que era notablemente mejor en todos los apartados posibles. Y el Cupra Tavascan es un modelo al que se le pueden sacar pocas mejoras –como el conmutador o los frenos traseros-. Y no deja de ser curioso, porque el Cupra Raval es el modelo de acceso a su gama totalmente eléctrica, pero apunta a ser su mejor eléctrico lanzado hasta el momento.
La nueva plataforma MEB+ es clave en esto, pero sobre todo lo es también el cambio de enfoque tecnológico y la adopción de baterías propias. Unas baterías que están diseñadas para el coche, y el coche diseñado para ellas, porque tanto una cosa como la otra están desarrolladas por el Grupo Volkswagen de forma interna y de manera específica para este gran proyecto de cuatro modelos: el Cupra Raval, el Volkswagen ID.Cross, el Volkswagen ID.Polo y el Skoda Epiq.
Estará disponible desde 26.000 euros, que parece un precio muy razonable, aunque es pronto para valorar sin haber podido conducir el Cupra Raval. Las entregas arrancarán este año, a partir del verano. Y me resultó especialmente interesante el hecho de que la versión de 26.000€ llegará también en 2026. O al menos eso es lo que está en la hoja de ruta prevista por Cupra.