Hace poco tiempo me he comprado no uno, sino dos coches nuevos, y por supuesto no han sido los primeros ni serán los últimos. Y a los comerciales que me los han vendido todos ellos –cómo no iba a ser así- les suele sorprender que no quiero nada de equipamiento, o prácticamente nada, y me suelo inclinar por el acabado más básico siempre y cuando lleve el motor que yo quiero. En definitiva, que me compro los coches sin equipamiento, o casi sin él, y voy a explicarte por qué lo hago para que veas que no es por ser rata, sino por otro motivo que quizá te convenza a ti también.
Como ya te he dicho muchas veces, y digo yo que ya sabrás, soy probador de coches y por este trabajo estoy constantemente usando modelos distintos de casi todas las marcas y en configuraciones muy dispares. Pero sí, tal y como sospechabas, suelen darnos todos los coches de prensa hasta arriba de equipamiento. Y es una pena porque los probadores tenemos dificultad para enseñarte cómo son los acabados básicos, pero gracias a esto podemos conocer todos los ‘extras’. Y en el caso concreto de lo que te cuento en este artículo, es muy útil.

El mismo ‘extra’, o equipamiento, es muy distinto de un coche a otro y de una marca a otra
El Hyundai Tucson de generación anterior, el que se lanzó en 2015, me sorprendió mucho porque tenía un sistema de asistencia a la conducción francamente bueno. Combinando el asistente de mantenimiento en carril con el control de crucero para la velocidad, me gustó mucho cómo era capaz de conducirse por sí solo, en cierto modo, reduciendo la fatiga de una forma muy significativa. Te hablo de un coche que tiene ya casi una década encima, como verás.
Y sin embargo, después he ido probando muchos coches bastante más modernos, y en algunos casos incluso de marcas premium, modelos que hasta cuestan el doble, en los que me he quedado sorprendido para mal. Te pondré un ejemplo muy claro: en los Mercedes-Benz de última generación, el asistente de mantenimiento en carril se me hizo excesivamente invasivo y brusco. Cuando te acercas al límite lateral de la calzada, da un bandazo hacia el interior de una manera ciertamente agresiva y que a mí, en la conducción, más que ayudarme a corregir la trayectoria, me asusta y me supone un peligro.
Este anterior es solo un ejemplo de que la misma o una tecnología muy similar, de asistencia a la conducción, en un vehículo es muy útil y en el otro, y bajo mi punto de vista, es directamente un peligro. Y dime tú si no son caros todos los extras de Mercedes-Benz, y marcas parecidas, en lo relativo a ADAS –sistemas de asistencia a la conducción-. Si comprase ese modelo de Mercedes-Benz, con esa tecnología, me habría dejado un auténtico dineral y, sinceramente, me habría arrepentido.

Hay cosas que es mejor no tener, y otras que es mejor ponérselas tú mismo al coche
El anterior era un ejemplo de muchos que te podría contar, pero también he visto en todos estos años muchos modelos que tienen cámaras de visión trasera para el aparcamiento que funcionan horrible. Que tienen baja resolución, o una lente angular que hace que no sea perciban bien los obstáculos traseros, o que sencillamente usan una pantalla de tan mala calidad que no ayuda tanto como debería para aparcar con seguridad. Y resulta que la pantalla multimedia, o la cámara de visión trasera, son cosas que podemos montárselas nosotros al coche tanto a mano como en un taller especializado y con una mejor calidad y un precio más barato que en la marca.
Evidentemente, en los modelos modernos que llevan la pantalla ‘súper integrada’ y como parte de todo el diseño del habitáculo, la cosa se complica. Pero en modelos más sencillos y económicos, que además son los que más suelen flaquear en esta tecnología, yo tengo absolutamente claro que no he pagado, ni pagaré nunca por este tipo de equipamiento. Así me he comprado mis dos coches nuevos, con el sistema multimedia más básico de la marca y sin cámara de visión trasera.
Y otro ‘extra’ que también me ha sorprendido en muchos coches actuales son los sensores de aparcamiento. En una enorme cantidad de vehículos modernos hacen ruidos casi constantes, y muy molestos, tanto cuando estamos aparcando con espacio más que de sobra todavía como también cuando se acerca un peatón –sin riesgo alguno- a la carrocería del coche. Es muy típico que estén mal calibrados y que, encima, no se pueda desactivar el pitido de una forma fácil, rápida y cómoda. Hay que navegar en muchos modelos entre los menús de la pantalla multimedia, y además si los desactivamos se activan automáticamente cada vez que volvemos a poner el contacto. No sé a ti qué te pareceré, pero a mí se me hace otro peñazo, y otra tecnología en muchas ocasiones más incómoda que útil.

Quizá eso por lo que estabas pensando pagar deberías probarlo antes y ver si merece la pena
Yo creo que tal y como lo he explicado se entiende de sobra cuál es el punto que quiero exponer. Hay fabricantes que hacen ciertas de las tecnologías de sus paquetes de equipamiento extra con una calidad deficiente, y eso es algo que muchos compradores no conocen hasta que hacen la compra y se encuentran con la ‘sorpresa’. Por otro lado, hay algunos elementos concretos por los que la marca te cobra un pastizal si lo sacas de fábrica y que, sin embargo, en el mercado salen mucho más baratas. Véanse esas pantallas multimedia y sistemas de navegación GPS integrados.
Y por estos motivos, y algunos otros, es por lo que yo, como te decía, cuando compro un coche lo compro ‘pelado’ de equipamiento. Tampoco es que compre siempre el más básico de toda la gama ¿eh? Pero sí es verdad que prescindo de todo lo prescindible porque ya sé que, en muchos casos, estas cosas funcionan peor de lo que deberían. Además de que el equipo de altavoces, por ejemplo, prefiero ir a un especialista a que me instalen exactamente lo que yo quiero, de la manera que quiero, con unos resultados mucho mejores y saliéndome encima bastante más barato.
Mi recomendación es que antes de pagar por algo, lo pruebes. La mayoría de las marcas y la mayoría de los concesionarios disponen de unidades de prueba de prácticamente todos los modelos que venden. Y lo habitual es que esa unidad de prueba tenga bastante equipamiento incluido de serie. Así que, como te digo, puedes coger una de esas unidades durante un tiempo o trayecto limitado, poner a prueba el equipamiento que te genere ciertas dudas y tomar tu decisión teniendo un criterio más formado.