España ya cuenta con una sólida infraestructura de cargadores rápidos para poder viajar sin problemas. Una red que tiene que seguir desarrollándose y mejorando, evidentemente, pero que ya es válida para poder viajar. Sin embargo, en nuestro país seguimos teniendo una gran carencia de cargadores lentos.
Según los últimos datos, ofrecidos por la OCU, del orden de 9 millones de coches duermen en la calle en nuestro país. Es decir, que estos vehículos no pueden ni van a poder contar con un punto de carga en la plaza de garaje, en tanto que cada noche la pasan en la calle. Son la mayoría y, por tanto, es el problema clave que tienen que atacarse en nuestro país. Y sí, hay tecnologías que lo pueden resolver fácilmente.
Farolas y aceras con cargador para coche eléctrico integrado
Trojan Energy en el Reino Unido, y Gravity Technologies en los Estados Unidos, cuentan con una tecnología de cargadores integrados en las aceras. La primera de estas dos tiene una tecnología especialmente interesante, porque los puntos de carga están enrasados y son ‘invisibles’, por decirlo de algún modo. No ocupan espacio, no molestan y ponen uno cada cinco metros.
Trojan Energy pone cargadores de 22 kW y el adaptador lo lleva el propio usuario. Es una especie de pequeño poste con cable. Con él, entre otras cosas, se gestiona el consumo y la facturación. Y esta otra empresa, Gravity Technologies, lo que pone son puntos de carga de hasta 200 kW de potencia máxima también en las aceras. Es un concepto distinto, más potente, y más caro, que no sería el idóneo para el despliegue en España.
Además de estas dos tecnologías anteriores, también está la de las farolas con cargador para coche eléctrico. Una empresa destacada en esto es Ubitricity, de Galp, que en Portugal y en otros países está llevando a cabo el despliegue correspondiente. Lo bueno de hacer un despliegue en las farolas es que la infraestructura ya está preparada y, por ejemplo, no hay que levantar las aceras para desplegar cableado e instalar puntos de carga totalmente nuevos.
España necesita cargadores lentos en las ciudades y grandes núcleos de población
El problema en España es que, efectivamente, la mayor parte de los coches duermen en la calle. En nuestro país no es viable que todos los usuarios de vehículo eléctrico cuenten con un punto de carga propio porque no disponen de plaza de garaje para sus coches. Así que una solución de este tipo puede ser la solución clave para que en nuestro país el vehículo eléctrico sea una opción viable a gran escala.
Sí, este tipo de infraestructura requiere de una importante inversión, pero la rentabilidad está asegurada, y ya tenemos otras ciudades de otros países como ejemplo de éxito. Las que te he mencionado anteriormente solo son un ejemplo de las muchas empresas que hay, en multitud de países en toda Europa, que están desarrollando sistemas de carga urbana integrados.