La junta de la culata del motor de tu coche es la pieza que se sitúa entre el bloque motor y la culata, y sirve para sellar la cámara de combustión. Es decir, que gracias a ella el motor mantiene la compresión adecuada y contiene los gases de escape. Por otro lado, también evita las posibles fugas del aceite y del líquido refrigerante. Como verás, es un componente mecánico crítico para el motor de tu coche. Y estos son algunos síntomas de avería de la junta de la culata que puedes notar en tu vehículo.

Para poder saber a ciencia cierta que este componente está averiado, en realidad, es necesario abrir casi por completo el motor. Es decir, que es un diagnóstico bastante complicado de llevar a cabo incluso en un taller. Su reparación tiene un coste elevado, que dependerá de nuestra marca y modelo, y lo habitual es que directamente se sustituya por completo. Pero antes de que todo esto pueda ocurrir, hay una serie de síntomas a los que deberíamos prestar atención porque pueden estar indicándonos que la junta está averiada y necesita la intervención de un taller.

Síntomas de avería en la junta de la culata ¿cuáles son?

Puedes saber que estás sufriendo una avería en la junta de la culata cuando notas que tu coche está echando humo blanco por el tubo de escape. Este humo, en realidad, significa que el líquido refrigerante está quemándose en el proceso de combustión y, como consecuencia, se está evaporando. Ese vapor del líquido de refrigerante es el que provoca un humo blanco que sale por el tubo de escape y que, además, tiene un olor dulce.

Pero el humo blanco solo va a salir –aunque de forma continua- cuando tienes encendido el motor del coche. Otro síntoma de avería en la junta de la culata se produce al apagar el vehículo, cuando podemos escuchar un burbujeo. Este sonido puede estar indicándonos que se están produciendo burbujas en el depósito de líquido refrigerante, o en el radiador. Las burbujas son, sencillamente, porque está hirviendo el refrigerante por la mezcla del mismo con los gases de escape. Si esto está ocurriendo en tu coche, efectivamente podrías estar ante un síntoma de avería que afecta a la junta de la culata.

El tercer síntoma de que la junta de la culata de tu motor está averiado son las fugas de aceite. Si cuando está parado ves un charco de aceite en el suelo, puede deberse a este tipo de problemas. Pero además, las pérdidas de aceite, producto de una junta de culata averiada, también se pueden notar porque el líquido refrigerante se muestra de color cobre y más viscoso de lo normal, o porque el aceite del motor del coche acaba de un color blanco lechoso.

Hay más síntomas de una posible avería en la junta, como por ejemplo el sobrecalentamiento del motor, que puede producirse por la evaporación del líquido refrigerante, por una mala combustión, por una excesiva temperatura en el sistema de escape o por la incapacidad del radiador para enfriar el líquido refrigerante contaminado. Si encuentras que tu coche tiene las bujías sucias, también pueden estar contaminándose por una junta de la culata averiada.