¿Es buena idea comprar una ‘furgo’ usada para camperizar? El ahorro es brutal en comparación
Hace solo unos días te conté que voy a camperizarme una furgoneta y que será ya la segunda vez que lo haga. Y sé bien que hay muchas personas interesadas en este tema, igual que yo, y que entre otras cosas se plantean si es buena idea, o no, comprar una furgoneta de segunda mano para esta tarea. Pues bien, creo que tengo una respuesta para esa duda. Y lo primero que te voy a decir es que, evidentemente, el ahorro puede ser brutal en comparación con comprar una furgoneta nueva. Y lo bueno es que esto te va a permitir gastar mucho menos, o bien gastarlo en la propia camperización.
En mi búsqueda de furgonetas para camperizar, sabía bien que las Stellantis ‘mandan’ en el mercado, pero yo quería dos cosas: que fuese nueva y que fuese lo más barata posible. ¿El problema? Que yo necesitaba una combi con 8 asientos, así que el mercado se iba reduciendo para mí. Y no, yo no consideré una furgoneta de segunda mano porque uno tiene sus ‘obsesiones’, y en la medida de lo posible prefiero estrenar mecánica que arriesgarme a ciertos fallos o averías. Pero, en realidad, voy a ir explicándote por qué sí es una buena idea comprar una ‘furgo’ usada para hacer una camperización.

Cuanto más barata sea la furgoneta, más dinero tienes para una camperización a tu gusto, con el mejor equipamiento y las mejores calidades
Si lo que quieres es camperizar una furgoneta mediana, sí, por supuesto que puedes comprar una de segunda mano, pero mi consejo como probador de coches es que no lo hagas. ¿Por qué? Pues porque este tipo de furgonetas tienen el mismo motor de un turismo, con una vida útil que puede rondar los 500.000 kilómetros de media, quizá. Las habrá que den una vida útil mucho mayor, y que den una vida útil mucho menor, pero por ahí debe andar el dato típico de este tipo de motores.
Sin embargo, si vas a por una furgoneta de gran volumen, y nos referimos en este sentido a las grandes, las que ya están disponibles en L2H2 en adelante, entonces sí que me atrevería a recomendarte comprar una de segunda mano. Este tipo de furgonetas llevan ya motores industriales mucho más toscos, pero también mucho más resistentes al desgaste del uso y el kilometraje. En este tipo de furgonetas es relativamente fácil llegar al millón y medio de kilómetros sin que nos suponga una ruina en reparar averías por el camino.

Es verdad que este tipo de furgonetas tienen un uso bastante agresivo para la mecánica, y para la chapa de la caja, pero siempre y cuando revisemos correctamente la unidad que nos interesa, la verdad es que podemos acabar comprando una auténtica ganga en comparación con lo que hay en el mercado de furgonetas nuevas. La mía ha costado unos 36.000 euros nueva, para que te hagas una idea, aunque la comercial con ‘caja vacía’ ronda los 30.000 euros, más o menos. Y sin embargo, de segunda mano con no más de 250.000 kilómetros las hay por menos de 10.000 euros.
En todo esto hay que tener en cuenta cuánto cuesta camperizar una furgo a medida, que ya te avanzo que ronda los 20.000 euros de media. Evidentemente, si nos gastamos tres veces menos en la propia furgoneta, pues más presupuesto que –quizá- podamos tener para la camperización. Y sí, seguramente tengamos que reparar algunas partes de la chapa, pero en muchos casos es tan sencillo como aplicar algún tipo de pintura antioxidante, y ya está. La clave es que, como puedes ver, por lo que cuesta solo la furgoneta nueva puedes tener una furgoneta usada y la camperización que tú quieras.
Ya te digo que mi caso es un tanto especial por la necesidad de asientos y por mi obsesión por usar mecánica nueva. Además, es verdad que mi camperización va a ser parcial y relativamente sencilla, y que he destinado un presupuesto algo holgado. Ahora bien, por supuesto que sí es recomendable una furgoneta usada, aunque es recomendable revisar el mercado muy al detalle y, cómo no, revisar de forma muy detenida la furgoneta en concreto que nos planteemos comprar. Para que te hagas una idea, de unos 50.000 ó 60.000 euros que te costaría una camper sobre la base de una furgoneta nueva, puedes hacer exactamente lo mismo gastándote solo 30.000 ó 40.000 euros, e incluso algo menos.


