Hay una auténtica obsesión por la autonomía de los coches eléctricos y, en realidad, ya no es tan importante. Y la mayoría de los modelos que están a la venta cumplen con creces. Quienes creen que se necesitan 500 km de autonomía en un vehículo eléctrico están equivocados y voy a explicarte por qué. No solo eso, sino que además voy a decirte cuál es la cifra clave.
Lo primero que tienes que tener en cuenta es que lo ideal es usar del 20% al 80% del SoC. Es decir, que lo recomendable es usar tan solo un 60% de la batería la mayor parte del tiempo. ¿Por qué? En primer lugar porque usar este intervalo garantiza la mayor durabilidad de la batería. Pero además, también porque es en este intervalo del SoC en el que la batería se carga más rápido. Puedes comprobarlo viendo la curva de carga de cualquier coche eléctrico.
La cifra clave son 333 km de autonomía, pero no te fijes en la autonomía WLTP
No te fíes de la autonomía WLTP, porque en autopista –da igual sea con clima frío, o templado-, la autonomía real va a ser mucho menor. En cualquier caso, la cifra clave de autonomía está en 333 kilómetros reales. ¿Por qué? Pues porque con esta cifra es con la que nos aseguramos de disponer de 200 km de autonomía real entre el 20% y el 80% del SoC.
Es decir, que de este modo dispondremos de 200 km de autonomía real entre paradas, y manteniéndonos con un 20% de batería restante cuando hagamos la parada. ¿Para qué? Para que, como te explicaba anteriormente, cuando enchufes el vehículo a cargar estés en el rango óptimo del SoC. Y del mismo modo, no necesites cargar hasta su capacidad completa, que es menos eficiente y más lento, sino que puedas continuar tu viaje llegando al 80% de la carga.
No hace falta tanta autonomía, lo que hace falta es infraestructura y potencia de carga
Así que no es necesaria tanta autonomía. En realidad, como puedes ver, y te he explicado, basta con 333 km reales y, de hecho, es la cifra perfecta. Ahora bien, lo que sí es necesario es que los usuarios de vehículos eléctricos dispongan de suficientes puntos de carga en sus rutas. Y además de eso, que sean suficientemente rápidos. Justo por eso, hace algún tiempo hablé de que la potencia de carga es más importante.
Y en lo que cada vez se pone más atención es en la potencia de carga que soportan los propios vehículos eléctricos. Pero cuidado con esto, porque los fabricantes anuncian la potencia máxima, y no la potencia que mantiene de media el vehículo en circunstancias reales, o la curva de carga detallada. Y en muchos casos hemos podido comprobar que la potencia pico no es una referencia válida, porque se mantiene por muy poco tiempo.


