Hace algunos días, Suzuki nos invitó a la presentación nacional del Suzuki Swift Sport. Después de haberse renovado su modelo para el segmento B, cómo no, lo ha hecho también la versión deportiva. Y lo ha hecho con importantes cambios más allá de lo evidente, que es su estética, con un diseño mucho más joven y actual. Hemos podido hacer una breve prueba del Suzuki Swift Sport y te contamos cuáles han sido nuestras sensaciones en esta toma de contacto.

Como siempre hacemos con las pruebas de cochespodéis ver nuestra experiencia con el Swift Sport al completo en vídeo, en nuestro canal de YouTube (al que supongo que ya estás suscrito ¿verdad?). Pero no podía faltar un resumen escrito de la experiencia que tuvimos con este pequeño ‘cohete’.

Mucho más en el mismo formato comprimido para el Suzuki Swift Sport

El paso al turbo le ha sentado bien al Suzuki Swift Sport, que con su motor 1.4T de 140 CV apenas ha ganado potencia, pero ha incrementado su par máximo de manera sustancial. Y es algo que se nota, y mucho, cuando pegamos el pedal al fondo. Se siente quizá algo torpe en bajas, pero tiene una inmediatez desde la parte media del cuenta revoluciones que nos recuerda que estamos ante una versión Sport en la que no todo es motor, sino que su muy reducido peso es un factor fundamental.

El Suzuki Swift Sport es ahora más ancho y bajo, pero igual de largo, y es más ligero todavía que la generación anterior. Respecto a las versiones estándar, por así denominarlas, este ‘Sport’ cuenta con una decoración en símil fibra de carbono que recorre todo el contorno inferior de la carrocería, con un frontal y una zaga específicos que remarcan su carácter deportivo.

En el interior, detalles específicos en color rojo, con sus propios pedales deportivos y unos nuevos asientos, también de corte deportivo, que mejoran el agarre lateral para un paso por curva más seguro y cómodo en el puesto de conducción. En él, por cierto, tenemos un panel de 4,2 pulgadas en el que se muestra información interesante como el trabajo del turbo o la potencia disponible.