La industria del automóvil tiene en China un importante frente abierto porque se ha permitido que la industria china se desarrolle hasta tal punto que nos hemos vuelto dependientes del país asiático. Son quienes manejan la producción mundial de baterías. Pero es que además dominan la industria de la fotovoltaica también, y están siendo capaces de producir coches eléctricos con excelentes prestaciones y precios muy contenidos. Pero Toyota, que lleva cierto retraso con los eléctricos, se ha fijado en una alternativa que tiene cada vez más peso: la India.
El fabricante de automóviles japonés está trabajando para abrir una nueva fábrica de coches eléctricos, y también de vehículos híbridos, que son a día de hoy el ‘core’ de su negocio global, en La India. Según información que se ha podido conocer, la compañía ya habría comprado terrenos en el estado de Maharashtra a través de Toyota Kirloskar Motor, su empresa conjunta local. Esta, que para los occidentales no es demasiado conocida, es una compañía conjunta entre Toyota y el rupo Kirloskar, y está centrada en la producción y venta de vehículos Toyota en la India.

Toyota tendrá una fábrica de coches eléctricos en la India
Informes locales aseguran que la filial ha comprado un terreno en Maharashtra para levantar allí una fábrica de coches eléctricos y vehículos híbridos. En base a esta misma información, está previsto que la fábrica empiece a operar en enero de 2026, y contará con capacidad para fabricar 400.000 vehículos al año. En esta cifra se cuenta, como te digo, tanto con coches eléctricos como con los híbridos. Y a priori debería ser una fábrica para comercializar estos vehículos directamente en la India, pero podría dar un cierto margen de maniobra internacional a Toyota.
El liderazgo de la marca japonesa a nivel mundial, entre otras cosas, tiene que ver con la gran cantidad de fábricas de Toyota que hay repartidas a lo ancho y largo de todo el mundo. Esta última planta de producción se espera que genere 8.000 empleos de forma directa y otros 18.000 puestos de forma indirecta, según un alto funcionario del DMIC. Por otro lado, entre los detalles que ya se conocen del proyecto, apuntan a una superficie de 335 hectáreas cubiertas por el nuevo terreno, y una inversión estimada de 2.170 millones de euros. No obstante, Toyota no ha confirmado de forma oficial ninguno de estos detalles.

Qué tiene que ver todo esto con China
Ahora que Europa ha impuesto aranceles en contra de los eléctricos importados de China, es evidente que el país asiático ha dejado de ser tan atractivo como opción para fabricar allí a coste más bajo y vender vehículos eléctricos en Europa. Aunque los gobiernos del Viejo Continente han puesto el foco en el país asiático, no es ni mucho menos la única opción para las marcas tradicionales que están buscando ubicaciones estratégicas para fabricar más barato que en los mercados en los que ponen a circular sus vehículos.
Y cuidado, que esto no es nada nuevo. La nueva fábrica de Toyota en la India puede que acabe usándose solo para fabricar vehículos que se vendan allí. Pero ya hemos visto cómo varias marcas tradicionales han mostrado interés por Marruecos, o por la India, entre otros, como nuevos puntos estratégicos donde establecer la producción de determinados modelos. Y la India, en concreto, está ganando tracción con políticas interesantes y costes más contenidos, como alternativa a China, para la fabricación de coches eléctricos de disponibilidad global.