Francia quiere ir un paso más allá en la reducción de la huella de carbono de las flotas de empresas, aunque es verdad que no de cualquier empresa. Han presentado un proyecto de ley que apunta directamente a las empresas con más de cien vehículos en su flota, y con un calendario muy ajustado para acelerar la adopción de coches eléctricos con cero emisiones. Contemplan en este proyecto de ley, que habrá que ver si acaba materializándose, sanciones con multas de hasta 5.000 euros por cada coche no eléctrico que estas empresas mantengan en su flota.
La legislación actual, «Loi d’Orientation des Mobilités», entró en vigor en el año 2019 y pretendía que hasta el año 2030 las empresas tuviesen flotas con al menos un 70% de coches eléctricos. En realidad, coches con cero emisiones, pero es que las empresas –igual que los particulares- no tienen otra vía más que el coche eléctrico puro. Y esta legislación vigente no solo es demasiado suave, sino que además no contempla sanciones. Precisamente por eso, sólo el 40% de las 3.500 empresas afectadas por la legislación la han adoptado y cumplido en base a los datos del ministerio competente.

Francia propone endurecer la ley: multas de hasta 5.000€ por cada coche de empresa que no sea eléctrico
Uno de los propios autores de esta ley que se mantiene en vigor, ha propuesto una norma más estricta y que ya aprobó el 9 de abril la Comisión para el Desarrollo Sostenible. Ahora, la propuesta de ley se someterá a votación en el parlamento a finales de mes. Y este proyecto de ley considera ‘limpios’ solo los coches que emiten menos de 20 g/km de CO2. Es decir, que pasa a considerar válidos solo los coches eléctricos puros, porque anteriormente el umbral estaba fijado en 50 g/km de CO2, y eso también incluía a los híbridos enchufables.
El calendario que quiere establecer la propuesta de ley en Francia contempla que en 2024 el 20% de coches sean eléctricos, se alcance el 50% en 2027, se llegue hasta el 80% en 2030 y se consiga alcanzar una cuota del 90% en 2031 y 95% en 2032. Ahora mismo, la legislación vigente solo contemplaba que se alcance el 40% en 2027 y el 70% en 2030. Es decir, que también los plazos se han modificado. Y teniendo en cuenta que se refiere a flotas de más de cien vehículos, esto afectará a taxis, NCC, alquiladoras y un largo etcétera. Para ellas quieren llegar al 5% en 2025, el 15% en 2027 y el 90% en 2032.

Otra de las novedades, y probablemente la más polémica, es que quieren introducir fuertes sanciones para las empresas que no cumplan los objetivos previstos por la nueva ley. Y también se ha establecido un sistema progresivo para estas sanciones. A partir de 2.000€ por coche no eléctrico desde el año 2025, y más adelante, en el año 2027, la multa pasaría a ser de hasta 5.000 euros y siendo siempre un máximo del 1% de la facturación de la empresa. Es decir, que una empresa que tenga 1.000 vehículos en su flota, para el año 2027 debería contar con al menos 500 coches eléctricos. Y si se quedasen en 400 coches eléctricos tendrían que asumir una multa de 500.000 euros, siempre y cuando el importe sea del 1% de su facturación como máximo.
En definitiva, Francia quiere acelerar la adopción de coches eléctricos por parte de toda la población, aunque haciendo responsables especialmente a las empresas. Y con esta propuesta de ley creen que pueden tener más éxito y lograr acelerar el proceso, porque ya sí que se han previsto fuertes sanciones económicas para quienes decidan no cumplir con las pautas. Pero de momento es una propuesta que, como te comentaba anteriormente, tiene que someterse a votación por parte del parlamento a finales de este mismo mes de abril.