Komaki logra una batería resistente al fuego y usa tres veces menos celdas para reducir su temperatura
Komaki se ha centrado en trabajar en lo que a muchos les preocupa: los incendios de baterías, que ya hemos visto más de uno en redes sociales a lo largo de los últimos años. Así que han desarrollado baterías ignífugas; es decir, baterías resistentes al fuego. Que además estarán disponibles desde el próximo mes de septiembre en toda su gama de vehículos, y son baterías LFP. Si ya por definición una batería LFP es más segura y estable, la compañía India ha llevado esta resistencia al extremo.
Las baterías, y toda la tecnología en torno a las mismas, está evolucionando a un ritmo vertiginoso en los últimos años. Las compañías están invirtiendo ingentes cantidades de dinero en conseguir una mejor densidad energética para que los coches eléctricos tengan más autonomía. Pero otras se están centrando en hacer que ofrezcan una carga más rápida. Y las hay también, como es el caso de Komaki, un fabricante de automóviles eléctricos de origen indio, que se están centrando en hacer que las baterías sean lo más seguras posible. Y a muchos potenciales usuarios del coche eléctrico les da miedo el riesgo de incendio, así que eso es precisamente lo que han querido depurar al máximo.

Baterías LFP resistentes al fuego y con menos celdas para un control máximo de la temperatura
El director de la división eléctrica de Komaki ha destacado que con este avance tecnológico quieren desmarcarse como una marca de confianza en el mercado. Además de que sus nuevas baterías tienen, frente a sus competidoras, resistencia al fuego, también han introducido otras novedades relevantes.
Han desarrollado una aplicación móvil que se encarga de monitorizar en todo momento el estado de la batería tanto a los distribuidores como a los usuarios finales. Y han simplificado el proceso para la reparación de baterías, por parte de los OEM, en una ubicación central. Así se reducen los movimientos innecesarios que pueden poner en riesgo la estabilidad de la batería.

Otro avance que han llevado a cabo es la reducción del número de celdas por cada paquete de baterías. En concreto señalan que han instalado un tercio de las celdas que se instalaban ahora, de tal modo que se reduce el calor acumulado dentro del paquete de baterías, y que se produce por el propio funcionamiento de las celdas. Presumen de un ciclo de vida de entre 2.500 y 3.000 ciclos de carga y descarga, frente a las baterías NCM que rondan los 800 ciclos de carga y descarga.
Komaki es una compañía que está especialmente comprometida con la seguridad y estabilidad de las baterías para vehículos eléctricos. Es por eso que se han introducido en sus baterías toda esta serie de innovaciones tecnológicas. Y también un sistema de ‘equilibrio activo de las baterías’ que se encarga de equilibrar cada pocos segundos todas y cada una de las celdas. El BMS, que es el sistema de administración de la batería de hardware, cuenta ahora con un protocolo de comunicación avanzado para leer y actualizar el estado de las celdas cada segundo.