Dacia acaba de confirmar que lanzará cuatro coches eléctricos antes de 2030, una declaración que marca un punto de inflexión para la marca rumana. Lo ha hecho en el marco del evento «futuREady» del Grupo Renault, celebrado el 10 de marzo de 2026, donde también se ha presentado oficialmente el Dacia Striker, un familiar crossover de 4,62 metros que refuerza la ofensiva de la marca en el segmento C junto al Bigster.
La noticia es relevante porque hasta ahora Dacia solo tiene un eléctrico en su catálogo, el Dacia Spring, y su estrategia siempre ha sido la de exprimir al máximo los motores de combustión mientras fueran viables. Pero la hoja de ruta presentada hoy demuestra que ya tienen un plan definido para la electrificación completa, y lo más interesante es cómo piensan hacerlo sin perder su identidad de marca asequible.
Un urbano eléctrico basado en el Twingo por menos de 18.000 euros
El primero de estos cuatro eléctricos llegará este mismo año. Se trata de un urbano desarrollado en tan solo 16 meses y que está estrechamente emparentado con el Renault Twingo E-Tech. Comparte con él la plataforma AmpR Small, la misma que utilizan el Renault 5 y el Renault 4, lo que le da acceso a toda la base tecnológica del grupo sin tener que desarrollar una arquitectura propia.
Aunque Dacia no ha dado todavía los detalles técnicos completos, es muy probable que monte una batería LFP de 27,5 kWh y un motor eléctrico de potencia contenida, en línea con las especificaciones del Twingo. La autonomía rondaría los 260 kilómetros en ciclo WLTP, una cifra más que suficiente para un uso urbano y periurbano.
Lo verdaderamente llamativo es el precio: Dacia ha confirmado que costará menos de 18.000 euros. Para ponerlo en contexto, el Renault Twingo ya partirá de menos de 20.000 euros, así que estamos hablando de un eléctrico que podría ser uno de los más baratos de Europa junto al Spring y al Leapmotor T03. La estrategia es clara: Dacia toma la tecnología de Renault, le aplica su filosofía de diseño a coste y recorta donde considera que el cliente no necesita más.

Dacia Sandero eléctrico: el ‘low cost’ pasa a ser 100% eléctrico
El segundo eléctrico de especial importancia será la versión eléctrica del Dacia Sandero de nueva generación. Dacia ha confirmado que la próxima generación del Sandero adoptará lo que denominan una «gama de propulsores multi-energía», lo que significa que habrá versiones con motor de combustión, híbridas y también una variante 100% eléctrica.
El nuevo Sandero se construirá sobre la plataforma CMF-B de Renault, que es la base de modelos como el Duster y el Bigster en su configuración térmica, pero que también admite una variante eléctrica (CMF-B EV) compartida con el Renault 5 y el Renault 4. Esta flexibilidad es clave, porque permite a Dacia ofrecer diferentes opciones de motorización sobre una misma arquitectura, reduciendo costes de desarrollo.
Por lo que ya sabemos, el Sandero eléctrico apostaría por una batería de capacidad moderada, posiblemente LFP, con una autonomía estimada de entre 300 y 350 kilómetros WLTP. Es la misma filosofía que ya anticipó el CEO de Dacia: menos batería, menos autonomía que los rivales y carga más lenta, pero un precio significativamente más bajo. Es el enfoque que ya describimos en detalle cuando Dacia reveló su estrategia para fabricar los eléctricos más baratos.
El Striker y el Bigster como ejes del crecimiento
Aunque los cuatro eléctricos son la noticia más llamativa, el plan de Dacia va mucho más allá de la electrificación pura. El Striker que se ha presentado hoy es un familiar elevado de 4,62 metros de largo, con carrocería tipo crossover y un precio de partida inferior a 25.000 euros. Está construido sobre la plataforma CMF-B y estará disponible con mecánicas híbridas y una versión 4×4, aunque no tendrá variante eléctrica pura.
Junto con el Bigster, el Striker refuerza la presencia de Dacia en el segmento C, que actualmente representa una quinta parte de las ventas de la marca. El objetivo declarado es que estos dos modelos, conjuntamente, eleven esa proporción hasta un tercio. Para una marca que ha construido su éxito en el segmento B con el Sandero y el Duster, es un salto ambicioso.
El Striker llegará al mercado en el segundo semestre de 2026, fabricado en Mioveni (Rumanía). Compite en un segmento donde los familiares compactos como el Skoda Octavia Combi o el Volkswagen Golf Variant superan los 27.000-29.000 euros, así que el planteamiento de Dacia resulta francamente disruptivo.
Híbridos al alza: de una cuarta parte a dos tercios
Más allá de los eléctricos puros, Dacia tiene otro objetivo claro con la electrificación parcial. Actualmente, aproximadamente una cuarta parte de los Dacia que se venden llevan algún tipo de motorización híbrida. La marca quiere que esa cifra llegue a dos tercios del total de ventas en los próximos años. Esto implica que prácticamente todos los modelos de la gama ofrecerán al menos una opción con hibridación, ya sea mild hybrid o híbrida sin enchufe.
Para el Striker y el Jogger renovado, Dacia ha introducido un nuevo sistema híbrido que sustituye el motor 1.6 por un 1.8 de ciclo Atkinson, acompañado de una batería de 1,4 kWh y dos motores eléctricos auxiliares. El conjunto rinde 155 CV y, según la marca, permite circular en modo eléctrico durante el 80% de la conducción urbana.
La ventaja competitiva de Dacia: un 15% más barato que sus rivales
Dacia ha aprovechado el evento para reafirmar lo que llama su «modelo de negocio único». La marca asegura que su estrategia de diseño a coste, combinada con el uso de plataformas compartidas del grupo y una red de distribución simplificada, le otorga una ventaja de coste del 15% frente a sus competidores directos. Es lo que le permite ofrecer un Bigster por 25.000 euros cuando un Nissan Qashqai de tamaño similar cuesta 30.000 y un Ford Kuga se acerca a los 34.000.
Otro dato que pone de relieve la solidez de la marca: más del 70% de los propietarios de Dacia repiten con la marca cuando cambian de coche, y un 10% adicional se pasa a Renault. Son cifras de fidelidad que superan a muchas marcas generalistas y que demuestran que el planteamiento de ofrecer lo esencial a precio ajustado funciona.

Mi análisis: Dacia tiene la estrategia correcta, pero el timing será clave
Lo que veo en este plan es una marca que ha entendido perfectamente su posición en el mercado y que no pretende competir con los chinos en tecnología, sino en pragmatismo. Mientras BYD apuesta por baterías Blade 2.0 con carga a 1.500 kW y XPENG impulsa arquitecturas de 800 V, Dacia va por el camino opuesto: baterías pequeñas, carga lenta y precio imbatible.
El riesgo está en el timing. Si la regulación europea se endurece antes de lo previsto, o si fabricantes chinos como Leapmotor consiguen ofrecer prestaciones superiores a precios comparables, la ventana de oportunidad de Dacia podría estrecharse. Pero a corto y medio plazo, tener un urbano eléctrico por menos de 18.000 euros y un Sandero eléctrico que previsiblemente se situará en el entorno de los 25.000 euros es una propuesta que muy pocos podrán igualar en Europa.
Lo que está claro es que Dacia no quiere ser la marca que fabrica los mejores eléctricos del mercado. Quiere ser la que fabrica los más accesibles. Y esa es una apuesta que, hasta ahora, les ha funcionado extraordinariamente bien.