Cuando escribí sobre Donut Lab a principios de año, confieso que mi escepticismo estaba al máximo. La pequeña startup finlandesa llegó al CES 2026 prometiendo lo que la industria lleva quince años esperando y ninguno de los grandes ha conseguido: una batería totalmente de estado sólido, con 400 Wh/kg, carga completa en cinco minutos, 100.000 ciclos de vida útil y, para rematar, lista para producción en serie. Ahora, apenas tres meses después de aquel anuncio, la historia entra en su fase más turbia. Un ex directivo de su socio industrial ha acudido a la fiscalía finlandesa para denunciar que todo es, básicamente, humo.
Qué se ha denunciado exactamente
La noticia la adelantó Helsingin Sanomat, el principal diario finlandés, y la ha recogido después Electrek. El denunciante es Lauri Peltola, ex Chief Commercial Officer de Nordic Nano, la empresa que Donut Lab designó como socio manufacturero para producir sus celdas. Según la información publicada, Peltola acusa a la compañía de engañar al público en tres aspectos concretos: la densidad energética real de la batería, su durabilidad en ciclos y la capacidad de producción anunciada.
El detalle más comprometedor, si se confirma, es el que apunta Helsingin Sanomat basándose en comunicaciones internas que dice haber visto: la celda que Donut Lab entregó al centro estatal VTT para las pruebas independientes no sería la batería de nueva generación que la compañía presume en público, sino una generación anterior cuyo desarrollo habían abandonado. La batería nueva, la de las cifras prodigiosas, estaría aún en fases tempranas de I+D y lejos de la producción masiva.
La respuesta de Donut Lab: el denunciante «no sabía lo suficiente»
Donut Lab y Nordic Nano han publicado un comunicado conjunto firmado por sus respectivos CEOs, Marko Lehtimäki y Esa Parjanen. El argumento es doble: primero, que no han tenido acceso al contenido completo de la denuncia; y segundo, y aquí viene lo interesante, que Peltola no formaba parte del grupo de trabajo que desarrolla la batería y, por tanto, carecería del conocimiento técnico necesario para valorar lo que denuncia. Añaden que no es accionista de Nordic Nano y que sus opiniones no representan a la empresa.

La compañía niega cualquier delito, mantiene íntegras las cifras publicadas y asegura que durante la primavera se publicarán más resultados de pruebas independientes. También reitera su objetivo de producción: 1 GW este mismo año. Detalle curioso que ya señala Electrek con razón: la capacidad de producción de celdas se mide en gigavatios-hora (GWh), no en gigavatios. Es el tipo de despiste terminológico que no esperas de una empresa que dice estar industrializando la mayor revolución de la química de baterías en dos décadas.
Lo que ya sabíamos antes de la denuncia
Esta historia no llega de la nada. Las pruebas independientes encargadas al VTT Technical Research Centre of Finland, que Donut Lab ha ido dosificando en su campaña «I Donut Believe», han validado algunas afirmaciones, pero han dejado fuera justo las más extraordinarias. Se ha demostrado una tasa de carga elevada con refrigeración pasiva y una auto-descarga bajísima (el 97,7 % de capacidad retenida tras diez días de inactividad). Pero la prueba pendiente es la importante: nadie ha verificado todavía los 400 Wh/kg reales a nivel de pack, ni los 100.000 ciclos, ni el funcionamiento entre -30 °C y 100 °C. Los informes publicados ni siquiera incluyen el peso exacto de las celdas ensayadas, dato imprescindible para corroborar la densidad energética.
Y hay un hecho objetivo que ya levantaba sospechas antes de esta denuncia: Donut Lab prometió producción en el primer trimestre de 2026. Estamos en abril, bien entrado el segundo trimestre, y no hay ninguna batería saliendo de fábrica.
Por qué estas cifras chirrían tanto
Para poner las prestaciones en contexto: las celdas NMC actuales de los coches eléctricos más avanzados se mueven entre 250 y 300 Wh/kg. CATL, que es el mayor fabricante de baterías del mundo, reconoce que con química ion-litio convencional no se puede pasar holgadamente de los 350 Wh/kg y apunta a 2027 para una producción muy limitada de estado sólido. Mercedes-Benz lleva años trabajando con celdas de 450 Wh/kg, pero en prototipos experimentales. Volkswagen, cuya batería de estado sólido pude ver en persona en el IAA de Múnich, habla de carga del 10 al 80 % en 12 minutos, no del 0 al 100 % en cinco.
Que una pyme finlandesa con una fábrica de 1 GWh haya adelantado de golpe a CATL, BYD, Toyota, Samsung SDI y QuantumScape, con cifras que además son las máximas teóricas en todos los parámetros a la vez, es lo que desde el principio hizo que muchos en el sector levantáramos la ceja. Los 100.000 ciclos son especialmente llamativos: las mejores celdas de estado sólido publicadas hasta ahora hablan de 10.000 ciclos, que ya se considera un logro enorme frente a los 1.500-3.000 habituales.

Qué implicaciones tiene esto para el comprador español
Conviene bajar esto a tierra. Si estás esperando un coche eléctrico con batería de estado sólido para dejar de pensar en la autonomía y los tiempos de carga, Donut Lab nunca iba a ser la respuesta para ti. Su primer cliente es Verge Motorcycles, que fabrica motos eléctricas vendidas en Estados Unidos, y la capacidad anunciada (5.000-10.000 vehículos al año, según autonomía) es anecdótica frente al mercado de automoción. Ningún fabricante europeo con presencia en España (Stellantis, Renault, Volkswagen, Mercedes, BMW) ha anunciado intención de utilizar celdas de Donut Lab.
Las baterías de estado sólido que sí acabarán en concesionarios españoles llegarán de otros sitios y más tarde: Mercedes integrando desarrollos con Factorial Energy, Nissan apuntando a 2028, Toyota (eterno promesante), BYD con su hoja de ruta a 2027, y CATL con su producción piloto. Y, como siempre ocurre con estas tecnologías, el primer despliegue será en coches de gama alta, no en el utilitario familiar. Aquí expliqué con detalle qué es una batería de estado sólido y qué cambiará realmente cuando llegue.
Mi opinión: ni fraude confirmado, ni batería confirmada
Después de casi dos décadas siguiendo el sector, he aprendido a desconfiar por igual de dos cosas: de las baterías milagrosas y de los ex directivos rencorosos. Una denuncia penal no es una sentencia, y Peltola podría estar exagerando, descontextualizando o directamente equivocándose. Tampoco ayuda el marco: la CCO no suele estar en el laboratorio, así que Donut Lab tiene parte de razón cuando dice que su conocimiento técnico del desarrollo es limitado.
Dicho esto, la carga de la prueba sigue recayendo sobre Donut Lab. Una empresa que anuncia en enero una revolución lista para producción en el primer trimestre, llega al segundo sin producir, dosifica pruebas independientes que omiten justo lo extraordinario, se equivoca en las unidades al hablar de su capacidad industrial y ahora recibe una denuncia de un ex directivo de su socio manufacturero… no está transmitiendo precisamente solidez.
Mi apuesta, modesta y poco romántica, sigue siendo la misma: la industria avanzará un 5-10 % anual en densidad, coste y durabilidad, como lleva haciendo décadas. El estado sólido acabará llegando, pero desplegándose poco a poco, en gamas altas primero, con cifras progresivamente mejores pero sin grandes sobresaltos. Y cuando los fabricantes europeos saquen sus primeros modelos en España, probablemente no llevarán el nombre Donut impreso en ninguna parte. De esta historia volveremos a hablar, y me temo que no precisamente por un lanzamiento comercial.