La entrada en vigor del nuevo Impuesto de Matriculación por tramos ha provocado que los precios de los coches nuevos suban de forma ligera; sin embargo, es algo que nos va a afectar al comprar coche nuevo en casi todos los casos. Por eso, qué mejor que seguir esta serie de trucos para poder ahorrar en el mantenimiento de nuestro vehículo. Los mejores consejos que vas a encontrar para hacer frente a los gastos derivados del vehículo a lo largo del año 2021.

El uso y disfrute de un vehículo conlleva una serie de gastos, más allá de la compra de un coche nuevo o de segunda mano. Y aunque no vamos a poder evitarlos, lo cierto es que sí podemos hacer por reducir esos gastos de mantenimiento sin exponernos a ningún tipo de riesgo; sencillamente, siguiendo los trucos que abordaremos a lo largo de este artículo. Ahora bien, lo esencial es conocer con anterioridad cuáles son los gastos habituales del mantenimiento de un vehículo en propiedad.

¿Qué gastos implica tener un coche y cómo ahorrar cada año?

Se calcula que la mayor parte del gasto se hace en combustible, en torno a 830 euros al año. Un gasto que se puede reducir atendiendo a dónde están las gasolineras baratas. Haciendo uso del conocido como combustible low cost, este gasto se puede reducir de forma realmente notable y, en realidad, el carburante que estaremos utilizando en nuestro vehículo será exactamente el mismo. La única diferencia está en que en las gasolineras premium se hace uso de aditivos especiales, y específicos, que son exclusivos de cada fabricante. Pero la calidad mínima del combustible está garantizada a través de cualquier proveedor. Es decir, en cualquier gasolinera.

Las estadísticas revelan también que otro importante gasto de ‘mantenimiento’ del vehículo es el del seguro del coche. Concretamente, los datos apuntan a un gasto medio anual de 532 euros, aproximadamente. Y este gasto también se puede reducir, y en gran medida, al calcular y contratar un seguro a terceros. Con este tipo de seguro no solo contaremos con las coberturas legalmente obligatorias, sino que además será más que suficiente para la mayoría de usos y coches y, sobre todo, estaremos consiguiendo un gran ahorro cada año a pesar de que tener un coche en propiedad, como estamos viendo, no es especialmente económico.

El tercer gasto, por su cuantía, es el propio mantenimiento del vehículo, enfocado sobre todo a la mecánica del coche. Por las veces que tenemos que pasar por el taller a lo largo del tiempo, cada año nos dejamos de media en torno a los 210 euros; sin embargo, hay cuestiones de mecánica básica que podríamos resolver nosotros mismos, como un cambio de pastillas de freno, que nos ayudarían a gastar en torno a una cuarta parte de este presupuesto. Para cuestiones más avanzadas, evidentemente, tendremos que seguir pasando por el taller para recibir la asistencia y las garantías correspondientes.

Y otro importante gasto asociado a la compra y uso de un coche es el de los impuestos. De media, cada año, según Automovilistas Europeos Asociados, gastamos en torno a los 200 euros anuales. Es algo que depende de la localidad, y nos puede suponer desde apenas 30 euros hasta más de 200 euros; en cualquier caso, en este gasto no podemos hacer absolutamente nada por ahorrar. Es algo que tendremos que pagar con la regularidad que se exige, y sin opción de ahorro en el importe que establezca la normativa municipal aplicable a las características particulares de nuestro vehículo.

¿Cuánto dinero nos podemos ahorrar con estos trucos?

Depende de en qué medida los apliquemos. No obstante, en combustible podemos ahorrarnos cada año entre 100 y 200 euros fácilmente; en el seguro es posible que podamos descontar más de 200 euros cada año de nuestro gasto habitual optando por una cobertura a terceros sin demasiados extras, y en mecánica todo depende de hasta qué punto queramos llegar.

Cada vez son más los conductores que optan por resolver los pequeños problemas mecánicos por sí solos; o por solucionar pequeños desperfectos consiguiendo ellos mismos el material necesario. Por otro lado, hay que ser conscientes de que en cierto tipo de vehículos, un seguro a todo riesgo no merece la pena y, por lo tanto, optar por un seguro a terceros es mejor opción.