La crisis de los chips está afectando a todos y cada uno de los fabricantes de automóviles, hasta el punto de que algunas han optado por mantener su ritmo de producción, pero sin poder sacar los coches de fábrica por la falta de chips. Es decir, que los fabrican, pero terminan su producción incompletos y aparcados a la espera de que lleguen estos componentes.

General Motors, igual que otros fabricantes de automóviles, ha optado por mantener el ritmo de producción de algunas de sus fábricas. El problema está en que no pueden enviarlos a los concesionarios porque están incompletos. Lo que están haciendo es almacenarlos en zonas de estacionamiento masivas. Hay más de 10.000 SUV aparcados, que provienen de la fábrica de GM en Texas, y cada día entran otros 1.000 coches más.

Miles de coches aparcados porque no hay chips para ellos

La idea es mantener el ritmo de producción habitual para intentar reducir los daños colaterales de esta crisis de los semiconductores. De momento, y mientras no haya chips suficientes para la producción de coches, estos vehículos recién fabricados van a seguir llevándose a campas de vehículos. Se van a quedar aparcados hasta que lleguen los chips que se necesitan y, con ellos, se pueda dar por concluida la fabricación de cada coche. Cuando esto suceda, entonces sí, se podrán enviar a los concesionarios y a sus nuevos propietarios.

Por el momento no se sabe cuándo volverá a la normalidad el suministro de semiconductores. Mientras tanto, cada fabricante está optando por una solución distinta. Pero esta, por la que ha optado General Motors, no es exclusiva de GM sino que es la decisión que han tomado también en otras marcas. Seguir fabricando sin semiconductores y, cuando estén disponibles los chips necesarios, instalarlos en todos y cada uno de los coches que ya están fabricados y están esperando aparcados.

El mercado de los coches nuevos ya estaba tocado por el COVID-19, y la crisis de los semiconductores ha supuesto un problema añadido. Hasta que no haya un suministro normal, aunque sí existe demanda de coches nuevos, no se van a poder vender coches. Sencillamente, porque estas son piezas clave que se necesitan para poner cada uno de esos coches ‘en la calle’. Así que no deja de ser curioso que las marcas tengan miles de coches nuevos aparcados y, sencillamente, a la espera de piezas electrónicas.

Fuente: carscoops