Apostolos Tzitzikostas, comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, ha dado unas interesantes declaraciones en relación a la prohibición de los motores de combustión en el año 2035, para toda Europa. Y ha asegurado que Europa está «abierta a todas las tecnologías«, además de que la Comisión va a incorporar «todos los desarrollos tecnológicos» en las nuevas regulaciones.
Se le ha cuestionado sobre la posibilidad de que la Unión Europea sea más flexible con la normativa prevista para el año 2035 admitiendo híbridos y motores de combustión convencionales, y esto es lo que ha asegurado. Está previsto que este mes de diciembre se presente una nueva propuesta para los objetivos de CO2 a partir del año 2035, y todo viene de la presión de diversos países europeos –una buena parte de ellos- para relajar los objetivos.
No están claras las condiciones, pero se mantendrán los motores de combustión
El objetivo inicial, y parecía que así sería, era prohibir los motores térmicos en Europa a partir del año 2035. ¿De qué manera? Impidiendo que se pudieran vender coches nuevos con motores gasolina y diésel, pero también con cualquier tipo de electrificación sobre un motor de combustión. Esto solo dejaba la puerta abierta a los vehículos eléctricos a batería y a los vehículos de hidrógeno. Esta última es una opción que no deja de desplomarse desde 2022.
CDU/CSU y SPD, la coalición gobernante alemana, llegó a una posición común respecto a este horizonte legislativo. Friedrich Merz (CDU) instó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a través de una carta enviada el pasado viernes, a considerar no solo los vehículos eléctricos de batería, sino también los híbridos enchufables, eléctricos de rango extendido y también los motores de combustión «altamente eficientes». Una propuesta para revisar los límites de la Unión Europea a partir del año 2035.
Y parece, por las últimas informaciones, y según lo revelado por Tzitzikostas, que esos «motores de combustión altamente eficientes» pueden tener futuro en Europa más allá de 2035. Según ha indicado, la Unión Europea también va a evaluar «el papel de los combustibles cero emisiones, y bajas emisiones, incluyendo los biocombustibles avanzados». Se refiere, entre otros, a los efuels en los que varias compañías llevan años trabajando.
Se permitirán los motores de combustión tradicionales, pero con efuels y biofuels
Otros dos funcionarios adicionales, de la Comisión Europea, han confirmado a un periódico alemán que «se permitirán los motores de combustión tradicionales, pero siempre y cuando se alimenten en exclusiva con efuels o biofuels». El contenido exacto de la carta enviada por Merz a von der Leyen no se ha hecho público con detalle, y no se sabe si en ella se hacía referencia concreta a este tipo de combustibles. Sin embargo, se entiende que es justo a estos combustibles a los que se refiere cuando se habla de «motores de combustión altamente eficientes».
Todo esto, y otros detalles clave sobre el futuro del sector, iban a revelarse el día 10 de diciembre, que es cuando la Comisión Europea había fijado la presentación de un nuevo «paquete de medidas». Y en ese paquete se tenían que incluir los nuevos límites de flota de CO2. Ahora, con esta última información, Tzitzikostas ha dejado claro que la presentación podría «retrasarse unas pocas semanas», a pesar de que la Comisión está «trabajando muy duro para finalizarlo en diciembre».

Europa sigue provocando inestabilidad
Sin poder estar de acuerdo, o en desacuerdo, con las nuevas medidas –porque todavía no se han presentado-, lo que sí puedo opinar es que Europa sigue provocando inestabilidad en un sector que ya está maltrecho y para una población en problemas económicos relevantes. No es más que otra prueba de que Europa no ha tenido claro el camino a seguir en ningún momento, y desde que se estableció como horizonte la prohibición de los motores de combustión para 2035 se han ido aplicando parches.
China va por delante en la electrificación de su flota, pero es que además tienen el dominio tecnológico absoluto alrededor del coche eléctrico. Y ahora se están tratando de tomar medidas para salvar a la industria europea que no apostó de forma decidida por el coche eléctrico, y no recibió suficientes apoyos para transformarse. Se empezó a construir la casa por el tejado, y ahora las idas y venidas son todavía peor.
En unos pocos días, probablemente en enero, o en febrero, saldremos de dudas con la presentación de este nuevo paquete de medidas. En cualquier caso, ya se empieza a vislumbrar que no solo se permitirán los eléctricos y los vehículos de pila de combustible, sino que se dejará abierta la puerta a otras tecnologías. Ya veremos exactamente de qué forma y bajo qué condiciones.