Ahora mismo, salvo algunos modelos muy concretos como son el recién llegado Tesla Model 3 Highland o el MG 4, y poco más, los coches eléctricos son exageradamente caros. Nadie es ajeno a esta realidad, pero un informe asegura que en tan solo dos años las marcas tradicionales europeas van a dar un completo giro a la situación. Apuntan a que en el año 2025 llegará un punto de inflexión con la introducción masiva de coches eléctricos de 25.000 euros producidos de manera rentable. Una información muy interesante en la que merece la pena profundizar.
Esta misma semana hablábamos de que los eléctricos se desplomarán de precio pronto, porque la caída de precio de las materias primas críticas para la fabricación de baterías ha llevado a que, efectivamente, el precio de las baterías muestre una tendencia descendente realmente fuerte. Ahora mismo, las baterías ya cuestan menos de 100 dólares por kWh de capacidad de almacenamiento energético. Pues bien, un informe de Transport & Enviroment, como avanzábamos, asegura que 2025 será el año clave para los coches eléctricos en Europa. Porque será entonces cuando las marcas tradicionales del Viejo Continente tendrán ya capacidad para fabricar eléctricos de 25.000 euros de forma rentable.

Sólo estamos a 2 años de que los coches eléctricos de 25.000€ empiecen a llegar de forma masiva a Europa, y de las marcas tradicionales europeas
El informe apunta a que fabricantes como Stellantis y Volkswagen, además del Grupo Renault, BMW, Volvo y Mercedes-Benz han estado en los últimos años –desde la pandemia- aumentando sus márgenes brutos de una forma realmente significativa. Y esto es lo que ha llevado a un crecimiento de hasta el 34% en los precios de los coches nuevos. Sí, ha habido problemas como la inflación o la crisis de los microchips, pero la realidad es que las marcas están vendiendo menos coches y más caros, con márgenes más amplios que hace unos pocos años.
Y no solo ha ocurrido esto, sino que además el precio medio de los coches nuevos en Europa se ha alzado hasta los 27.500 euros por otros factores como el enfoque en vehículos más grandes y rentables. Por eso los SUV han aumentado su cuota de mercado de menos del 10% a cerca de un 50% en la última década. Al tiempo que se ha apostado por potenciar las ventas de modelos del segmento C, se han ido retirando opciones inferiores. Los compactos tienen una cuota de mercado del 61%, y los modelos del segmento B ya suponen un 30% tan solo de participación.

Transport & Enviroment ha trabajado en tres escenarios posible bajo en análisis de Syndex, concluyendo que a partir del próximo año 2025, en tan solo dos años, las marcas europeas serán capaces de vender eléctricos de 25.000 euros en el segmento B con un margen del 4%. ¿De qué modo? Apostando por baterías con celdas LFP y una capacidad media de 40 kWh de capacidad de almacenamiento energético para alcanzar hasta los 300 km de autonomía WLTP aproximada. Eso sí, este es el escenario más favorable de los tres modelados.
El mayor rival que existe ahora mismo para las marcas tradicionales europeas son las ‘nuevas’ compañías chinas que, poco a poco, están inundando nuestro mercado. Y el mayor problema que tiene la industria del automóvil eléctrico europea es que los asiáticos tienen absoluto dominio sobre las baterías que utilizan. Las dos principales compañías a nivel global son CATL y BYD y, efectivamente, son proveedores chinos de baterías. Pero esto, poco a poco, se está resolviendo con el desarrollo de nuevas fábricas europeas de baterías. Y para lograr coches eléctricos baratos no solo las celdas LFP van a ser una palanca fundamental, sino que las nuevas baterías de sodio pueden jugar también un papel protagonista.