Hay un serio problema con el mantenimiento de los eléctricos, y algunos abusos

Algunas marcas abusan de sus clientes exigiéndoles pasar por revisión cada 12 meses ó 15.000 kilómetros e incluso menos. Un coche eléctrico no necesita tanto mantenimiento, y Tesla es un buen ejemplo de ello. Ni siquiera tienen revisiones obligatorias, recomendables cada dos años.