Juntar los dos mejores tipos de batería es la última gran idea de GM para revolucionar el coche eléctrico

GM plantea una batería de química mixta, con un módulo compuesto por celdas LFP y otro compuesto por celdas NCM. Sería más económico que una NCM, pero con mayor autonomía que una LFP convencional.

General Motors es uno de los muchos fabricantes que están empujando con fuerza en favor de los coches eléctricos. Uno de sus últimos desarrollos se basa, aunque ahora te daré más detalles relevantes, en juntar los dos mejores tipos de batería que existen en el mercado a día de hoy.

Es decir, construir unos nuevos ‘paquetes de batería’ con química mixta para coches eléctricos cuando lo habitual, como supongo que ya sabrás, es que los coches eléctricos usen una batería compuesta al completo por celdas de la misma química. Parece que General Motors ha encontrado un cierto potencial en usar dos químicas al mismo tiempo, y dentro de un mismo paquete de batería.

Baterías de química mixta, el último invento de General Motors para coches eléctricos

Conocemos este planteamiento de General Motors porque la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos ha publicado la patente correspondiente el día 28 de noviembre de 2024. No obstante, se presentó por primera vez en agosto de 2023. Y en la documentación adjuntada se detalla cómo funciona su prototipo de batería de química mixta que, como te digo, combina dos tipos de celdas distintas.

En concreto, y por eso te digo que son ‘los mejores tipos de celdas’, la batería de General Motors combina celdas NCM de alto rendimiento con celdas LFPY evidentemente, el objetivo detrás de esta combinación química no es otro que tratar de ofrecer lo mejor de ambos tipos de celda en un mismo tipo de química.

El objetivo es conseguir las ventajas de los dos mejores tipos de batería en una sola

La clave está en que General Motors, con esto, pretende aprovechar que las celdas con química NCM tienen un rendimiento más alto, y una mayor densidad energética, además de que también soportan potencias de carga superiores. Y sin embargo, las baterías LFP tienen un coste más bajo, además de que son más seguras y garantizan también una vida útil más extensa.

El enfoque que le ha dado General Motors es dividir la batería en dos módulos, y con la posibilidad de hacerlos asiméticos; es decir, uno con una capacidad y el otro con otra capacidad. Y además, todo ello gestionado por un controlador que se encarga de revisar de forma constante información clave como la temperatura o el estado de carga para, de este modo, usar una química o la otra de forma inteligente.

BMW, con el prototipo del iX, ya planteó una batería que combina dos químicas. Hay más de un fabricante que plantea este tipo de batería como un proyecto para el futuro, pero por el momento nadie se ha atrevido a llevarla a producción. Quizá también porque, aunque sobre el papel parece una idea que puede resolver varios problemas al mismo tiempo, a la hora de la verdad introduce también sus propios problemas.

A día de hoy BMW, Mercedes-Benz y también CATL ya han mostrado algunos prototipos de este tipo de baterías de química mixta. Y sí, prometen algunos avances relevantes tanto para coches totalmente eléctricos como, en el caso de CATL, para híbridos enchufables. Sin embargo, como te digo, de momento nadie ha puesto uno a la venta y no parece que vayan a hacerlo a corto plazo.