Los datos de Estados Unidos son reveladores respecto a cómo ha afectado, a la industria de la fabricación de coches, la recién vivida ‘crisis de los chips’. Una crisis que, por cierto, sigue afectando aún a la industria de manera negativa. Y no solo a la fabricación de coches, sino también a la de camiones y a la de repuestos de unos y otros.

Estos datos de Estados Unidos revelan que, durante el pasado mes, se ha tenido que reducir la fabricación de vehículos porque no había suficientes microchips. Mientras que la producción industrial, de fábricas, de minas y de servicios públicos aumentó su rendimiento en un 0,4% –después de haberse incrementado en un 0,7% en mayo-, el sector del automóvil se ha resentido en un 6,6% durante el pasado mes de junio.

La fabricación de coches se ha visto gravemente afectada por la falta de microchips en todo el mundo

La fabricación de coches no solo se ha visto resentida en los Estados Unidos, sino también aquí en Europa. Ya la crisis del coronavirus ha venido afectando a las ventas de coches nuevos, pero la escasez de microchips ha sido otro duro varapalo. Y todo en un contexto en el que se está decidiendo el futuro del automóvil, en tanto que se prevé que deje de permitirse la comercialización de vehículos gasolina, diésel e incluso híbridos en los próximos años.

Así que, en un período de incertidumbres e incógnitas, y prácticamente en medio de una pandemia mundial, la crisis de los microchips ha sido otro duro golpe más que se ha llevado el sector del automóvil. Y que, igual que ha afectado a la fabricación de vehículos, también ha afectado a las ventas. Porque, aun habiendo demanda, no había coches suficientes para poder vender.

Poco a poco se está restaurando la normalidad y el suministro de microchips está recuperando su ritmo habitual. Pero esta problemática que ha afectado al sector deja patente que automóvil y tecnología están cada vez más vinculados, y que las dependencias que tienen los fabricantes, con respecto a sus proveedores tecnológicos, son críticos. Más aun cuando con los coches eléctricos la carga tecnológica que incorporan todos y cada uno de los vehículos que se fabrican es cada vez más amplia.