Que el coche no arranque es uno de los síntomas más habituales de que la batería ‘ha muerto’. Pero, de ser este el único problema, cambiarla debería ser suficiente. La gran duda llega cuando has cambiado la batería del vehículo y, sin embargo, no arranca. ¿Qué es lo que está pasando? Si la batería está recién sustituida ¿por qué no arranca el coche? Puede deberse a un problema de bujías, pero también puede que el problema tenga su origen en una avería del alternador.

Es raro, muy raro, que una batería nueva falle. Aunque podría ocurrir. Así que, si he cambiado la batería del coche y no arranca ¿qué está pasando? Tanto en un coche gasolina, como en un coche diésel, es posible que se deba a una avería en las bujías, que se deben cambiar cada cierto tiempo, o puede que el motivo por el que el vehículo no arranca tenga que ver con malas conexiones, así como con un problema del alternador. Este es el componente que se encarga de suministrarle a la batería la energía necesaria. Y si falla, la batería no se va a cargar de forma correcta y, por lo tanto, aunque sea una batería nueva, nuestro coche no va a poder arrancar –igual que si la batería estuviera desgastada-.

He cambiado la batería del coche, pero no arranca

Cuando esto ocurre, lo más habitual es que se deba a un problema en las bujías. Antes de nada, habría que revisar si los bornes de la batería están correctamente conectados y volver a intentar arrancar el coche. Si aun así sigue sin arrancar, efectivamente deberíamos estar ante una avería de bujías. Con el tiempo, las bujías van desgastándose y puede que lleguen a no ser capaces de darle al motor la chispa que se requiere para su normal funcionamiento. Incluso en un diésel, donde las bujías de precalentamiento son también fundamentales para que el coche pueda arrancar.

Sustituir las bujías no solo es barato, sino que además es una operación sencilla. Un kit de 4 bujías cuesta 19 euros y será la solución para la mayoría de estos casos. Evidentemente, para que el coche arranque tiene que tener combustible –imaginamos que esto ya lo has revisado antes que nada- y, no obstante, hay otro problema que puede hacer que, aunque hayamos cambiado la batería del coche, no arranque: un fallo en el motor de arranque.

Un fallo en el motor de arranque es relativamente fácil de identificar porque las luces sí que se podrán encender y, además, lo harán con su intensidad habitual. Pero además de esto, cuando se produce una avería relativa al motor de arranque, que es la que impide que el motor arranque con normalidad, se produce un ruido bastante característico. Este tipo de avería sí que es más cara de resolver y compleja, así que lo más recomendable es ir al taller a que lo verifiquen y lo resuelvan.