Cumpliendo con lo que ya habían prometido tiempo atrás, Renault ha anunciado ya de forma oficial la versión del Renault 5 E-Tech que parte desde menos de 25.000 euros. Se trata de la configuración más barata del modelo y su precio oficial es de 24.900 euros. Tendrá que enfrentarse, con este precio, a opciones como el FIAT Grande Panda o el Citroën ë-C3. Y lo tiene difícil, porque esta versión del Renault 5 sólo es compatible con sistemas de carga lenta mientras que sus rivales sí que soportan carga rápida.
El Renault 5 más barato de la gama
Este precio de 24.900 euros corresponde al Renault 5 E-Tech con motor eléctrico de 95 CV de potencia máxima en asociación con la batería de 40 kWh de capacidad de almacenamiento energético. Es decir, que la versión más barata del modelo llega hasta los 312 km WLTP de autonomía. Por otro lado, el precio es del acabado Five, que es a su vez el que menos equipamiento lleva incluido de serie. Y es que esta configuración de motor y de batería sólo se puede asociar al acabado más básico.
| Mecánica | Five | Evolution | Techno | Iconic Cinq |
|---|---|---|---|---|
| 70 kW (95 CV) 40 kWh | 24.900 euros | — | — | — |
| 90 kW (120 CV) 40 kWh | — | 27.900 euros | — | — |
| 110 kW (150 CV) 52 kWh | — | — | 32.900 euros | 34.900 euros |
Por encima se ubica el acabado Evolution, que también se asocia en exclusiva a la versión del Renault 5 que usa un motor eléctrico de 120 CV junto a la misma batería de 40 kWh. Y por encima, ahora ya sí, están los acabados Techno e Iconic Cinq, que ya los conocíamos y que usan un motor eléctrico de 150 CV de potencia máxima junto a la batería de 52 kWh de capacidad.

El Renault 5 de 25.000€ sólo soporta carga lenta
He hablado de esto en multitud de ocasiones, pero creo que es algo que hay que repetir por activa y por pasiva, porque es posible que alguien cometa el error de comprarse esta versión del modelo con unas expectativas que no se van a cumplir. La versión más barata del Renault 5 E-Tech, esta configuración que efectivamente arranca por debajo de los 25.000 euros, tan solo es compatible con sistemas de carga lenta.
A lo que me refiero con esto es a que solo soporta carga en corriente alterna y con una potencia máxima de 11 kW. Incluso un Dacia Spring tiene una toma de carga rápida compatible con corriente continua y hasta 33 kW. Y sus rivales, que son el Citroën ë-C3 y el FIAT Grande Panda, son igualmente compatibles con carga en corriente continua y soportan hasta 100 kW de potencia. De hecho, el propio Renault 5 en la versión justo superior soporta 80 kW de potencia máxima de carga.

Y hay que irse hasta la versión más cara de la gama para que soporte más de 100 kW de potencia. Y todo esto lo que implica es que la versión más barata no sirve para salir de la ciudad ni plantearse un viaje bajo ningún concepto. Porque no solo es cuestión de que vaya justo con esos 312 km de autonomía máxima homologada, sino sobretodo que su sistema de carga es muy, pero que muy lento. Tan lento que, como te digo, no vale para poder viajar en ningún caso.
Con estas prestaciones tan limitadas en lo que respecta a su sistema de carga de la batería, que por cierto es una batería NCM en lugar de una LFP como la que usan sus competidores directos, es un coche que se queda limitado al uso por ciudad. De hecho, lo ideal es que quien se lo compre tenga una toma de carga propia, porque en un punto de carga público va a ser mucho el tiempo que tendremos que esperar hasta que la batería se cargue por completo.